jueves, 30 de diciembre de 2010

La falsa autocrítica del renegado revisionista Teng Tsiao-ping, el que restauró el capitalismo en China



La actual China de Hu Jintao y Wen Jiabao es una superpotencia imperialista, o para mejor decirlo socialimperialista, o sea socialista de palabra e imperialista en los hechos.

Oficialmente está en el segundo puesto entre las grandes potencias económicas del mundo. Al origen de este resultado, duramente pagado por el proletariado y por el pueblo chino, ahí está el renegado revisionista Teng Xiao-ping, él que, después de la muerte de Mao, ha restaurado el capitalismo en China.

No por azar, el presidente de la República italiana, el archirevisionista y renegado Giorgio Napolitano, en su reciente viaje a China, ha exaltado la “gran era de Teng Tsiao-ping, que por veterano había tenido el coraje de dar un viraje después de aquella de 1949 (la fundación de la República Popular China, ndr), y la historia le ha dado la razón porque es sobre aquella senda que avanza el país”.

Mao, desde el VIII Congreso Nacional del Partido Comunista Chino (PCC), tenido en septiembre de 1956, se hado cuenta que Teng tenía tendencias revisionistas. Y no dejó de criticarlo, pero asignándole puestos de gran responsabilidad en el Partido y en el gobierno, en la tentativa de hacerlo trabajar para la causa revolucionaria del socialismo.

Con todo de que él fuese muy hábil en distorsionar el marxismo-leninismo, en particular el pensamiento de Mao, y en hacer pasar medidas capitalistas como medidas socialistas, regularmente era descubierto y desenmascarado por Mao. Por bien dos veces el Comité Central del PCC, a propuesta de Mao, le ha destituido de todos los encargos internos y externos al Partido.

Acorralado, Teng hizo autocrítica, pero sólo de palabra. Es una brillante prueba la autocrítica del 23 de octubre de 1966 en la Conferencia de trabajo del CC del PCC, (que publicaremos de seguido, nd. Luminoso Futuro). Entonces Teng era Secretario General del CC del PCC, vicepresidente del CC del PCC, miembro del

Él cobardemente se echa a los pies de Mao con la esperanza de poder mantener el poder que tenía en el Partido y en el Gobierno, pero no creía enteramente en la Revolución Cultural Proletaria, como admite abiertamente diez años después de la desaparición de Mao.

En la infame resolución de la Sexta Sesión Plenaria del CC elegido por el XI Congreso del PCC, ahora totalmente revisionista y fascista, inspirada por Teng, que lleva la fecha del 27 de junio de 1981, con el título “Resolución sobre algunas cuestiones de la historia de nuestro partido desde la fundación de la República Popular China”, sin rodeos Mao es acusado de “culto a la personalidad”, de “desviacionismo de izquierda” y de haber cometido “graves errores en el curso de la ‘revolución cultural’”. Ésta es definida una “gran tragedia”, que ha hecho sufrir al Partido, al Estado y al pueblo las más graves pérdidas y los más graves reverses después de la fundación de la República Popular China”.

La autocrítica de Teng no convenció a Mao y al CC del PCC, que lo envió al exilio por seis años, los últimos tres los transcurre como obrero en una fábrica. Teng fue considerado “el segundo más grande defensor de la vía capitalista en el partido”. El primero era el entonces Presidente de la República Liu Shao-chi, que es expulsado del Partido y destituido de todos los encargos durante la Revolución Cultural Proletaria.

Hablando de la autocrítica de Teng, la hija, Teng Ring, ex Guardia Roja arrepentida, en su libro publicado por Rizzoli en el 2003 titulado “Teng Tsiao-ping y la Revolución Proletaria” en las páginas 36-37 testimonia cuanto el segundo seguidor de la vía capitalista era insincero y maniobrador. He aquí sus palabras: “Denunciando los propios ‘errores’, trató de evitar de coenvolver otras personas. ‘En la revolución cultural’, dice, ‘entre los dirigentes del Comité Central, en todo el Partido Comunista, los únicos representantes de la línea reaccionaria burguesa somos el camarada Liu Shao-chi y yo’. Quiero que esto sea bien claro’, continuó: ‘La gran mayoría de los miembros de los Grupos de trabajo (creados por Teng y Liu para reprimir la rebelión de los estudiantes, nda) está en su sitio. Si alguno se ha equivocado, la responsabilidad es de adosar a mí y al camarada Liu’”.

La hija de Teng continua: “Incluso el discurso de Teng fue leído y corregido antes, el día 22, por Mao Tse-tung, que le agrega la siguiente anotación: ‘El camarada Tsiao-ping puede pronunciar este discurso. Empero, después de la primera línea, cuando dice: porque no agrega algunas palabras, como por ejemplo ’”.

