domingo, 18 de diciembre de 2011

TENEMOS QUE SER TAN RADICALES COMO LA REALIDAD MISMA


Ser radical es ir a la raíz. El término radical significa ‘de raíz’ o ‘de base’, refiriéndose sobre todo a un punto de vista profundo, sustancial. Es buscar ir al fondo o raíz de las cosas.

No se debe confundirse con fanático (extremista irracional) que es como nos presentan los medios de desinformación de la burguesía a los que defendemos cambiar de raíz esta sociedad.

Ser comunista y revolucionario es ser RADICAL, es ir a la raíz.

Para construir un nuevo mundo hay que destruir el viejo mundo.

Lenin dijo que tenemos que ser tan RADICALES como la realidad misma.

Hoy la realidad es que el mundo es extremadamente injusto y para cambiarle se necesitan posiciones radicales y no moderadas.

La moderación, el eclecticismo, el centrismo, la conciliación son ENEMIGOS de la REVOLUCIÓN.

Si realmente queremos cambiar el mundo, tenemos que DESTRUIR por completo el VIEJO ORDEN para levantar sobre sus escombros el nuevo orden.

En la sociedad capitalista actual las desigualdades sociales crecen y las injusticias se multiplican. Si queremos realmente hacer un cambio, nosotros también tenemos que ser tan radicales como la realidad. Tenemos que hacer realmente una ruptura con el pensamiento estrecho y mezquino. Tenemos que dejar atrás nuestra mezquindad. Tenemos que tomar en serio la lucha.

Pero para luchar por destruir este mundo tan injusto y construir un mundo justo necesitamos dotarnos de unas herramientas, una ideología, una ciencia de la revolución.

Hay una manera correcta y una manera equivocada de luchar. Aquellos que se lanzan a la batalla sin preparación simplemente van a ser derrotados. Aquellos que salen corriendo sin dirección científica, y comunista serán derrotados. Los que no tienen la disciplina serán derrotados. Los que no tienen una organización serán derrotados. Los que no tienen ningún plan serán derrotados. Como Lenin, Stalin y Mao nos enseñaron, tales actitudes son las de la pequeña burguesía y la burguesía. El cambio real requiere dirección comunista, organización y disciplina.

Colectivo Odio de Clase

No hay comentarios:

Publicar un comentario