martes, 21 de diciembre de 2010

UN TEXTO DEL CAMARADA STALIN CONTRA EL REVISIONISMO


UN TEXTO DEL CAMARADA STALIN CONTRA EL REVISIONISMO

LEÍDO EN EUSKAL HERRIA SOZIALISTA
http://euskalherriasozialista.blogspot.com/
Traducido por ODIO DE CLASE


Este artículo fue publicado en diciembre de 1948 con la firma del Comité Central del PCUS. La identidad del autor ha sido conocida sólo después de la desintegración de la URSS y la apertura de los archivos del PCUS. El examen de los documentos y del material reunido para la publicación de las obras de Stalin ha revelado que el artículo estaba proyectado para ser publicado como parte del volumen 15 en la edición soviética. El artículo estaba precedido por la correspondencia entre Molotov y Stalin con Tito y Kardelj entre marzo y mayo de 1948, detallando los errores políticos y económicos del Partido Comunista Yugoslavo que culminaron en la resolución del Cominform de junio de 1948.1

El contexto inmediato de este artículo fue el documento presentado al V congreso del PCY que indicaba que Tito y sus socios proyectaban continuar su curso antisocialista y antisoviético.2

Esos sucesos negativos se confirmaron en los meses siguientes y fueron registrados en las resoluciones y documentos de la reunión del Cominform en Hungría en noviembre de 1949.3

Hoy día cuando las consecuencias completas de la vía de Tito son tan claras, la lucha de Molotov y Stalin y del PCUS(b) y del Cominform es un monumento a la preservación de los principios bolcheviques contra el asalto del revisionismo moderno.



En la bien conocida resolución de la Oficina de Información de los Partidos Comunistas (Cominform) "Sobre la Situación en el Partido Comunista de Yugoslavia", aprobada en junio de 1948, se afirma que, en los últimos meses, los elementos nacionalistas que secretamente existían en el seno de éste desde tiempo atrás, han llegado a dominar la dirección del Partido Comunista de Yugoslavia, que la dirección del Partido Comunista de Yugoslavia ha acabado con las tradiciones internacionalistas del mismo y ha adoptado una tendencia nacionalista.

Todos los partidos comunistas, todo el campo de las democracias populares y del socialismo aceptan por unanimidad la resolución de la Oficina de Información (Cominform) "Sobre la Situación en el Partido Comunista de Yugoslavia". Todos los partidos comunistas del mundo reconocen que la dirección yugoslava actual, es decir, el grupo de Tito, siguiendo una política nacionalista, hace el juego a los imperialistas, aislando a Yugoslavia y debilitándola.

¿Ha extraído el grupo de Tito alguna lección pertinente de estos hechos?

¿Ha comprendido el grupo de Tito que una política nacionalista significa la pérdida de los aliados más fieles de Yugoslavia -representados por los partidos comunistas del mundo- y que esa política ya ha provocado el aislamiento del Partido Comunista de Yugoslavia y su debilitamiento, tanto dentro como fuera del país?

¿Ha comprendido el grupo de Tito que la única salida de la difícil situación a que ha conducido al partido y al país es reconocer su error, romper con la política nacionalista y volver a la fraternidad de los partidos comunistas?

No, el grupo de Tito no ha aprendido lección alguna y no parece entender estos hechos sencillos y fuera de toda duda.

Por el contrario, ante cualquier crítica justificada y amistosa del grupo de Tito hecha por los partidos comunistas hermanos y todo el campo de las democracias populares y del socialismo, el grupo de Tito responde desde las páginas de la prensa de Belgrado con un lenguaje arrabalero, encendiendo el odio nacionalista hacia los pueblos de los países democráticos vecinos, con represión generalizada, con detenciones y asesinatos de comunistas y no comunistas que se atreven a expresar dudas acerca de la política nacionalista seguida por dicho grupo. Muy recientemente, el Coronel General Arso Iovanovich, héroe de la lucha de liberación de Yugoslavia, fue asesinado por agentes del asistente de Tito, el infame Rankovic. Fue asesinado porque expresó dudas acerca de la política nacionalista llevada a cabo por el grupo de Tito. A este respecto, se dice abiertamente en Yugoslavia que "el grupo de Tito ha degenerado en un clan de asesinos políticos".

Es evidente que el grupo de Tito no tiene intención alguna de reconocer y corregir sus errores. Tiene miedo y carece de la valentía suficiente para reconocer sus errores, ya que para reconocerlos y corregirlos es necesario tener valentía. Peor aún, sin temor alguno, detiene y somete a la represión a todos los que se atreven a recordarle sus errores.