La ex Guardia Roja arrepentida así glosa: “Todos sabían que Mao estaba irritado con Liu y Teng desde el inicio de la revolución cultural, pero su anotación sobre el proyecto del discurso de mí padre era reasegurante. Todos nosotros de la familia nos sentíamos aliviados”. En efecto Mao, no obstante los gravísimos errores cometidos por Teng le daba también la posibilidad de redimirse y ser recuperado al trabajo de Partido y de gobierno. Y esta posibilidad le fue dada con la rehabilitación y la reintegración en los encargos, a propuesta de Mao y tramite de una resolución del CC del PCC del 10 de marzo de 1973 en la cual, entre otras se dice que Teng “ha hecho el examen de sus errores y manifestado la firme voluntad de corregirlos”.

Con precedencia Teng había aprobado las resoluciones del IX Congreso del PCC, desenvuelto en abril de 1969, que había ratificado la línea de Mao sobre la Revolución Cultural Proletaria.

El 8 de noviembre de 1971, después de haber leído los documentos del CC del PCC que le habían sido enviados sobre la traición y sobre los crímenes cometidos por Lin Piao, el designado sucesor de Mao a Presidente del CC del PCC, él escribe a Mao diciéndole: “Si no hubiese sido por la agudeza del Presidente y del Comité Central, sus criminales planes habrían podido funcionar”. Y después agrega: “Siguiendo tus sugerencias, me estoy reeducando y reafirmando a través del trabajo físico y el estudio”. Anteriormente,, en febrero del mismo año, en una carta a Mao no deja de elogiarlo: “Presidente, te auguro sinceramente larga vida. Tú larga vida asegurará al Partido y al pueblo un futuro feliz”.

Y al contrario, recupera la parte de poder que le había sido cortada, con el pretexto del “resaneamiento” en la agricultura y en la industria por los errores “ultraizquierdistas” cometidos por la camarilla de Lin Piao, de manera sistemática y programática recomenzó a restaurar el capitalismo, subvirtiendo en la teoría y en la práctica la línea de la Revolución Cultural Proletaria.
Pero, una vez más, Mao le capta y el 14 de agosto 1975 lanza una crítica de la novela "A orilla del lago", en alusión al comportamiento de Teng. El estado de salud de Mao ya comienza a deteriorarse. No se le veía casi nunca, tenía dificultad para hablar y para caminar. Aunque lucidísimo, y así permaneció hasta los últimos días de su vida, y conservaba la combatividad de siempre.

Cuando fue informado sobre la lucha entre las dos líneas que había estallado en el Comité del Partido de la Universidad Qinhua, comprendió que Teng cubría a los sostenedores de los adversarios de la Revolución Cultural Proletaria, en octubre de 1975 lo criticó en privado. No obteniendo ningún resultado, Mao y el Comité Central del PCC lanzaron una campaña de crítica indirecta a Teng denominada campaña de crítica “contra el viento desviacionista de derecha dirigido a poner en causa los justos veredictos”, aquellos de la Revolución Cultural Proletaria.

El 20 de diciembre de 1975, en una reunión del Buró Político, Teng hace autocrítica en la cual afirma: “Antes de todo déjenme agradecer al Presidente por sus enseñanzas y a vosotros camaradas por vuestra ayuda. Debo reagradecer en modo particular a los jóvenes (se refería a los jóvenes cuadros, nda). He llegado gradualmente a reconocer mis errores”.

El 2 de enero de 1976 escribe a Mao: “Después de una autocrítica preliminar ante el Buró Político (evidentemente se refería a la autocrítica verbal del 20 de diciembre, nda), el camarada Mao Yuan-xin (sobrino de Mao, nda) me ha referido tus importantes instrucciones. Desde el principio seis camaradas, y después todos los presentes, han analizado mis errores en el curso de dos reuniones, y me han ayudado a comprender que mí autocrítica no había sido suficiente. Las reuniones de crítica en relación a mí deben continuar. Pero espero de poderte expresar personalmente la conciencia de mis errores, y recibir tus enseñanzas. Naturalmente esto podrá convenir cuando lo consideres oportuno”.
Presumiblemente insatisfecho de la autocrítica, Mao no le concede audiencia e invita al Buró Político a proseguir en la crítica a Teng. Él se oponía a que la lucha de clase fuese tomada como eje de la edificación del socialismo. Sostenía que era necesario “tomar las tres directivas (de Mao, o sea: “estabilidad, unidad, desarrollo de la producción”, nda) como eje”. Poniendo todas las tres en un mismo plano, el exaltaba la teoría del fin de la lucha de clases y la teoría de las fuerzas productivas, o sea que en aquella fase de la edificación del socialismo la contradicción principal era aquella entre las relaciones de producción avanzadas y las fuerzas productivas atrasadas y no aquella entre proletariado y burguesía.
De tal modo se oponía a la teoría de la lucha de clases y de la dictadura del proletariado sostenida por Mao la cual decía que “estabilidad y unidad no quiere decir fin de la lucha de clases; la lucha de clases es el eje principal de la cual depende todo el resto”.


