domingo, 31 de julio de 2011

Perú: presunto guerrillero comunista murió tras un enfrenamiento con patrulla militar en la selva del Cusco


Un presunto guerrillero del maoísta Ejército Popular de Liberación murió y otros dos fueron capturados tras un enfrentamiento con una patrulla militar en una zona de ceja de selva de la región Cusco (sudeste), informó el comando militar peruano.

Una patrulla militar sostuvo el enfrentamiento armado en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE) en el poblado Kepashiato, provincia de Quillabamba, en la que murió un "presunto narcoterrorista" y otros dos fueron capturados, señaló el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.

Las Fuerzas Armadas como parte de la campaña de guerra sicológica y mentiras califican de "narcoterroristas" a la guerrilla comunista porque aseguran falsamente que se dedican a la producción de drogas y a dar protección a los narcotraficantes.

Al contrario de estas falsas acusaciones el Estado peruano si que esta implacado en el narcotráfico. De varios altos responsables polítcos y militares se ha demostrado su conexión con los narcotraficantes. Un ejemplo destacado es el siniestro Vladimiro Montesinos.

¡Viva la Guerra Popular en el Perú!

sábado, 30 de julio de 2011

Sobre la cuestión de la estrategia y los frentes



[El colectivo editorial de este blog no se hace responsable de las críticas a una organización que se alude en este escrito y con la estamos colaborando. Por otro lado que este artículo sirva para fomentar el debate y lucha de líneas.]

Autor: Kamo

La historia del MCI y las múltiples formas de lucha y tácticas de las cuales éste se ha servido, como destacamento de vanguardia del proletariado revolucionario, nos ha legado un prolijo acervo de experiencias que los comunistas estamos en la obligación de investigar, penetrar, asimilar y sintetizar, para asimilar sus aciertos, superar sus inevitables errores y vincular la verdad universal del marxismo-leninismo a las condiciones específicas, concretas de nuestros países.

Uno de los aspectos más acuciantes, y piedra angular para la elaboración de una correcta estrategia para la revolución socialista, es la fidedigna comprensión del papel del proletariado como clase de vanguardia, del discernimiento de sus aliados y la formación de frentes para no combatir en solitario al enemigo principal y acorralarlo (en nuestro caso concreto, la oligarquía financiera y su Estado fascista y centralista) atrayéndose tras de sí a los sectores vacilantes y oscilantes para conseguir derrocarlo.

Al respecto, la experiencia acumulada nos muestra con meridiana claridad las dos desviaciones principales que nos alejan de una línea justa, marxista-leninista. Por un lado, la desviación “izquierdista”, en la que algunos “maoístas” suelen enlodarse, cayendo en banales peroratas al más puro estilo del “clase contra clase” trotskista 1.

Un error que hunde sus raíces en la incomprensión del papel que la historia ha reservado al proletariado como clase de vanguardia, como jefe y dirigente del conjunto de masas populares, clases y capas enfrentadas a la explotación y horrores del capitalismo. Obvian por completo el “análisis concreto de la situación concreta”, el estudio de la base económica, la composición clasista de la sociedad y las relaciones recíprocas entre las diversas clases, el desarrollo histórico de sus luchas, la situación internacional, la naturaleza del Estado y la dilucidación del enemigo principal del proletariado, aplicando así los principios generales del Socialismo Científico a nuestra realidad concreta. Tergiversan y vulgarizan, de esa manera, el marxismo-leninismo, transformándolo en un doctrinarismo de vacuas y estériles generalidades, de fórmulas abstractas sin ligazón con la realidad, estando así incapacitados para elaborar una estrategia revolucionaria adecuada. Del genial descubrimiento de Marx y Engels sobre la misión histórica del proletariado como portador de una formación económico-social cualitativamente superior hacen una auténtica caricaturización despojada de su contenido revolucionario. Así replicaba Marx, con la inmensa riqueza y profundidad que se halla en cada una de sus palabras, a semejantes adláteres del escolasticismo:

“Aquí, se considera a la burguesía como una clase revolucionaria -- vehículo de la gran industria -- frente a los señores feudales y a las capas medias[...]Por otra parte, el proletariado es revolucionario frente a la burguesía, porque habiendo surgido sobre la base de la gran industria, aspira a despojar a la producción de su carácter capitalista, que la burguesía quiere perpetuar. Pero el Manifiesto añade que las "capas medias . . . se vuelven revolucionarias cuando tienen ante sí la perspectiva de su tránsito inminente al proletariado"[...]¿Es que en las últimas elecciones se ha gritado a los artesanos, a los pequeños industriales, etc., y a los campesinos: Frente a nosotros, no formáis, juntamente con los burgueses y los señores feudales, más que una masa reaccionaria?” 2.

Encerrar el proletariado en sí mismo, renunciar a llevar a cabo una amplia y multifacética tarea de agitación y propaganda política entre todas las clases objetivamente interesadas en el derrocamiento del capitalismo, achatar el movimiento a las reivindicaciones puramente socialistas y rechazar con desdén toda denuncia de cualquier atropello, arbitrariedad o forma de opresión por parte del Estado ante las clases y capas no proletarias, plantear unos objetivos que lo mismo son válidos para Haití que para Alemania; he ahí la estrechez de miras y puerilidad del “izquierdismo”, íntimamente ligado con el economicismo, con el reformismo 3.

De ese enfoque abstracto y huero se deriva de manera lógica otro error: su absoluta incapacidad para saber ligar, entroncar la lucha por los derechos democráticos con la lucha por la revolución socialista 4.

Para los países en los que todavía está pendiente la revolución democrático-burguesa, la cuestión ofrece pocas dudas y no creo que resulte necesario enfatizar en los diáfanos errores de los “izquierdistas”. Al entrar el capitalismo en su etapa monopolista, en su fase última y en descomposición, concentrándose el capital en las manos de una ínfima oligarquía financiera que pone bajo su férula y se distribuye, en virtud y a través de la fuerza, el mundo, agudizándose con ello al máximo todos los antagonismos y contradicciones internas del capitalismo, se despliega la “tendencia a la reacción”, la liquidación de todas las instituciones y derechos democráticos que la burguesía en su etapa ascensional había forjado en su lucha revolucionaria contra la aristocracia terrateniente, culminando este proceso en la instauración de dictaduras terroristas abiertas en las que organiza la contrarrevolución de forma permanente, convirtiéndose el proletariado en el genuino y más consecuente baluarte de los derechos democráticos 5.

Pongamos el ejemplo de España. Se trata de un país de capitalismo monopolista de Estado, en el que el carácter de la revolución sólo puede ser socialista. Sin embargo, el sistema terrorista, fascista de dominación del que se vale la oligarquía financiera para conservar su dominio de clase y sus sempiternos privilegios conculca y arrasa los derechos y libertades democráticas más básicas y fundamentales, lo que provoca que amplios sectores de la sociedad se vean enfrentados a los monopolistas y estén sujetos de ser atraídos por el proletariado, cuyo deber es ganárselos o, al menos, provocar en ellos una neutralidad benevolente.