Lenin dijo: "El modo en que un partido reconoce sus errores es el criterio más destacado y convincente sobre la importancia de un partido y su capacidad para cumplir sus obligaciones para con su clase y las masas trabajadoras. La capacidad de reconocer sus errores abiertamente, de desvelar sus causas, de analizar las condiciones que los han provocado y de discutir concienzudamente los medios para rectificarlos es la seña de un partido resuelto a llevar a cabo sus obligaciones tanto de educación y enseñanza de la clase trabajadora como, más tarde, de las masas".

Es evidente que el grupo de Tito no puede ser incluido, en rigor, en las filas de los dirigentes valientes, honestos y entregados de que habla de Lenin.

El aspecto más importante en la evolución del nacionalismo de grupo de Tito se produjo en la primavera de 1948, justo antes de la convocatoria de la Oficina de Información (Cominform). La política no disimulada de nacionalismo del grupo de Tito comenzó con su negativa a participar en la reunión de la Oficina de Información de los Partidos Comunistas (Cominform) y a discutir sobre la situación del Partido Comunista de Yugoslavia con los partidos comunistas hermanos. A pesar de las numerosas peticiones que se le hicieron para que el Partido Comunista de Yugoslavia enviara una delegación que explicara su posición en la reunión, siguiendo el ejemplo de otros partidos comunistas en reuniones anteriores, el grupo de Tito se negó en redondo a participar en los trabajos de la reunión. Se hizo patente que el grupo de Tito no otorga ninguna importancia a la amistad con otros partidos comunistas, incluido el Partido Comunista de la Unión Soviética. Dicha actitud constituye una fractura abierta con el Frente Unido internacional de partidos comunistas. Rompió con la posición del internacionalismo y se ha comprometido en la vía del nacionalismo.

El diario 'Borba', publicado en Belgrado, señala que Tito y sus cómplices apoyan el Frente Unido antiimperialista. Se trata, sin duda, de una impostura concebida para engañar a "la gente sencilla". Lo que las posiciones antiimperialistas nos permiten realmente afirmar de este grupo es que no puede permanecer en el seno de una familia, incluso con los Partidos Comunistas de los países vecinos de Yugoslavia.

El segundo hecho importante que indica el hundimiento del grupo de Tito en el pecado del nacionalismo es la conducta indecente, hipócrita y antileninista del V Congreso del Partido Comunista de Yugoslavia. Algunos ingenuos esperaban que los trabajos del Congreso se desarrollasen bajo la bandera de la amistad con los Partidos Comunistas, bajo la bandera del fortalecimiento del frente antiimperialista de las democracias populares y de la Unión Soviética. De hecho, sin embargo, lo que ocurrió fue contrario. En realidad, el grupo de Tito convirtió el Congreso en un campo de batalla contra los Partidos Comunistas de los países vecinos, en un campo de batalla contra el Frente Unido antiimperialista de las democracias populares. Este Congreso fue una campaña contra las democracias populares y sus Partidos Comunistas, contra la Unión Soviética y su Partido Comunista.

Por supuesto que en Yugoslavia no es del todo prudente hablar a las claras sobre la campaña contra la Unión Soviética y las democracias populares pues el pueblo yugoslavo apoya plenamente la unidad con las democracias populares y la Unión Soviética. Así, el grupo de Tito urdió un engaño decidiendo disfrazar esta campaña reaccionaria tras pomposas palabras de elogio hacia la Unión Soviética , la amistad con la Unión Soviética , el enorme papel de la Unión Soviética en los movimientos de liberación nacional, etc. Las cosas alcanzaron su punto culminante cuando los cómplices de Tito aconsejaron a Stalin participar en esta campaña engañosa y defender al grupo nacionalista de Tito frente a las críticas del Partido Comunista de la Unión Soviética y de otros países democráticos. La prensa de Belgrado recurre a todas las estratagemas e intrigas posibles: ha dado las piruetas más inauditas y realizado las contorsiones más ridículas para demostrar a los pueblos de Yugoslavia que el negro es blanco y el blanco es negro, que la campaña del grupo de Tito contra el socialismo y la democracia es de importancia secundaria y que la alianza con la Unión Soviética y un Frente Unido con esta última es la preocupación principal para el mencionado grupo. En realidad el grupo de Tito, en este periodo, se ha situado en un campo común con los imperialistas denigrando a los Partidos Comunistas de las democracias populares y de la Unión Soviética , para mayor satisfacción de los imperialistas de todo el mundo. En lugar de un Frente Unido con los Partidos Comunistas tenemos un frente unido con los imperialistas. El V Congreso del Partido Comunista de Yugoslavia aprobó y reforzó la política nacionalista del grupo de Tito.

