domingo, 17 de abril de 2011

KAOS EN LA RED



Sade, del Colectivo Odio de Clase

En alguna ocasión nos hemos referido ya al victimismo como el auténtico meollo de lo trosquista: cómo el ascenso trosquista hacia la verdad se efectúa a través de las categorías de la autodegradación, a la recreación en la propia humillación como particularísima vía de acceso a esa verdad…

Y de modo semejante al precio que hubo de pagar Titono por ser inmortal –una interminable a la par que horrenda vejez-, el precio de la doliente verdad del trosquismo es el de ser una verdad a medias, esto es, una verdad de término medio, una verdad equidistante y, en su equidistancia, una mediocre verdad.

“Ni guerra ni paz”. ¿Recuerdan?, ¿recuerdan al fundador de la secta?

Fíjense en la imagen que acompaña al artículo del conspicuo trosquista Pepe Gutiérrez-Álvarez http://www.kaosenlared.net/noticia/trotsky-contra-el-terrorismo : un marine norteamericano cuya sombra se proyecta en forma de túmulo funerario sobre un muro. Uno pensaría, a tenor de la ilustración, que el artículo versará sobre el terrorismo, sobre el terrorismo imperialista, evidentemente: Trípoli, Faluya, El Chorrillo, Grenada, Saigon… toda la geografía del horror imperialista grabada en nuestra memoria y nuestra voluntad de resistencia, en nuestra conciencia de no ser como son ellos. Pero no. Pepe Gutiérrez-Álvarez no nos habla en su artículo del terrorismo, del terrorismo imperialista, sino… de nosotros, de nuestra voluntad de resistir que, errada, según su verdad a medias, nos equipara al marine norteamericano de la imagen; de nuestra conciencia de no ser como ellos y de nuestra coherencia al combatirlos que, según la mediocre verdad equidistante del trosquismo, es estar al servicio de la misma causa que el marine de la ilustración.

La media verdad del trosquismo dice que agredir y resistir son la identidad porque pretende, arteramente, que la agresión es resultado de la resistencia y no como es en realidad la resistencia consecuencia de la agresión. Pepe Gutiérrez-Álvarez pretende convencernos de que en el mundo imperialista de nuestros días sin resistencia desaparecerá la agresión, porque el imperialismo dejará de ser agresivo si dejamos de resistir. Para Pepe Gutiérrez-Álvarez el misil Patriot es el efecto del fusil Kalashnikov y no viceversa. Nos dice: ¡Rendíos y desaparecerán los misiles Patriot!

Fíjense en la imagen que acompaña al artículo del pater conditor de Kaos en la Red, Manel Márquez, http://www.kaosenlared.net/noticia/izquierda-viejuna-autoritaria : Stalin y Mao, hombro con hombro. Uno pensaría, a tenor de la ilustración, que el ínclito Márquez nos hablará de las derrotas del nazismo y del militarismo japonés, de la construcción del socialismo, de millones y millones de seres humanos viviendo en regímenes políticos de los que se descuajó la explotación capitalista… Pero no. El Padre Fundador de la página antitaurina Kaos en la Red nos habla de los actuales dirigentes rusos y chinos, supuesta –por él- fuente de inspiración de quienes nos negamos a renegar del comunismo, y nos dice, iconográficamente, que el socialismo de Mao y Stalin es el capitalismo de Deng y Putin: ni socialismo, ni capitalismo. ¿Les va sonando?

Pero Márquez, como ideólogo de calado que es, da un paso adelante: ¡Hay una alternativa! ¡La estrategia actual de la izquierda abertzale! Es decir, ni socialismo de Mao y de Stalin, ni capitalismo de Deng y de Putin: ¡aceptación del estatuto de Guernica, de la constitución monárquica del 78, de las elecciones burguesas como vía para cambiar el mundo y de todo lo demás que diga la Ley de Partidos!...

Ésta es la verdad del trosquismo: cuando dice “ni socialismo ni capitalismo” dice “rendíos, haceos reformistas, que a diferencia del de Ceaucescu, este sistema en que vivimos evolucionará hacia el socialismo…”

***

Que nadie se llame a engaño. Las recientes purgas trosquistas desatadas por la dirección de Kaos en la Red contra Pessini, Tena y Álvarez, precedidas en el tiempo por el baneado y la censura de decenas y decenas de comunistas –entre los que me cabe el innegable honor de encontrarme-, son inseparables de la agresión imperialista contra Libia y de la deriva reformista de la izquierda abertzale.

Como Titono, convertido finalmente en grillo, Kaos en la Red estridula una canción más vieja, mucha más vieja, que la de la izquierda comunista de Mao y Stalin: Kaos en la Red entona el eterno estribillo –eterno desde que existe la sociedad de clases- de la reconciliación entre agresores y agredidos, entre explotadores y explotados.

Kaos en la Red es, sencillamente, el viejo Pepito Grillo del statu quo de la sociedad de clases.

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