viernes, 24 de diciembre de 2010

"¡Naxalbari Zindabad!" quiere decir "¡La rebelión se justifica!"


"Las ráfagas del viento de Naxalbari arrancaron décadas de hedor revisionista e incitaron a la rebelión"

"Hoy en la India se desarrolla un proceso revolucionario que todos los auténticos comunistas y revolucionarios del mundo tienen el deber de apoyar y aprender de él"

Hace 40 años, la rebelión armada de los campesinos de Naxalbari, una aldea en el estado de Bengala Occidental, fue la causa de una conflagración revolucionaria en la India. Siglos de grilletes de opresión y explotación fueron atacados. Los revisionistas apelaron a continuar viviendo tan obedientemente como los esclavos pero fueron ignorados con desdén. Los campesinos pobres y pisoteados se atrevieron a tomar el poder político y a expropiar los frutos de su trabajo a los odiados terratenientes.

Naxalbari hizo temblar literalmente al país entero. La furia reprimida de los más pobres de la sociedad, de los adivasis y de los dalits (tribus e "intocables" de la sociedad de castas), además de otros campesinos pobres y sin tierra, estalló en rugientes tormentas de furia revolucionaria en numerosos lugares en todo el país. Las ráfagas del viento de Naxalbari arrancaron décadas de hedor revisionista e incitaron a la rebelión, a cientos de cuadros, atrapados en partidos como el PCI y el PCM1. En Calcuta y en un número de pequeños centros industriales, grandes grupos de trabajadores y de gente pobre urbana, rompieron con los lugartenientes sindicales. Un gran número se lanzó a la batalla, luchando en la vanguardia de la revolución agraria armada como proletarios conscientes de clase. Muchos sectores sociales, como profesionales, académicos y otros, se unieron al festival revolucionario de las masas. Naxalbari contagió a toda una generación de jóvenes y estudiantes, y encauzó el vigor revolucionario de miles de jóvenes, prendidos de los ideales comunistas de servir al pueblo y de autosacrificio por la causa de la revolución.

A pesar de largos períodos de dominación revisionista anteriores a Naxalbari, el movimiento comunista en la India también tuvo una inspirado­ra historia de lucha revolucionaria. Fueron notables los cinco años de la lucha armada de Telengana a fines de los años 40, la cual logró establecer el poder rojo en cientos de aldeas durante su apogeo, pero a la cual, luego, la traicionó la dirección del PCI. Grupos de revolucionarios tomaron partido con Mao Tsetung en la lucha contra el revisionismo soviético. Pero Naxalbari representó un salto. Esto se debió a que se tomó conciencia del pensamiento Mao Tsetung como una nueva etapa cualitativa del marxismo-leninismo, y su aplicación a las condiciones de la India, para iniciar la lucha armada revolucionaria de las masas. Este es el elemento clave y distintivo que lanzó a Naxalbari al escenario. Dirigido por Charu Mazum­dar, un grupo de cuadros revolucionarios en la organización del PCM del distrito de Darjeeling, luchó conscientemente por profundizar la lucha contra el revisionismo y el centrismo. Sacando valiosas lecciones de la lucha ideológica guiada por Mao Tsetung contra el revisionismo jruschovita, y otras lecciones de la Gran Revolución Cultural Proletaria de China, Charu Mazumdar logró hacer una ruptura radical con el revisionismo (incluido el reconocimiento a la entonces existente Unión Soviética bajo la dirección revisionista como un enemigo), y lanzó la revolución agraria armada hacia la toma del poder político, poco a poco, por medio del camino de la Guerra Popular prolongada. Naxalbari fue una parte de la revolución proletaria mundial: prendió la lucha revolucionaria en otros países en la región, y recibió el apoyo entusiasta del Partido Comunista de China y del proletariado revolucionario de todo el mundo.

Naxalbari elevó el proceso de ruptura con los revisionistas y de forjar una auténtica vanguardia comunista a una nueva y superior etapa. En 1969, se dio un audaz paso: se formó el Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista), bajo la dirección de Charu Mazumdar. El congreso de fundación del PCI(ML), que se celebró en 1970 en medio del avance de la lucha armada, adoptó un programa que caracterizó a la sociedad como semifeudal y semicolonial, e identificó los blancos de la revolución como el feudalismo, el capitalismo comprador-burocrático, y el imperialismo y el socialimperia­lis­mo (como el representado por el entonces existente bloque soviético). El congreso fijó las tareas en la etapa de una revolución de Nueva Democracia y el camino de la Guerra Popular prolongada.