Reivindicaciones como la derogación de la legislación “antiterrorista”, la disolución de la Audiencia Nacional como tribunal de excepción y persecución política, la amnistía para lxs presxs políticos, el reconocimiento y libre ejercicio del derecho a la autodeterminación para las naciones oprimidas por el Estado imperialista español, etc. son reivindicaciones de carácter democrático-general que, al ser dirigidas por el proletariado, las impregna de su naturaleza de clase y encuadra en la lucha por el socialismo, transformándolas así en reivindicaciones de tipo democrático-revolucionario, pues crean las premisas y condiciones para la obra emancipadora del proletariado, que actúa de esa manera como auténtica clase de vanguardia, a la cabeza de las masas populares 6 . Esas tareas de tipo democrático-revolucionario, acompañadas por la insurrección popular dirigida por el proletariado tras todo un largo proceso de acumulación de fuerzas a través de la Guerra Popular Prolongada, acaban rebasando, superando los estrechos márgenes en los que la oligarquía financiera ejerce su dictadura de clase, provocando esos cambios cuantitativos un salto de una cualidad a otra, resultando esas medidas la solución de continuidad, el nexo cuantitativo entre la dictadura terrorista del gran capital monopolista y el socialismo 7.


Sin embargo, existe otra desviación, “derechista”, que resulta mucho más peligrosa, con resultados más catastróficos para los intereses del proletariado y el conjunto de las masas populares y que es la que se ha mostrado, en la historia del MCI, como forma embrionaria del revisionismo contemporáneo. Las alianzas y acuerdos, la formación de frentes del proletariado con amplios sectores no proletarios enfrentados al monopolismo y al fascismo así como en las luchas de liberación nacional, encierran el riesgo de que se vea hipotecada la independencia política e ideológica del proletariado y se convierta a éste en un apéndice de la burguesía. Sólo un Partido proletario de nuevo tipo, leninista, audaz y templado en las formas superiores, más avanzadas de la lucha de clases y depositario de una profunda y honda comprensión de la ciencia revolucionaria del proletariado puede llevar a cabo de forma correcta esas alianzas y asimilación de las reivindicaciones democrático-generales preservando su independencia orgánica, política e ideológica 8.

Este Partido nunca debe perder de vista que su objetivo final es la revolución socialista, que esas reivindicaciones sirven para ampliar su campo de acción y crear las condiciones para ese fin, al que deben quedar subsumidas, que esas alianzas se llevan a cabo bajo la premisa de la dirección política del proletariado, para atraerse a esos sectores (campesinos, pequeña burguesía, profesionales, intelectuales, naciones oprimidas, etc.) objetivamente enfrentados al fascismo y al monopolismo, que oscilan entre el proletariado vigoroso y revolucionario y la burguesía moribunda, que ofrece una rabiosa y porfiada resistencia en sus últimos estertores, para no enfrentarse aislado a la oligarquía financiera y al imperialismo, obteniendo, al menos, una neutralidad amistosa de esos sectores intermedios 9.

Sin embargo, son muchos los autoproclamados “comunistas” que caen en este error una y otra vez, poniéndose a la zaga de la burguesía y convirtiendo a la clase obrera en epígono de ésta, lo que constata la disgregación y confusión ideológica que ha dejado en herencia el revisionismo moderno, así como su arraigo y la ineludible necesidad de una lucha tenaz y contundente por parte de las fuerzas marxista-leninistas . Podemos comprobarlo, por ejemplo, en la postura seguidista y acrítica que muchos han adoptado ante Chávez, Morales, Correa y otros representantes de las burguesías nacionales, dejando en sus manos la dirección del movimiento, atando de pies y manos al proletariado, el cual se ha hallado descabezado cuando la verdadera naturaleza de clase de éstos ha quedado desenmascarada 10.

Esta desviación suele presentarse con caracteres más definidos, en su forma más nítida y acabada cuando, a la lucha por la revolución socialista, le acompaña la lucha de liberación nacional. En Euskal Herria, por ejemplo, estamos viviendo un proceso de liquidación reformista del MLNV, al que se pretende convertir en un apéndice de la burguesía “nacional” vasca e integrarse, como ésta, en la forma fascista y centralista de dominación de los monopolistas.

La burguesía, en su etapa ascensional, revolucionaria conquistó, a través de luchas revolucionarias que van del S.XVII hasta finales del S.XIX, el poder político, acorde a su posición económica, formó su mercado y, con ello, dotó de cohesión y unificó el territorio y todo el acervo lingüístico, psicológico, cultural, etc. heredado del feudalismo y etapas anteriores del desarrollo de la producción social, creando y dando contenido a la Nación, a través de su forma burguesa. Fue la época de las revoluciones burguesas, de la formación de los Estado-Nación.

Con el paso del capitalismo librecambista al capitalismo monopolista, imperialista y con las primeras experiencias victoriosas del proletariado sobre la burguesía (la Comuna de París y, sobre todo, la Revolución de Octubre) se cierra la época de las revoluciones burguesa y se abre la época del derrumbe del capitalismo y las revoluciones proletarias. Sin embargo, en los pueblos coloniales y en los Estados multinacionales donde el capitalismo y, por ende, la burguesía se desarrollan tardíamente, la Nación se forma, se perfila y configura bajo el yugo del imperialismo extranjero, despojada de sus inalienables derechos democrático-nacionales. Estas burguesías periféricas o nacionales aparecen con retraso en la escena histórica, cuando los intereses particulares de la burguesía dejan de coincidir con el desarrollo histórico objetivo de la producción y ésta deja de tener algo progresivo que ofrecer a la humanidad, siendo incapaces de encabezar y dirigir de forma consecuente, hasta el fin, la lucha de liberación nacional. Esta burguesía nacional, por un lado, se siente sojuzgada, arruinada, lastrado su libre desenvolvimiento por los gigantescos capitales monopolistas, que la depauperan y arrojan periódicamente a sus miembros a engrosar las filas del proletariado; por el otro extremo se encuentra a ese mismo proletariado por el que se siente atraído pero en el que teme caer, que avanza impetuoso hacia el futuro de la humanidad, hacia la revolución socialista. Y esa burguesía nacional vacilante y pusilánime, incapaz de independencia política, no dudará, en una situación de “peligro revolucionario”, ante la posibilidad de perderlo todo, en renunciar a todas sus veleidades “independentistas” y “patrióticas”, todas sus cínicas peroratas sobre los derechos democrático-nacionales (que, para ella, no son más que el derecho a poseer su propio mercado en el que poder explotar a “su” clase obrera) para ponerse bajo el amparo del gran capital centralista a cambio de las cuatro migajas que éste deje caer 11.



Además, hay otro aspecto que no conviene olvidar: el imperialismo es un monstruoso sistema de sojuzgamiento del mundo, de las naciones oprimidas por una reducida banda de oligarcas financieros. Bajo esas condiciones, las naciones pequeñas no tienen ni la más mínima posibilidad de alcanzar una soberanía e independencia reales, efectivas si no derroca el dominio de la burguesía, instaura su dictadura democrático-popular y expropia a la gran burguesía. Es decir, que en la actual época histórica es el proletariado el que debe hacer reposar sobre sus invencibles hombros la lucha por los derechos democrático-nacionales de las naciones oprimidas, cuya soberanía e independencia quedan indisolublemente ligadas a la revolución socialista.

Por lo tanto, renunciar a la dirección proletaria, situar a la clase obrera a la zaga de la burguesía nacional no es sólo renegar de la revolución socialista, sino también traicionar la lucha por la soberanía nacional y la libre autodeterminación. Precisamente, a donde está conduciendo el sector liquidacionista al MLNV, que diluye y hace pasar a un plano secundario, aplazándola a las calendas griegas, la lucha por la emancipación social del Pueblo Trabajador Vasco, dejando de esa forma, en la práctica, la dirección del movimiento en manos de una burguesía “nacional” que hace ya mucho, mucho tiempo se integró en el Estado fascista y centralista a cambio de mezquinas prebendas. Para ello, se ven en la obligación de repudiar y anatemizar las formas de lucha verdaderamente revolucionarias y consecuentes, que son las que han desbrozado el camino y creado las condiciones para la liberación nacional y social de Euskal Heria. La supeditación del movimiento popular a los intereses de la burguesía siempre va acompañado de la renuncia de las formas revolucionarias de lucha: las medios se vuelven acordes a los fines.