El 5 de abril de 1976, un puñado de seguidores de Deng, con el pretexto de conmemorar Zhou En-lai, primer ministro del Consejo de Estado fallecido el 8 de enero, día en que se recuerda a los muertos en China, provocan un incidente contrarrevolucionario en la Plaza de Tian Nam-men. En consecuencia de eso, considerando que la contradicción con Teng se había transformado de contradicción en el seno del pueblo en contradicción antagónica, el 7 de abril el CC del PCC, a propuesta de Mao, destituye a Teng de todo encargo sea a lo interno que a lo externo del Partido, concediéndole empero de continuar en el Partido “con el fin de verificar su comportamiento futuro”.
Con esto concluye la última batalla gloriosa, victoriosa y con visión de futuro de Mao, el gran maestro del proletariado internacional, las naciones y pueblos oprimidos, contra los revisionistas que han maniobrado para restaurar el capitalismo en China. Hemos querido recordar con ocasión de la 117º Aniversario del nacimiento de Mao, sucedido un 26 de diciembre de 1893 en la aldea de Shaoshan 80 kilómetros de Changsha, capital de la provincia de Hunan.
Una batalla histórica que marca un hito en la lucha entre los marxistas-leninistas y los revisionistas. Que debe ser estudiada en profundidad para comprender plenamente la naturaleza, características, contenido, eventos, métodos y objetivos del revisionismo y ser capaz de individualizarlo a tiempo, desenmascáralo y ponerlo en condiciones de no perjudicar en cualquier momento que se manifieste al interno del Partido.
Por esta razón, es esencial para adquirir el pensamiento de Mao y conocer su obra contra los revisionistas. Al mismo tiempo es útil conocer el pensamiento y la obra de los principales revisionistas actuantes cuando Mao estaba en vida, esto es Jruschev, Brezhnev y Teng, así como Togliatti y Berlinguer en lo que se refiere a Italia.
En este estudio debemos tomar como ejemplo a los cuatros pioneros y fundadores del PMLI aún fieles a la causa, sin cuya lucha ideológica y política contra la dirección revisionista del PCI revisionista no existiría nuestro Partido y estaríamos aún inermes ante el revisionismo, del reformismo, del parlamentarismo, del electoralismo, del constitucionalismo, del legalismo y del pacifismo.
Las elaboraciones antirevisionistas del PMLI a ido hasta las raíces del revisionismo moderno italiano que están en el pensamiento de Gramsci y constituye un precioso patrimonio histórico del Partido. Tales elaboraciones deben ser estudiadas atentamente por los nuevos militantes y simpatizantes para armarse de un arma potente anti revisionista, para “vacunarse” contra el revisionismo y aún relimpiarse de la influencia revisionista precedente a la adhesión al PMLI.
Al momento actual el revisionismo a la Gramsci, Togliatti y Berlinguer, a parte aquella a la Trotsky y el neorevisionismo, parecieran desaparecidos. Pero no pueden no hacerse vivos cuando el PMLI sea mucho más fuerte numéricamente y más influyente en la lucha de clases. Inevitablemente no faltarán los agentes de la burguesía infiltrados en el Partido que, distorsionando el marxismo-leninismo-pensamiento de Mao, tratarán de apoderarse del PMLI para hacerle cambiar de color político y empantanarlo en el capitalismo y en el parlamentarismo.
Debemos prepararnos culturalmente para impedirlo, conscientes, como dice Mao, que “todas las ideas erradas, todas las hierbas venenosas, todos los monstruos deben ser criticados, y no dejarles nunca campo libre”.

Debemos tener firme nuestra misión, que es aquella de conquistar el socialismo y asegurar el poder político al proletariado, ateniéndonos siempre y en toda circunstancia al marxismo-leninismo-pensamiento de Mao, practicando correctamente la crítica y la autocrítica, conscientes que la lucha entre las dos líneas está siempre presente en el Partido aún si en forma latente, perseverando con inteligencia táctica en el trabajo de enraizamiento en los propios ambientes de trabajo, de estudio y de vida, concentrándose sobre el frente obrero y sindical y sobre aquel estudiantil, salvo excepciones temporales y locales, poniendo escrupulosamente en práctica la consigna “ Estudiar, concentrarse en la prioridad, radicarse: radicarse en la prioridad, estudiar”, mejorando el trabajo día a día, experiencia después de experiencia sobre la base de la línea, de las indicaciones y las medidas del 5º Congreso Nacional del PMLI.

¡Viva la Gran Revolución Cultural Proletaria!
¡Gloria eterna a Mao!
¡Nos mantener en alto la bandera de los Maestros, del socialismo y del PMLI!
¡No olvidemos nunca la lucha contra el revisionismo!
¡Adelante con fuerza y confianza en una Italia unida, roja y socialista!
¡Con los Maestros y PMLI venceremos!

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