Los acróbatas políticos del diario 'Borba' exigen que los partidos comunistas dejen de desvelar los errores del grupo y que le den su apoyo y su confianza porque, de lo contrario, esta campaña puede dañar gravemente a Yugoslavia.

En ningún caso los Partidos Comunistas pueden confiar ni dar su apoyo a la política nacionalista del grupo de Tito. Es posible que esta situación dañe a Yugoslavia. De ello no pueden tener responsabilidad alguna los Partidos Comunistas, sino el grupo nacionalista de Tito que rompió con los Partidos Comunistas y que les ha declarado la guerra.

Debe quedar claro en las mentes de los acróbatas políticos del diario 'Borba' que el marxismo y nacionalismo son incompatibles: el nacionalismo, como ideología burguesa, es antagónico al marxismo. Debe quedarles claro que el marxismo no puede reconciliarse con el nacionalismo o con las inclinaciones nacionalista en el seno de los Partidos Comunistas y que deben eliminar el nacionalismo, cualquiera que sea la forma bajo la que se camufle: ya sea en nombre de los intereses de los trabajadores, en nombre de la libertad y de la amistad de los pueblos o en nombre de la construcción triunfante del socialismo.

Lenin dijo: "El nacionalismo burgués y el internacionalismo proletario son dos lemas en constante incompatibilidad que corresponden a los campos de las dos clases principales del mundo capitalista en su conjunto y que reflejan dos políticas (y aún más, dos percepciones del mundo)".

Cuando hemos puesto fin al poder de la burguesía, la clase de los explotadores y sus agentes intentan utilizar el arma envenenada del nacionalismo para restaurar el antiguo orden.

Stalin dijo acerca de él: "Las inclinaciones nacionalistas son una adaptación del internacionalismo de la clase obrera al nacionalismo de la burguesía... las inclinaciones nacionalistas son un reflejo de los intentos de "nuestra" burguesía nacionalista por restaurar el capitalismo."

El nacionalismo en el Partido Comunista de Yugoslavia es un golpe no sólo al Frente Unido antiimperialista, sino sobre todo, a Yugoslavia, a los pueblos de Yugoslavia y a los intereses del Partido Comunista de Yugoslavia tanto en el ámbito de los asuntos internos como exteriores.

El nacionalismo del grupo de Tito en las relaciones exteriores conduce a una ruptura con el Frente Unido del movimiento revolucionario mundial de los trabajadores, a la pérdida de los aliados más fieles de Yugoslavia y al aislamiento de Yugoslavia. El nacionalismo del grupo de Tito trabaja contra Yugoslavia ante sus enemigos externos.

El nacionalismo propagado por el grupo de Tito en el ámbito de las políticas internas conduce a una política de compromiso entre el explotado y los explotadores, "a la unión" del explotado y el explotador en un frente "nacional" único, a una política de retirada de la lucha de clases, a la propagación de la mentira sobre la posibilidad de construir el socialismo sin lucha de clases, sobre la posibilidad de transformación pacífica de los explotadores bajo el socialismo, es decir, a la destrucción de la combatividad y de la moral de la clase obrera yugoslava. El nacionalismo del grupo de Tito desarma a los trabajadores yugoslavos frente a sus enemigos internos.

Hace un año, cuando el grupo de Tito aún no había manifestado inclinaciones nacionalistas y cooperaba con los Partidos Comunistas hermanos, Yugoslavia avanzaba poderosa y con intrepidez hacia adelante, apoyada por sus aliados más próximos, representados por los Partidos Comunistas de los otros países. Ésa era la situación en el pasado reciente. Sin embargo, después del cambio de rumbo del grupo de Tito hacia el nacionalismo, la situación se ha modificado radicalmente. Cuando el grupo de Tito rompió con el Frente Unido de los partidos comunistas y se mostró despreciativo hacia las democracias populares, comenzó a perder a sus aliados más leales y a estar aislada frente a sus enemigos internos y externos.

Ése es el triste resultado de la política nacionalista seguida por el grupo de Tito.

El grupo de Tito no ha comprendido lo que es absolutamente claro y evidente para cualquier comunista. No ha comprendido la sencilla verdad de que, en las condiciones actuales de la situación internacional, la solidaridad de los Partidos Comunistas hermanos, la cooperación mutua y la amistad de las democracias populares, así como la cooperación y la amistad con la Unión Soviética , son el requisito previo fundamental para el crecimiento y la prosperidad de las democracias populares en la construcción del socialismo al igual que la principal garantía de su libertad nacional e independencia frente a la presión imperialista.