Estos ejemplos, considero, dan muestra de la imperiosa necesidad del estudio de las, riquísimas por su contenido y múltiples por su forma, experiencias del MCI, especialmente de todas las valiosas enseñanzas que podemos extraer de las justas líneas marxista-leninistas aplicadas por el PCE durante nuestra Guerra Nacional Revolucionaria, el PCCh durante todo su proceso revolucionario y de lucha contra el imperialismo japonés y el PTA durante la Guerra de Liberación Nacional del pueblo albanés dirigido por la clase obrera, para la elaboración de una correcta estrategia y táctica revolucionarias, sin caer en el burdo esquematismo del “clase contra clase” ni en el reformismo más ramplón.




1 Véase el ejemplo del MAI

2 “Crítica del Programa de Gotha”

3 Véase “¿Qué hacer?”, Capítulo III, sección E.

4 Lenin y los bolcheviques también tuvieron que combatir esa desviación, representada por los “comunistas de izquierda”. Véase, por ejemplo, “Acerca de la naciente tendencia del economismo imperialista;”

5 “Una vez constatado que, aterrorizado ante el movimiento obrero ascendente y sus fines últimos, el liberalismo burgués ha vendido su alma, se sigue que el movimiento obrero socialista es hoy día el único apoyo de la democracia y que no es la fortuna del movimiento socialista la que depende de la democracia burguesa, sino, por el contrario, es la fortuna del desarrollo democrático la que está vinculada al movimiento socialista” Reforma o revolución; Rosa Luxemburgo

6 “Pero divide al "pueblo" en "clases", no para que la clase de vanguardia se encierre en sí misma, se limite con una medida mezquina, sino para que la clase de vanguardia, que no adolece de la ambigüedad, de la inconsistencia, de la indecisión de las clases intermedias, luche con tanta mayor energía, con tanto mayor entusiasmo por la causa de todo el pueblo, al frente de todo el pueblo" Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática; Lenin

7 “La democracia es una forma de Estado, una de las variedades del Estado. Y consiguientemente, representa, como todo Estado, la aplicación organizada y sistemática de la violencia sobre los hombres. Esto, por una parte. Por la otra, la democracia significa el reconocimiento formal de la igualdad entre los ciudadanos, el derecho igual de todos a determinar el régimen del Estado y a gobernar el Estado. Y esto, a su vez, se halla relacionado con que, al llegar a cierto grado de desarrollo de la democracia, ésta, en primer lugar, cohesiona al proletariado, la clase revolucionaria frente al capitalismo, y le da la posibilidad de destruir, de hacer añicos, de barrer de la faz de la tierra la máquina del Estado burgués y de sustituirla por una máquina más democrática, pero todavía estatal, bajo la forma de las masas obreras armadas, como paso previo hacia la participación de todo el pueblo en las milicias. Aquí la cantidad se transforma en calidad; este grado de democratismo se sale ya del marco de la sociedad burguesa, es ya el comienzo de su reestructuración socialista” El Estado y la revolución; Lenin

8 “La unidad, la cohesión revolucionaria y la presteza combativa de los Partidos Comunistas son el más precioso capital, que no nos pertenece solamente a nosotros, sino a toda la clase obrera. Hemos asociado y seguiremos asociando la presteza para lanzarnos a la lucha contra el fascismo, conjuntamente con los partidos y organizaciones socialdemócratas, con la lucha irreconciliable contra el socialdemocratismo, como ideología y como práctica de la conciliación con la burguesía, y también, por consiguiente, contra toda penetración de esta ideología en nuestras propias filas” El fascismo y la clase obrera; Dimitrov

9 “Con una organización así, la fe en la fuerza del partido se hará tanto más firme y tanto más extensa cuanto más clandestina sea esta organización; y en la guerra, como es sabido, lo más importante es no sólo infundir confianza en sus fuerzas al ejército propio, sino hacer que crean en ello el enemigo y todos lo elementos neutrales; una neutralidad amistosa puede, a veces, decidir la contienda” ¿Qué hacer?; Lenin

10 “Siguiendo la línea de la unidad con todos los que pueden ser unidos en un frente, los partidos marxistas-leninistas, en oposición a los puntos de vista de los revisionistas modernos, deben no sólo salvaguardar su independencia y su función dirigente, sino al mismo tiempo combatir las vacilaciones de sus distintos aliados, sus tendencias reaccionarias y sus tentativas de dividir los frentes y de dedicarse a chalaneos con las fuerzas de la reacción. La línea de la unidad y de la lucha contribuye al fortalecimiento de los frentes, a su depuración de los elementos reaccionarios y contrarrevolucionarios, a la consolidación de la cohesión y del espíritu revolucionario, a la obtención de una unidad más elevada y asentada sobre una base más sólida. Aplicar únicamente la línea de la unidad y renunciar a la lucha conduce a una unidad falsa formal y permite a los elementos y fuerzas reaccionarias socavarla y liquidarla fácilmente, asestando así un rudo golpe a la propia causa de la revolución” El golpe fascista en Indonesia y las enseñanzas que de él extraen los comunistas; Enver Hoxha

11 “El desarrollo monopolista no sólo había colocado a las burguesías nacionales en una situación de completa dependencia económica respecto de la oligarquía financiera, sino que también, y como no podía ser menos, las había supeditado en el terreno político. Desde tiempo atrás, las antiguas burguesías nacionales no existen como fuerza política independiente, por lo que sus objetivos no podían ser diferentes de los objetivos de la oligarquía: seguir manteniendo la explotación de los obreros y defender su sistema frente al peligro de revolución.
Esta situación se venía gestando desde los tiempos de la II República, cuando el triunfo de las fuerzas populares en las elecciones del 16 de febrero demostró que el proletariado tenía ya suficiente fuerza para conducir el proceso democrático-revolucionario y hacerlo avanzar hacia el socialismo. Esto explica la complacencia -cuando no el apoyo más o menos encubierto- de la burguesía nacionalista al golpe y la victoria militar fascista; para esta burguesía era un mal menor la pérdida de los Estatutos y otras prerrogativas logradas durante la República, frente a la posibilidad de perderlo todo si las fuerzas populares llegaran a ganar la guerra.” Lucha de clases y movimientos nacionales en España; PCE(r)

miércoles, 27 de julio de 2011

Nepal: la llamada “fracción roja” en la que centristas-conciliadores depositan la confianza


Colectivo Odio de Clase

Es bien conocido que algunos que se niegan a denunciar nítidamente y a romper rotundamente con el revisionismo del PCN-U(M), siguen empeñados en su deriva conciliadora con dicho revisionismo y se agarran al clavo ardiente de la llamada “fracción roja” encabezada por Kiran.

A continuación vamos a exponer brevemente las últimas actuaciones de esta “fracción roja” para que se vea el grado de consecuencia y coherencia de la misma.