La revolución no es una fiesta, sino que como Mao lo planteó, es un acto de violencia con el cual una clase derrota a otra. La nueva vanguardia tuvo que forjarse en medio de la intensa turbulencia revolucionaria que se estaba desenvolviendo en extensas zonas de la India, y por medio de ella. Tuvo que combatir constantemente al pensamiento y al estilo de trabajo revisionis­tas profundamente arraigados; tuvo que remoldear y entrenar a miles de jóvenes como luchadores y líderes proletarios; tuvo que sintetizar la rica experiencia ganada a costa de sangre, para desarrollar la línea y elevar el nivel del trabajo partidario. Y tuvo que hacer todo esto, mientras que concretaba audaces avances en la lucha armada, y combatía a la represión asesina del enemigo. La pérdida de un número de cuadros experimentados en los inicios del nuevo partido, evidentemente puso bajo gran tensión su capacidad de emprender esas tareas. Algunas dificultades serias, producto de retrocesos, se complicaron con un viento derechista, el cual trataba de revocar la orientación correcta del partido, traficando con debilidades reales de su línea y su práctica.

Se ha hablado mucho acerca del llamado "sectarismo" y "aventure­ris­mo" de Charu Mazumdar, el cual supuestamente "aisló" al partido de las masas y causó retrocesos. Sí, elementos unilaterales, espontáneos y subjetivistas que estaban contra de la posición, punto de vista y métodos en esencia marxista-leninista-maoístas de Charu Mazumdar, eran evidentes en sus obras. Pero lo que más se destaca, cuando leemos hoy su obra, es la resuelta claridad de su crítica al revisionismo, su penetrante comprensión de la cuestión clave de tomar el Poder, su profunda confianza en las masas, y su robusto optimismo revolucionario. Lejos del aislamiento, su liderazgo enraizó profundamente al partido entre las masas, y creó una vasta reserva de apoyo, la cual siguen usando hoy los auténticos revolucionarios. Su nombre sigue obsesionando a las clases dominantes, e inspirando a los revolucionarios.

Después de que el gobierno, con la ayuda de los revisionistas del PCI/PCM, asesinó con cobardía a Charu Mazumdar en 1972, el PCI(ML) no siguió como un solo partido unido. Desde entonces, ha habido mucha lucha para hacer un balance de las experiencias y los intentos de unirse. En 1976, el golpe de Estado de los seguidores del camino capitalista de China causó nuevas divisiones, fortaleció muchísimo las tendencias derechistas en el PCI(ML), y generó más complejidades. Pero esta situación también creó nuevas e importantes obligaciones y oportunidades para profundizar la comprensión de la ideología, cosa que, a su vez, dio un nuevo empuje a la lucha para hacer un balance correcto y alcanzar una unidad sobre bases correctas. Desgraciadamente, estas oportunidades o se desperdiciaron, o se acabaron desviándose en los casos donde apenas se aprovechaban. Las auténticas fuerzas revolucionarias llevan años elevando su comprensión sobre el significado de la lucha internacionalista para defender al desarrollo cualitativo del marxismo-leninismo por Mao Tsetung a un nivel nuevo, y para luchar contra los ataques revisionistas contra éste, de parte de los usurpadores capitalistas de China dirigidos al comienzo por Jua Kuo-feng y Deng Xiao-ping, así como por los hoxhistas. Este tema, que todavía afecta directamente las posibilidades de unir a las fuerzas maoístas revolucionarias en un solo centro, todavía queda sin resolverse por completo.

Durante todo este período, las fuerzas revolucionarias que fueron parte del PCI(ML) unido, así como otras, han continuado con heroísmo manteniendo en alto la bandera roja de Naxalbari. En Andhra, Bihar y Dandakaranya2, luchas revolucionarias armadas han hecho avances significativos, ganando un amplio apoyo de las masas y acumulando importantes experiencias.

Durante los últimos 30 años, las condiciones que hicieron posible y necesaria la rebelión agraria armada de Naxalbari, se han madurado aún más. La agresiva penetración imperialista en todos los sectores de la economía, aunada a la explotación y la opresión de las clases dominantes, está causando una intensificación generalizada de la miseria de las masas. Y, de más importancia, esta situación está convocando a la resistencia y a la lucha, incluso a la lucha armada, en diversas regiones y sectores de la sociedad. Las divisiones entre las clases dominantes se han incrementado.

Los revolucionarios proletarios de todo el mundo no pueden darse el lujo de mostrar la mínima indiferencia a los avances y las dificultades de nuestros camaradas de la India. Hoy en la India se desarrolla un proceso revolucionario que todos los auténticos comunistas y revolucionarios del mundo tienen el deber de apoyar y aprender de él. En los diversos idiomas de la India, "¡Naxalbari Zindabad!" quiere decir "¡Viva Naxalbari!". Pero, para los oprimidos de la India y del resto del mundo, esta consigna también quiere decir "¡Se justifica la rebelión!".

1. El Partido Comunista de la India (PCI) es el partido revisionista prosoviético de la India. El Partido Comunista de la India (Marxista) (PCM) surgió de una escisión centrista del PCI en 1963, el cual criticó al PCI y a Jruschov por revisionistas, aunque nunca adoptó un programa revolucionario genuino.

2. Una vasta región boscosa que abarca partes de cuatro estados de la India central.


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