Los delincuentes políticos del diario 'Borba' van más lejos al decir que la crítica de los errores del grupo de Tito se ha hinchado hasta convertirse en una campaña contra el Partido Comunista de Yugoslavia y su pueblo.

Se trata, sin duda, de una mentira. Ni ha habido nunca ni hay campaña alguna contra los pueblos de Yugoslavia. Sería criminal emprender una campaña contra los pueblos de Yugoslavia cuyo heroísmo es de todos conocido. Se sabe que los pueblos de Yugoslavia apoyan firmemente un Frente Unido con las democracias populares y la Unión Soviética. No son en absoluto responsables de la política nacionalista llevada a cabo por el grupo de Tito. Consideramos a los pueblos de Yugoslavia como nuestros verdaderos aliados.

Ni ha habido nunca ni hay campaña alguna contra el Partido Comunista de Yugoslavia en su conjunto. Sabemos muy bien que el Partido Comunista de Yugoslavia apoya con determinación la amistad con los Partidos Comunistas de los otros países, así como la amistad con la Unión Soviética y su Partido Comunista. La persistencia de las tradiciones antiimperialistas en la mayoría de los miembros del Partido Comunista de Yugoslavia no se pone en duda en modo alguno. También sabemos que la mayoría del Partido Comunista de Yugoslavia no respalda la política nacionalista del grupo de Tito. Sabemos que, por este motivo concreto, está sometido a la brutal represión del grupo de Tito y sus agentes.

No se trata de "una campaña" contra los pueblos de Yugoslavia y el Partido Comunista de Yugoslavia en su conjunto, sino contra el grupo nacionalista de Tito para ayudar a que el Partido Comunista de Yugoslavia comprenda los errores de dicho grupo y derrote la política nacionalista de la dirección yugoslava.

Los delincuentes políticos del diario 'Borba' afirman, después de todo, que el grupo de Tito es inseparable del Partido Comunista de Yugoslavia y que representa a la mayoría del Partido Comunista de Yugoslavia.

También es incorrecto. Hace un año el grupo de Tito representaba tal vez la mayoría en el seno del Partido Comunista de Yugoslavia. Pero eso era hace un año. Ahora, después de romper con los Partidos Comunistas, después de haberse enfrentado a las repúblicas vecinas y de haberse pasado al campo del nacionalismo, el grupo de Tito ya no representa a la mayoría del Partido. Ahora el grupo de Tito representa a la facción de Tito que cuenta exclusivamente con la confianza de una minoría del Partido, que utiliza el aparato del estado al objeto de suprimir a la mayoría internacionalista del Partido, que ha puesto al Partido bajo el dominio del verdugo Rankovic, quien ha establecido un régimen de terror con su represión, sus detenciones en masa y sus asesinatos. De hecho, ahora, la facción de Tito está en estado de guerra con su propio Partido. Sólo un ciego no puede verlo. Si la facción de Tito ha sido incapaz de mantener la disciplina en el Partido por los métodos democráticos habituales y se ha visto obligada a utilizar la represión en masa, eso significa que ya ha perdido la confianza de la mayoría de los miembros del Partido Comunista de Yugoslavia.

La facción de Tito representa sólo a una minoría dentro del Partido Comunista de Yugoslavia y no cuenta con la confianza del Partido, sino sólo del aparato administrativo y policial de Yugoslavia.


TSEKA
Comité Central del PCUS



Referencias

1. La correspondencia entre el Comité Central del Partido Comunista de Yugoslavia y el Comité Central del Partido Comunista de la Unión (bolchevique), Londres, 1948.
2. Josip Broz Tito, "Informe Político del Comité Central del Partido Comunista de Yugoslavia". Informe entregado al V Congreso del PCY, Belgrado, 1948; Edvard Kardelj, "El Partido Comunista de Yugoslavia en la lucha por la nueva Yugoslavia, por la Autoridad Popular y por el socialismo". Informe entregado al V Congreso del PCY, Belgrado, 1948; Boris Kidric, "Sobre la Construcción de la Economía Socialista en la RPFY ", discurso pronunciado en el V Congreso de PCY, Belgrado, 1948
3. "La lucha por la paz, la independencia nacional y la unidad de la clase trabajadora", PCI, Bombay, 1950. Particularmente importante es la resolución, "El Partido Comunista de Yugoslavia bajo el poder de asesinos y espías", págs. 54-58. Véase también: editor. G. Procacci, "El Cominform, actas de las tres conferencias de 1947, 1948, 1949", Feltrinelli Editore, Milán, 1994.


"Pravda", 8 de diciembre de 1948

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