- A mediados de julio elaboran un documento de denuncia de 18 puntos en el que entre otras cuestiones acusan a Prachanda de haber traicionado la revolución, de eclecticismo, de reformismo de derechas, de ser amigo del Imperialismo hindú, de irregularidades financieras, etc. Las acusaciones tan graves que contiene este documento, que son completamente ciertas, no son coherentes con seguir compartiendo partido con el líder del que lanzan estas acusaciones. Enlace al documento de los 18 puntos: http://thenextfront.com/uncategorized/now-we-have-more-than-18-points.html

- Pocos días después de estas duras acusaciones a Prachanda la “fracción roja” de Kiran se alia con el ala más derechista del PCN-U(M), la fracción de Battarai, para quitar poder a Prachanda dentro del partido. “La descentralización del poder es el tema principal de debate en la situación actual. Recientemente facciones en el partido de Mohan Baidhya y Baburam Bhattarai han llegado a un acuerdo político sobre las cuestiones relativas a la descentralización del poder y otras cuestiones tácticas . Esto ha creado fuertes olas dentro y fuera del partido. Hay, sin duda, un montón de curiosidades y preguntas relativas a esta alianza.” Tanto Prachanda como Battarai representan el oportunismo de derechas, el revisionismo y es injustificable que la llamada “fracción roja” busque la alianza con la fracción más derechista para combatir a la fracción de Prachanda. ¿Es está la forma de practicar la lucha de dos lineas de la “fracción roja” de Kiran? ¿Así pretenden volver al camino de la revolución?. Señores de la “fracción roja” sean consecuentes y rompan con el revisionismo o acabaran ahogados en el mismo. Aquí el enlace de la noticia de la alianza de Kiran con Battarai: http://thenextfront.com/politics/yes-he-is-being-challenged.html

- La “fracción roja” había creado muchas expectativas ante una posible dura lucha en la última reunión a celebrar del Comité Central del Partido Comunista de la 'Unificado de Nepal (Maoísta). Con su documento de los 18 puntos y todas las declaraciones previas a la reunión daba la impresión que dicha reunión iba a transcurrir en un ambiente de gran tensión y que incluso podría producirse la ruptura. Nada más lejos de la realidad. La reunión se celebro finalmente el día 25 de julio y todas las fracciones en lucha llegaron a compromisos y acuerdos. En la reunión se decidió respaldar la continuación del “Proceso de Paz” y de la redacción de una nueva Constitución para Nepal. Ósea se decidió respaldar la profundización de la capitulación con el visto bueno de la “fracción roja” de Kiran. Y además a la “fracción roja” se la recompenso con el nombramiento de Kiran como responsable del departamento de Organización. Ósea la “fracción roja” pasa a tener más `poder dentro del Partido pero ello nos tememos que no sea para dar un giro a la izquierda sino una maniobra de Prachanda que llevarla por su carril. Enlace a la noticia de la reunión del Comité Central del PCN-U(M) que había generado muchas espectativas: http://democracyandclasstruggle.blogspot.com/2011/07/nepal-maoists-adopt-peace-and.html

Con todo esto queremos decir que todas las falsas expectativas que crean los centristas-conciliadores en torno a la “fracción roja” del PCN-U(M) no es más que pura fantasía y fuegos de artificio. Hoy esa “fracción roja” en la que tantas esperanzas depositan secunda la profundización de la capitulación y actua de manera contradictoria e incoherente.

El Salvador: El FMLN se ha lucrado de este orden




Tomado de La Haine:
http://www.lahaine.org/index.php?p=55239

[Este documento muestra el papel que ha jugado el revisionismo y reformismo armado en América Latina. Estos movimientos (FMLN, URNG, M-19, etc.) no luchaban por la toma del Poder, la destrucción y edificación de un nuevo estado, sino que sus objetivos buscaban forzar a la negociación a los gobiernos que combatian de cara a una reinserción y a conseguir reformas parciales. Eran expresión del reformismo político y de posiciones ideológcas socialdemocratas. Todos estos movimientos poco a poco se fueron reinsertando y hoy forman parte del engranaje que oprime y explota al pueblo. Viles ratas que nunca defendieron los intereses del pueblo y que hoy directamente le oprimen. De todas estas cuestiones los comunistas y revolucionarios tienen que sacar lecciones. ]

x Carlos Molina

Entrevista con Dagoberto Gutiérrez: "Ahora son defensores de un orden establecido por Roberto D'Abuisson" [fundador del ultraderechista partido ARENA]

Tuvimos el agrado de hablar con Dagoberto Gutiérrez, Secretario General del Movimiento por la Democracia Participativa (MDP) quien hace declaraciones fuertes sobre el papel del partido FMLN en el régimen partidocrático. Nos habló también sobre la transnacionalización de la riqueza y la necesidad de un nuevo acuerdo político que supere la crisis y encamine a nuestro país hacia una democracia participativa.




Carlos Molina. Encontramos en la actualidad diversos sectores que ya no ven a los partidos políticos como los instrumentos para hacer funcionar el régimen político. ¿Cuáles son las implicaciones de esta crisis a la que usted denomina crisis histórica, donde el agotamiento del sistema político es lo que sobresale?.




Dagoberto Gutiérrez. La palabra crisis, es una palabra estimulante porque indica que una realidad está exigiendo ser negada y sustituida por otra realidad, éste es el escenario de la lucha. En este caso estamos hablando de un régimen basado en el monopolio de los partidos políticos, establecido constitucionalmente y recogido en el articulo 85 de la Constitución de la República; a partir de aquí todo lo partidario se hizo legal, y los partidos políticos pasaron a controlar todos los resquicios de los aparatos del Estado.


Terminada la guerra se inicia el montaje de la más ortodoxa fórmula neoliberal conocida en el planeta, y El Salvador, nuestro país, se vuelve un laboratorio de los Estados Unidos donde se monta una sociedad de mercado total, privatizando el Estado. Esto ha llevado a la sociedad a una guerra social, en donde la guerra civil se fue convirtiendo justamente en eso, en guerra social, al amparo de la globalización. Luego se produce lo que se llama transnacionalización de la riqueza, donde la riqueza que se produce en el país y que era controlada por las viejas oligarquías cafetaleras, ahora es controlada por empresas extranjeras y las oligarquías han venido a menos, justamente cuando los partidos políticos han pasado a ser cúpulas empresariales que hacen negocios amparados en el control de los aparatos del Estado.


Entonces, estalla una competencia entre las cúpulas partidarias y las cúpulas oligárquicas venidas a menos. Esto contribuye a la desacreditada actividad de los partidos políticos y hace que el régimen montado sobre el control partidario, así como el régimen montado sobre el control del capital extranjero entren en crisis, regímenes que por ahora parecen insolubles. Eso es lo que vemos ahora, ésa es la crisis. Hay una Constitución que no responde a esos regímenes.


CM. Si la gente no cree en los partidos políticos, entonces ¿cuáles son los instrumentos llamados a emerger para sufragar esa necesidad de avanzar hacia otros senderos de democracia?.


DG. Políticamente El Salvador es una democracia y una democracia representativa. Justamente los partidos políticos formalmente aparecen al servicio de esa democracia y como instrumento, es más, son el único instrumento para el ejercicio de la representación del pueblo en los órganos gubernamentales, así lo determina esta Constitución. En realidad, en este proceso que nos referimos, los partidos han dejado de ser instrumentos y se han convertido en fines en sí mismos, en empresas mercantiles, y han dejado de hacer política, dedicándose exclusivamente a la actividad electoral, que es en todo caso una verdadera actividad empresarial. Esto vuelve negativa la democracia representativa, pero además la ausencia de mandato imperativo, es decir, el control del elector o electora sobre el elegido también oscurece esta democracia. Por eso dentro del ideario de construcción de un nuevo poder político aparece la necesidad de democratizar la democracia, y se trata de construir una democracia participativa, que suponga la participación del pueblo en el proceso de toma de decisiones en los aspectos que afecten a su vida.


Cuando la Sala de lo Constitucional aprueba las candidaturas independientes de los partidos políticos están justamente en ese sentido, no supone negar la democracia representativa, supone fortalecerla, pero ciertamente no es suficiente, por eso se necesita una democracia participativa relacionada a una representatividad realmente efectiva.


