sábado, 30 de abril de 2011

1 de Mayo: EL CAMINO ES LA LUCHA Y NO LA CONCILIACIÓN



Colectivo Odio de Clase

El Primero de Mayo es un día de lucha, que simboliza la rebelión del proletariado contra los capitalistas y las clases reaccionarias que lo explotan y oprimen. Es un día en que los sectores conscientes del proletariado debemos redoblar los esfuerzos por despertar la conciencia de clase y desencadenar la rebelión organizada del proletariado y demás clases oprimidas para tumbar a través de la revolución este vil sistema capitalista.

Hoy nos encontramos en un momento decisivo, pues el sistema capitalista se enfrenta a una crisis mundial muy severa. Dicha crisis está provocando la precarización absoluta de nuestra clase y la agudización de la miseria, opresión y explotación en todo el mundo. Al mismo tiempo está consiguiendo que empiecen a despertar entre los oprimidos del mundo sentimientos de descontento, frustración y odio hacia los responsables de su situación, como las recientes rebeliones populares contra el hambre y las dictaduras lacayas de Occidente en los países árabes.

Pero no basta con rebelarse ni tumbar gobiernos, hay que derrocar y destruir el sistema social que sustenta la opresión, es decir, el Estado basado en la dictadura de las clases reaccionarias. Y esto sólo se puede conseguir a través de la violencia revolucionaria, a través de la Guerra Popular. Para conseguir estos objetivos es necesario que nuestra clase se dote de unos instrumentos imprescindibles. Necesitamos partidos comunistas revolucionarios basados en el marxismo leninismo maoísmo para dirigir la lucha de clases, para organizar la rebelión de los oprimidos y encauzarla hacia la toma del Poder, sin la cual no se podrá demoler el sistema actual y levantar uno radicalmente nuevo. Actualmente las guerras populares que se desarrollan en la India, Perú, Filipinas y Turquía son auténticos faros rojos que nos deben inspirar y de las cuales debemos sacar lecciones y al mismo tiempo apoyar.

En la actualidad hay una situación revolucionaria en desarrollo desigual en todo el mundo, y aunque todavía el movimiento comunista revolucionario organizado es débil, las oportunidades son amplias si sabemos aprovecharlas. Pero hoy también el movimiento comunista atraviesa graves peligros: el más importante es el que representa el revisionismo. Sin desenmascararlo y aplastarlo es imposible avanzar por el camino revolucionario. En el seno del campo Marxista Leninista Maoísta (MLM) han surgido desde hace algún tiempo graves desviaciones oportunistas que tienen en Nepal su punta de lanza y que representan un nuevo revisionismo. Tales desviaciones, sino son aplastadas, pueden causar un daño inmenso.


El peligro del nuevo revisionismo y de los que concilian con él


En la década de los 80 el Partido Comunista del Perú (PCP) inició la Guerra Popular en una situación muy difícil para el Movimiento Comunista Internacional. Por entonces, se había producido el golpe contrarrevolucionario en la República Popular China y el revisionismo campaba fuerte en todo el mundo. También muchas organizaciones armadas estaban enfrascadas en “negociaciones de paz” que les conducirían a la integración en los sistemas que habían combatido. Casos como el M-19 de Colombia, el FMLN en el Salvador, la URNG en Guatemala demostraron claramente adónde conducían esas “negociaciones de paz”. En ese contexto tan difícil, el PCP levantó la bandera roja de la Guerra Popular y dio un mensaje de firmeza en un momento en que las fuerzas comunistas revolucionarias estaban en retroceso. Su lema central era ¡Salvo el poder, todo es ilusión!. En ese momento, el PCP fue un ejemplo de firmeza y temple frente al revisionismo.

Hoy es el momento de volver a tomar la referencia de la firmeza del PCP y también tomar el ejemplo actual del PCI (Maoísta) contra todos aquellos que dentro de nuestro campo defienden los apaños y concesiones con nuestro enemigo de clase y contra todos aquellos que concilian con las nuevas teorías revisionistas.

Como muy bien señaló el MPP en la intervención en la conferencia de Hamburgo de diciembre de 2010: “¿Quieren que se repita lo mismo en otros lugares que en Nepal? Si ese es el caso, que sigan conciliándose, que sigan con tratar de conciliar el marxismo y el revisionismo, que sigan con esto de que “dos se unifican en uno”; pero esto les llevará a meterse en el pantano vecino de pies a cabeza – marcharemos adelante sin ellos. Si quieren que la revolución avance en el mundo, si están por el triunfo de las guerras populares que se desarrollan pujantemente, si están verdaderamente por guerra popular hasta el comunismo, tienen que deslindar con el nuevo revisionismo y tomar firme posición por la izquierda, rechazar los “acuerdos de paz” y cada matiz de cretinismo parlamentario. Es incluso la única forma de apoyar a los comunistas en el mismo Nepal, de reconstituir su partido y retomar el camino de la guerra popular, pasando sobre las cabezas de los traidores revisionistas”.

Quien concilia con el oportunismo y el revisionismo se acaba convirtiendo en un revisionista y oportunista. Los comunistas estamos obligados a denunciar estos tejemanejes.


¡El camino es la lucha consecuente y no los apaños o conciliaciones con el enemigo y con los revisionistas!

¡Salvo el poder, todo es ilusión!

¡Guerra Popular hasta el Comunismo!




Colectivo Odio de Clase

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