viernes, 29 de abril de 2011

El Revisionismo peligro principal a demoler por el Socialismo Científico



Nueva Democracia - Chile

Una de las mayores conquistas desde la aparición del proletariado moderno, a partir de sus luchas, derrotas y triunfos es el haber sistematizado su propio pensamiento, el Socialismo Científico, esta ideología representa el patrimonio condensado de las experiencias de lucha de los pueblos.

Por medio de este pensamiento las clases populares han tenido a su alcance una mirada de conjunto de la sociedad y naturaleza, es decir, por primera vez poseyeron un método para develar la historia, una estrategia para interpretar y transformar la realidad, con un programa fraguado en múltiples luchas encaminado a edificar una sociedad sin clases. Esta arma le permitió a la Clase Obrera desarrollar una política independiente frente a las demás clases. Este avance, sin embargo, no ha sido lineal, sino, en unidad y lucha con diferentes sectores y tendencias tanto en el seno propio de la clase obrera como con tendencias nocivas y oportunistas provenientes de la clase dominante que han intentado infiltrarse en el movimiento. Este es el caso del revisionismo

¿Qué es el Revisionismo?

El revisionismo implica a nivel de teoría una adulteración de los principios fundamentales del Socialismo Científico, la peculiaridad de esta corriente oportunista es que realiza su revisión o distorsión en nombre de un “marxismo creador” y desde el interior de las propias filas de los trabajadores. De esta manera, implica en los hechos una renuncia al marxismo y una suplantación de la política proletaria por una burguesa. Por lo tanto, constituye un puesto de avanzada de la ideología burguesa en las filas de la Clase Obrera. El revisionismo como falsa ideología proletaria tiene su origen en el fenómeno de la Aristocracia Obrera, y la acomodación de sectores principalmente dirigentes en el sistema, situación ya estudiada por F. Engels, dando cuenta de la descomposición y posterior corrupción de la dirigencia en países predominantemente poderosos, situación promovida por la burguesía y el imperialismo. Esta corriente se inicia en la década del ’90 del siglo XIX tendencia iniciada por Bernstein, proseguida por Kautsky, Martov, Jruschov, Ten Siao Ping, y actualmente sustentada por algunos dirigentes como Prachanda en Nepal.

Entre las adulteraciones promovidas por el revisionismo tenemos las denominadas por Marx como “cretinismo parlamentario” que consistía en desviar la atención de las masas de apoyar sus luchas por la conquista del poder llevándolas al circo electoral, a la capitulación o el pensar que se puede transformar la realidad por medio del voto y no la lucha. Esto dejaba sin resolver el tema del poder olvidando las enseñanzas de Lenin. Un ejemplo trágico de esta tendencia oportunista fue la vía chilena al socialismo o “la revolución con empanada y vino tinto”

Por otra parte, tenemos la teoría del “ultraimperialismo” o la teoría de la democracia y socialismo del siglo XXI en donde se plantea la existencia de un imperialismo agresivo, unipolar, sin contradicciones interimperialistas que no deja opciones a la clase obrera más que subordinarse a su poder, teoría perniciosa promovida por Prachanda.

En síntesis, el revisionismo es oportunismo y liquidacionismo. Estos son los principales enemigos de las masas, pues actúan desde el campo popular proponiendo teorías capitulacionistas, derrotistas, y desvinculadas a sus intereses. Es por esto que señalamos que son parte del enemigo a demoler junto al imperialismo y la reacción de la gran burguesía y terratenientes.

En lo político deben ser combatidos debido a que actúan de manera reformista y economicista, invitan y señalan que el actual sistema en lo sustancial es positivo para los trabajadores, que mejorará todo si cambia la ley binominal o si “luchan” por alcanzar puestos en el Estado, de ahí su legitimación del sistema electoral a través de su participación.-

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