CM. Pero concretamente. ¿Cuales son esos nuevos instrumentos que deben de emerger?


DG. El hecho es que los partidos políticos son instrumentos que están al servicio de la representatividad; y cuando las cúpulas se vuelven empresariales dejan de estar al servicio de la representatividad, dejando de ser instrumentos para transformarse en fines. Es aquí donde aparece la necesidad de que el pueblo pase de ser actor a ser sujeto político, esto quiere decir que se deje de hacer solamente la política electoral; el ejercicio de emitir el sufragio nos vuelve actores, ejecutando un papel previamente asignado, y la clave es pasar a ser sujeto político, aquí se habla ya de un ser humano enfrentando a una realidad y dispuesto a la construcción de una nueva realidad alternativa.


Este es el proceso de subjetividad, entonces el sujeto político pasa a ser el pueblo, pasa a ser la gente, organizada en movimientos sociales, el cual puede ser movimiento político en la medida que se plantea como fin capturar el poder político; y este movimiento tiene una serie de características, se levanta en el Estado frente al Estado, como fuerza política y avanza hacia el planteamiento de un poder político, distinto a lo que está planteado ahora.


CM. Vemos también por parte de los sectores económicos de derecha un distanciamiento con los partidos políticos, a pesar que fueron sus instrumentos para dominar los aparatos estatales durante décadas. ¿En la actualidad estos sectores han perdido su peso político, y por tanto, los vemos hacer frente a los partidos junto a instituciones como la UCA, ULS, ONG's, el MDP.? ¿ Es parte de su ideal de recomponer su alicaída situación política? Y por otro lado ¿cuál es el papel que tiene el FMLN en toda esta crisis?.


DG. Resulta claro que los partidos han perdido peso político, peso intelectual, peso moral, autoridad y esto explica que nadie da nada por los partidos y que éstos que controlan el aparato del Estado estén solos. Sin embargo, en la arena social y en la arena política es una contradicción, porque ellos son dueños de todos los tentáculos y tornillos del aparato del Estado, sin embargo están solos. Esta contradicción explica la hondura de esta crisis, porque cuando el aparato Estatal se hace partidario deja de ser político, se desnaturaliza. Que la Corte Suprema de Justicia sea un ente político le deviene de su propia naturaleza, que sus decisiones tengan un sentido político, eso también; el problema es que se hace partidario, y deja de ser político. A eso se le llama decrepitud de la institucionalidad y los partidos han pasado a ser un factor de descomposición institucional cuando sacrifican lo político en aras de lo electoral y se puede pensar que se trata de una crisis institucional, cuando en realidad no es así.


La Asamblea Legislativa hace su trabajo institucional, que es un trabajo político; la Corte Suprema de Justicia resuelve lo constitucional de forma normal, y el ejecutivo funciona. Lo que sucede es que ahora la gente puede ver todo esto sin máscaras, sin antifaz, y todo el mundo actúa tal cual es. Eso es lo nuevo. Lo que sucede es que la Sala de lo Constitucional resuelve políticamente y no partidariamente. ¿Los Partidos Políticos están en condiciones de comprenderlo?, no, porque para ellos se trata de que se está terminando el negocio.


¿El partido FMLN está en condiciones de entender esto? No, porque ese partido político, su cúpula principalmente ha pasado a convertirse en una fuerza conservadora. ¿Cuál es la lógica de esto?. Es que la cúpula del FMLN piensa que éste es su momento de gloria, en el sentido que ellos tienen influencia en varios aparatos como partido político, si es un momento de gloria para ellos, pero también un momento en donde ése régimen de donde ellos se han lucrado desde hace tiempo se derrumba. Es fácil que esa cúpula piense que todo viene de una conspiración, es aquí donde se convierten en fuerzas conservadoras, entonces pasan a luchar por conservar éste régimen, por eso es que ellos están defendiendo el orden establecido.


CM. ¿Si ellos hubieran tenido una posición de izquierda entonces este régimen ya hubiera caído?


DG. Claro, si la cúpula del FMLN se manejara como izquierda, apoyara el fin del orden de los partidos políticos, esto establecido por la derecha en 1983 justamente por la Asamblea Legislativa presidida por Roberto D'Abuisson. Si yo soy de izquierda no puedo estar de acuerdo con ese orden. Pero la cúpula del FMLN entiende que se ha lucrado justamente de este orden, de tal forma que ahora son defensores de un orden establecido por Roberto D'Abuisson. Esa es la lógica de su posición y por eso aparecen ahora a la derecha de ARENA.


CM. Pero volviendo a la pregunta inicial. ¿Cuál es la salida que van a tratar de consolidar los otros sectores de derecha, los más tradicionales, esas cúpulas empresariales venidas a menos?.


DG. Nos vamos entonces al tema de la solución de la crisis. La cúpula empresarial por supuesto que está interesada en que ésta crisis sea resuelva a su favor y nosotros que estamos en el bando de los sectores populares trabajamos para que sea al contrario, a nuestro favor.


Si los partidos políticos han dejado de ser instrumentos de los oligarcas, en este caso estos señores del capital estarán interesados en ser ellos mismos los que administren el Estado o quienes los administren sean gente a su servicio. Esto plantea nuevos instrumentos, nosotros los tenemos claros. Para el pueblo está planteada la construcción de nuevos instrumentos políticos que sustituyan a los actuales partidos políticos.


El pueblo necesita instrumentos por eso está planteada la construcción de un movimiento social para construir una democracia participativa; cuando apoyamos las candidaturas independientes lo hacemos porque son independientes de estos partidos políticos, no independientes de los electores. En realidad apelamos a la forma del mandato imperativo, esto no es ley, por eso aparece la necesidad de la construcción de un nuevo Estado, un nuevo poder político, eso es lo que en realidad se llama Estado y ese es nuestro verdadero horizonte. Un poder protagónico y participativo.


CM.¿Podríamos decir que esta crisis es entonces un parte aguas en esa lucha por la democracia participativa?


DG. Este momento está en el rumbo de eso. Los partidos políticos están haciendo su cuota para hacerle entender a la gente que el régimen basado en los partidos políticos debe terminar y debe abrirse paso a otro régimen político, basado en formas de democracia participativa.


CM. Se abre entonces para la izquierda un nuevo derrotero de lucha: ¿ La lucha por un nuevo poder político, lo cual supone la creación de una constitución que le de sustento a un nuevo Estado, donde la persona tenga garantizada la participación y sea la protagonista del que hacer político?


DG. Todo eso está en el lomo del proceso y el tema de la democracia es un tema crucial. Hay que entender que la democracia es una forma de Estado, si hay Estado, hay democracia. Es más, toda democracia es dictadura y toda dictara es democracia, porque nunca la democracia es para todos y nunca la dictadura es para todos. Si hay una democracia para la mayoría, la minoría la entiende como dictadura, si hay una democracia para la minoría -así como ocurre en El Salvador-, esa democracia resulta ser dictadura para la mayoría, por eso el tema de la democracia es fundamental.


Un nuevo Estado surgirá de un nuevo conjunto de acuerdos políticos; el Estado oligárquico montado a finales del siglo pasado, surgió de un acuerdo de los sectores cafetaleros que se hicieron con el poder que han dominado incluso hasta nuestros días. Aquí debe haber un nuevo acuerdo político que sustituya a aquel, que le de forma nueva al ejercicio del poder político. Esto deberá expresarse en una nueva constitución, ésa es la figura de la Constituyente.


¿Y esa constituyente debe arrancar desde ésta Asamblea Legislativa? Pues no. ¿Por qué hablamos de esto aún y cuando no tenemos una correlación en la Asamblea Legislativa? porque precisamente de esto están hablando los sectores que participan de la coyuntura, sólo que no lo dicen, entonces, no se trata de que yo no debo de hablar para que los demás no se den cuenta. Para el pueblo de lo que se trata es de construir una nueva correlación de fuerzas, por eso es que apoyamos las candidaturas independientes. Con los partidos políticos situados en la Asamblea Legislativa no se cuenta para esta lucha, porque para éstos partidos el negocio es el que se ha acabado.


Ya en las elecciones del 2012 haremos un ejercicio de participación del movimiento social, con las candidaturas independientes de los partidos políticos, todo esto en rechazo a la burocracia montada por estos partidos. Llegaremos al momento en que la realidad sobrepasará la legalidad, ahora lo vemos con una elevación en la participación de la gente, por eso es que llamar a una constituyente donde se plasme ese nuevo orden será en su momento de suma necesidad. Y hacia eso vamos.

India: movilizaciones y manifestaciones contra la represión


El Comité Popular Contra las Atrocidades de la Policía (PCPA) y otras organizaciones de masas simpatizantes de los maoístas se manifestaron en Jhargram y Kolkata el 26 de julio para denunciar la "Operación Caceria Verde" y el fuerte incremento de la represión. Acusaron a Mamata Banerjee, el ministro principal, de traición por no cumplir sus promesas de liberar a los líderes del PCPA y en retirar las fuerzas conjuntas de la selva Mahal.

En Calcuta, los simpatizantes maoístas se enfrentaron con la policía que trató de evitar que los manifestantes erigieran un "monumento" en honor a los mártires de la Singur, Nandigram y de la selva Mahal . Exigieron la liberación inmediata de todos los presos políticos. 12 miembros del Frente Democrático Unido Estudiantil (USDF) y un simpatizante del grupo maoísta fueron detenidos en las protestas. La efigie del primer ministro fue quemada y un tramo de la calle de la universidad bloqueado.

En Jhargram, Belpahari y otras áreas de Midnapore Occidental, se llevaron a cabo reuniones en homenaje a los "mártires" por el Foro contra el Terrorismo, la Corrupción y el Imperialismo , una organización afín al PCPA, la Federación de Estudiantes, el Comité para la Protección de la Dignidad de las Mujeres y otros.

Mientras tanto, la Policía ha decidido intensificar el proceso de recolección de "inteligencia práctica" y actualizar periódicamente las estaciones locales de policía en la selva Mahal para evitar los intentos de los maoístas de perturbar las celebracionesla de el Día de la Independencia (15 de agosto) .

SALUDO DE LA IX ASAMBLEA “CAMARADA CRISTIAN” DE LA UNIÓN OBRERA COMUNISTA (MARXISTA LENINISTA MAOÍSTA) A LOS CAMARADAS DEL COLECTIVO ODIO DE CLASE




[Expresamos nuestro agradecimiento a los camaradas y hermanos de la Unión Obrera Comunista (Marxista Lenista Maoísta) por este mensaje. El aprecio es mutuo. Un fuerte abrazo rojo a los camaradas de la UOC(mlm) de nuestra parte.]



Apreciados camaradas:

Reciban de la IX Asamblea “Camarada Cristian” de la Unión Obrera Comunista (Marxista Leninista Maoísta) un caluroso, combativo e internacionalista saludo.

A pesar de no haber contado con su presencia física, sentimos su fraterna compañía y con gran alegría recibimos su saludo (el cual fue aclamado con calurosos aplausos) convencidos que es necesario estrechar nuestros lazos como parte de la brega por un nuevo reagrupamiento de las fuerzas del proletariado revolucionario internacional.

Respecto a su deseo, podemos decirles que nuestra IX Asamblea celebrada en homenaje a nuestro querido camarada Cristian, se realizó con éxito como parte de la lucha por la construcción del Partido Comunista Revolucionario de Colombia, la principal labor de los comunistas hoy en nuestro país, pero también como parte de la lucha por la Internacional Comunista de nuevo tipo.

Camaradas, reconocemos en el Colectivo Odio de Clase uno de los destacamentos proletarios que más gallardamente ha defendido el marxismo: apoyando la Guerra Popular en la India, señalando la bancarrota del MRI, denunciando la traición del revisionismo en Nepal y la colaboración del centrismo con ese, el enemigo principal de la unidad de los comunistas. Labores todas ellas que contribuyen a allanar el camino para el avance del MCI. Por eso, es deber de los camaradas seguir luchando por la unidad partidista internacional y en su país, con la firmeza que se nos exige en este momento, aún cuando seamos pequeñas organizaciones, como nos enseñaron los bolcheviques (un pequeño partido en ese momento) en su batalla contra el socialchovinismo y el centrismo kautskyano en la II Internacional.

A pesar de la confusión existente en el MCI vemos un desarrollo de la lucha de líneas, en los pronunciamientos y declaraciones de los partidos y organizaciones, creando una muy buena condición para el avance en la formulación de una Propuesta de Línea General para el MCI que delimite campos y permita, mediante la lucha alrededor de ella, cimentar la unidad de los MLM en una nueva Internacional.

Pensamos que la formulación de esa Línea General es la tarea decisiva para el avance del Movimiento Comunista Internacional y por ello nuestra Asamblea la determinó como la principal de las tareas internacionalistas. Obviamente, ello no implica renunciar a ninguna de las demás tareas, tales como el apoyo a la Guerra Popular en la India, desarrollar actividades conjuntas, estrechar la relaciones entre las organizaciones y partidos hermanos… y a propósito de estrechar relaciones, confiamos en que muy pronto podamos encontrarnos para avanzar en la discusión y concretar directamente nuestro trabajo mancomunado por la Internacional Comunista de nuevo tipo, que ponga en pie de guerra a los proletarios y pueblos del mundo para darle sepultura al imperialismo, cuyo estado de descomposición apesta.



¡Viva el Marxismo Leninismo Maoísmo!

¡Por la Internacional Comunista de Nuevo Tipo: Avanzar en la Formulación de una Línea General para la Unidad del Movimiento Comunista Internacional!

¡Proletarios del Mundo, Uníos!





IX Asamblea “Camarada Cristian”

Unión Obrera Comunista (Marxista Leninista Maoísta)

Colombia, Junio de 2010

martes, 26 de julio de 2011

Video con entrevistas a la guerrila maoísta en la India



Tomado de: http://csrinde.wordpress.com/2011/06/22/video-australienne-sur-un-groupe-de-camarades-du-dandakaranya/

DECLARACIÓN SOBRE LA SITUACIÓN DE LA REVOLUCIÓN EN NEPAL



[Este documento es de noviembre de 2009 pero las cuestiones que plantea son plenamente vigentes para analizar los acontecimientos de Nepal]



"Las diferentes tendencias que se han abierto al interior del Partido tampoco van más allá del proyecto reformista, algunos disidentes dentro del “nuevo” Partido expresan diferencias de forma y no cuestionan los nuevos objetivos de la dirección "


"... en el caso de Nepal la situación ya transitó más allá de una discusión entre organizaciones comunistas o partidos hermanos. Los planteamientos de la dirección del PCN(M), ahora PCUN(M), se han puesto en el lado contrario del marxismo, del leninismo y del maoísmo y por lo tanto se han puesto del lado contrario de la revolución, por lo tanto su tratamiento no puede ser el de contradicciones en el seno del pueblo o contradicciones dentro del movimiento comunista internacional. En Nepal se ha consumado una traición al pueblo nepalés y al proletariado internacional y las posiciones de estos dirigentes representan el peligro principal que debe ser combatido por el movimiento comunista internacional como una línea revisionista, oportunista de derecha, capitulacionista y traidora"




“El que la línea ideológica sea correcta o no lo decide todo”
Mao Tsetung




Esta cita del Presidente Mao es certera para referirnos a la situación en Nepal, un proceso revolucionario que fue traicionado por su propia dirección al cambiar un camino revolucionario por un camino reformista, un proceso de transformación radical de la sociedad por el camino de “reforma del Estado”, el camino revolucionario de la Guerra Popular para tomar el Poder por el camino parlamentarista y de negociación con las fuerzas reaccionarias, cambiar la meta del establecimiento de un Estado de Nueva Democracia por una república democrática federal (burguesa), en definitiva, cambiar la línea ideológica revolucionaria del marxismo-leninismo-maoísmo por la línea revisionista, reformista, ecléctica y oportunista de conciliación con las clases dominantes nacionales y de capitulación ante el imperialismo internacional. Ese es el camino que está siguiendo la dirección del Partido Comunista (hoy Unificado) de Nepal (Maoísta) que implica perder todos los logros que se consiguieron durante el periodo de la Guerra Popular que costó mucha sangre de las masas, combatientes y militantes comunistas maoístas.

La transformación radical de la vieja sociedad en una nueva sociedad, llámese nueva democracia o socialista, tiene como cuestión clave la toma del Poder bajo la dirección proletaria que conjuntamente con las clases explotadas construyen una nueva sociedad, dicha transformación sólo se ha conseguido en la historia a través de la ruptura radical y la transformación de la estructura de clases de la vieja sociedad, el sistema de Estado como planteaba Mao Tsetung. Luchar para conquistar el Poder ha sido y es la meta de los comunistas revolucionarios hoy en día, luchar para conseguir saltos cuantitativos y cualitativos, para hacer la revolución.

Muy distinto es hacer la guerra para conquistar reformas, luchar para pedir concesiones al viejo Estado, para pretender hacer cambios en el sistema de gobierno (en la forma de organizar el Estado), eso no es revolucionario, es el camino reformista que el nacionalismo o la pequeña burguesía han intentado en el pasado buscando reeditar el viejo sueño de la revolución democrática burguesa, camino que también el revisionismo ha promovido y promueve en las filas del proletariado y las masas empobrecidas, vendiendo ilusiones reformistas con la promesa de que mediante ellas, de manera gradual, llegaremos a la sociedad socialista, pero que en realidad terminan sosteniendo al viejo Estado con el discurso de defender la democracia en contra de la dictadura, defender la paz en contra de la violencia (venga de donde venga), defender los “Derechos Humanos” soslayando los derechos del pueblo. Eso hacen los revisionistas modernos que apuntalan a los gobiernos reformistas de América Latina en estos momentos.

Los “maoístas” nepaleses empezaron a transitar el camino reformista dejando el camino revolucionario, no solamente cuando firmaron el Acuerdo de Paz con los partidos burgueses reaccionarios y detuvieron la guerra, sino además con todos los planteamientos políticos propuestos a partir de este acuerdo y las propuestas ideológicas que elaboraron para justificar este camino.

Sin embargo, es importante señalar que la experiencia de la revolución nepalesa ha tenido y tiene un significado importante para el proletariado internacional, pues se erigió en momentos difíciles para los comunistas cuando la Revolución Peruana sufría golpes del enemigo, levantó la roja bandera de la revolución a más altas montañas y llenó de esperanzas a los oprimidos del mundo. El proceso revolucionario nepalés logró importantes avances en la construcción del Nuevo Poder, en el desarrollo de las bases de apoyo, los éxitos militares fueron resonantes y alcanzó un punto alto al llegar a la etapa del equilibrio estratégico, así de importante fue el proceso en tanto fue guiado por una correcta línea ideológica, que no implica desconocer la existencia de ciertos criterios que abordaremos más adelante, sin embargo una línea comunista se imponía.

Por esta razón es importante analizar este hecho, explicar las razones que lo llevó a cambiar de línea y combatir las líneas erróneas que nos permitan sacar las lecciones necesarias para enfrentar el futuro.

Breve recuento histórico

El 13 de febrero de 1996 fue un día histórico que despertó en el pueblo nepalés y comunistas del mundo sentimientos de emoción y alegría revolucionaria porque las masas nepalesas, dirigidas por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN(M)], iniciaron la Guerra Popular para liberarse de la opresión de la semifeudalidad, del capitalismo burocrático y del imperialismo; y proclamaron su meta de establecer un Estado de Nueva Democracia, donde el objetivo central era conquistar el poder y construir una nueva sociedad a través de la dictadura del proletariado.

Todo esto se presentó como un gran aliento para el Movimiento Comunista Internacional en un momento particularmente difícil, cuando la Revolución Peruana había recibido duros golpes con la detención de su dirección principal y la aparición de una Línea Oportunista de Derecha que negaba la continuidad de la Guerra Popular planteando una línea de conciliación de clases.

Diez años de Guerra Popular en Nepal, en medio de éxitos y derrotas, dieron por resultado la construcción de un Nuevo Poder en el campo que organizaba de una manera nueva la vida de los campesinos, un nuevo Estado en gestación frente a una monarquía decadente en descomposición. Los maoístas nepaleses declararon que habían entrado en la fase final de la guerra: la ofensiva estratégica, mientras que los medios informativos anunciaban grandes éxitos militares de los guerrilleros así como los creativos esfuerzos de las masas en la construcción del Nuevo Poder en las zonas controladas por los maoístas.

Toda esta efervescencia por el desarrollo revolucionario en Nepal entró en auge cuando en abril de 2006 el pueblo nepalés, dirigido por el PCN(M), acorralaron a la monarquía y lograron quebrar la medida que hizo cerrar el parlamento 14 meses antes. Durante la última etapa de estos hechos históricos, el PCN(M) entró en una serie de negociaciones con los partidos parlamentarios burgueses que lo llevaron a sustituir sus metas y comprometerse con el viejo Estado burocrático terrateniente. El 21 de noviembre del 2006, la dirección del PCN(M) encabezado por su Presidente Prachanda, firma un acuerdo con las fuerzas parlamentarias que representan a las clases dominantes de Nepal y ponen fin a la Guerra Popular. El PCN(M) participa en el gobierno interino conformado por los viejos partidos reaccionarios y coloca a 5 ministros en el gabinete.

Se producen elecciones para la Asamblea Constituyente que busca una nueva Constitución y una república para Nepal, los “maoístas” quedan como primera fuerza de este conciliábulo, las negociaciones con las fuerzas dentro de la Asamblea Constituyente llevan a Prachanda como Primer Ministro del nuevo gobierno. La “comunidad internacional” (compuesta por los países imperialistas y sus instituciones internacionales multilaterales) saluda al nuevo gobierno y deposita su esperanza en el compromiso con la democracia de los “líderes maoístas”.

Aunque Prachanda se había esforzado por mostrarse conciliador con las clases dominantes nepalesas, -porque los terratenientes y grandes burgueses capitalistas no han sido destruidos en Nepal-, y con los países imperialistas que habían saludado su gobierno (Unión Europea, India, China entre otros); esto no ha servido para que se respeten los pactos que hicieron al firmar el fin de la guerra. Hoy los representantes “maoístas” están fuera del gobierno mientras los viejos partidos parlamentarios reaccionarios tienen un nuevo gobierno que se legitima cada vez más frente a las clases dominantes y su “comunidad internacional”.

Derrotero ideológico de la capitulación

¿Por qué el PCN(M) ha llegado a esta situación? ¿Por qué se han puesto en serio peligro los logros alcanzados en la Guerra Popular? Sin duda el problema central tiene que ver con las concepciones ideológicas de los líderes “maoístas” nepaleses.

En el libro “Algunos documentos importantes del Partido Comunista de Nepal (Maoísta)” publicado el 2006 se pueden ver algunos criterios que desde nuestro punto de vista no se ajustan al maoísmo.

El documento de 1991, “Línea Política del PCN (Centro de Unidad)” (1) contiene concepciones que se refieren a la estrategia de toma del poder, allí se habla de dos formas de lucha armada desarrolladas en dos condiciones distintas, según dicen “Hasta ahora el proletariado internacional ha experimentado dos formas fundamentalmente diferentes de lucha armada en dos condiciones fundamentalmente diferentes como se demostró de manera exitosa y científica. Éstas son 1) la estrategia de insurrección general de tomarse primero la ciudad y el poder central en los países capitalistas e imperialistas, y 2) la estrategia de Guerra Popular prolongada de rodear las ciudades desde el campo en los países oprimidos, semifeudales y semicoloniales” (2).

Concebir de esta manera la estrategia de la toma del Poder lleva a negar la universalidad de la Guerra Popular, esto es lo que hace la dirección nepalesa al reducir la estrategia militar de la Guerra Popular a los países oprimidos, semifeudales y semicoloniales, esto implica negar que ésta se pueda desarrollar en los países imperialistas. El PCN(M) parece tener una confusión en la aplicación de la estrategia militar del proletariado y el camino de la revolución, tanto en países oprimidos como en países imperialistas. Hasta ahora el camino conocido en los países semifeudales y semicoloniales es del campo a la ciudad, y es una tarea pendiente el cómo desarrollar la Guerra Popular en los países imperialistas, la insurrección ciertamente se desarrolló en un país imperialista como Rusia, sin embargo, en esa experiencia aún no se había sintetizado la Guerra Popular Prolongada como estrategia militar proletaria. Identificar la estrategia militar proletaria, únicamente con el camino del campo a la ciudad es rebajar el desarrollo del pensamiento marxista de la estrategia para tomar el Poder, eso hace la dirección nepalesa al pretender “superar la forma clásica en que se ha desarrollado la revolución”, y al verlas como dos estrategias fundamentalmente diferentes. Las concepciones más recientes, contando la del Partido Comunista del Perú en la década de 1980 ya integran la insurrección dentro del camino del campo a la ciudad, y ésta, la insurrección, forma parte de la última etapa de la Guerra Popular, de ahí que los preparativos de insurrección se planificaron con el trabajo en las zonas pobres de las grandes ciudades. Por ello la propuesta nepalesa contrariamente a un desarrollo significa un retroceso.

Pero los hechos que muestra la política aplicada en Nepal son contrarios a los “aportes” del PCN(M). La orientación presentada como novedosa de unir las dos estrategias, -como eran dos estrategias separadas- los llevó a detener la Guerra Popular, hacer acuerdos con los partidos burgueses y a comprometerse con el viejo Estado. Amenazaron de cuando en cuando con que si los partidos burgueses no cumplían el acuerdo ellos iban a preparar la insurrección. Esta forma aparentemente mecánica de presentar el problema en realidad significó acabar con el camino revolucionario para embarcarse en el camino reformista del compromiso con las viejas clases dominantes, con el Estado burocrático terrateniente a cambio del cese de funciones de la monarquía, los preparativos de insurrección nunca llegaron, hoy todas las acciones de protesta callejeras (manifestaciones masivas de sectores populares y organizaciones que dependen del Partido) y las “amenazas” con hacer una insurrección en el país se encaminan a condicionar el actuar de los partidos parlamentarios con el fin de obtener uno que otro espacio de poder en el gobierno.

Pasando a otro tema, en los documentos oficiales también podemos ver posiciones oportunistas como la que se encuentra en el documento “El gran salto adelante: una inevitable necesidad histórica” (2001) sobre la situación internacional encontramos párrafos como el que sigue: “las clases dominantes indias han estado apoyando el plan general del imperialismo para acorralar a China y hacerla capitular completamente” (3). ¿Qué significa acorralar a China y hacerla capitular completamente? ¿Acaso no es China un componente central del imperialismo mundial en la actualidad? El papel de China en las decisiones como las guerras de agresión yanquis en las últimas décadas ha sido determinante. El Estado chino ha consentido las agresiones yanquis a cambio de que no se metan en sus zonas de tradicional dominio. ¿O acaso los camaradas nepaleses creen que el Estado Chino tiene algo de comunista? A 33 años de la muerte del Presidente Mao, no cabe duda que la camarilla revisionista que dirige China liquidó la Gran Revolución Cultural Proletaria y dirige hoy un proceso de completa restauración capitalista.

Este párrafo precede a los contenidos claramente oportunistas que buscaron justificar la conclusión de la Guerra Popular y su pacto con las clases dominantes nepalesas. Planteando que las condiciones en el mundo han cambiado, dicen que “debido a las particulares condiciones económicas, políticas, culturales y geográficas y al innegable dominio del capitalismo monopolista indio, será muy difícil que en un solo país de la región se complete exitosamente la revolución democrática nacional, e incluso si ésta triunfa, con las particulares contradicciones resultantes, será casi imposible que la revolución triunfante sobreviva” (4).

Esta declaración tiene serias implicancias porque expresa total desconfianza en el proletariado internacional y además niega la posibilidad de establecer el socialismo en un solo país. Si bien existe un déficit en la dirección proletaria en las luchas y manifestaciones populares a nivel mundial, ya que éstas están ganadas por diferentes direcciones ideológicas distintas al marxismo, sin embargo la energía de las masas en estos movimientos muchas veces sobrepasa a estas direcciones y un eventual triunfo de la Guerra Popular en Nepal podría haber marchado en esa dirección. Además otro aspecto que los dirigentes del PCN(M) no consideran es que en la India, su gigante vecino, existe una gran expansión del movimiento maoísta que pudo tener implicancias directas con un eventual triunfo comunista en Nepal.

Sin embargo los dirigentes “maoístas” han hecho todo lo contrario, pretendieron pasar su análisis acerca de la particularidad nepalesa (incorrecto desde nuestro punto de vista) como una generalidad a toda la región incluyendo a la India y cuando conformaron el gobierno interino establecieron relaciones amistosas con el reaccionario gobierno indio. Esto es oportunismo inmenso.

En el mismo documento se pueden ver análisis mecanicistas sobre el proceso nepalés. En la página 105 se dice que “La fundación del Partido, su manifiesto, política y programa preliminares, constituyen la unidad o tesis. En el proceso de desarrollo, las diversas tendencias, conflictos internos, altibajos y escisiones y fracciones, constituyeron la lucha o antítesis en el movimiento comunista nepalés. La grandiosa Guerra Popular dirigida por el PCN (Maoísta) desde hace cinco años es la manifestación de la transformación y síntesis o de la nueva unidad sobre una nueva base. Todo el proceso del movimiento comunista nepalés, también puede ser visto como la negación de la negación”. Plantear el proceso dialéctico de desarrollo como producto de “la negación de la negación” implica dos cosas: una, esta ley no describe como cambian las cosas en la realidad, siendo expresión del materialismo mecánico; dos, niega o entra en antagonismo con la única ley fundamental del materialismo dialéctico, la contradicción, que se expresa como unidad y lucha de contrarios, motor de desarrollo del Partido.

El 2003 se sientan las bases para la negociación y futura capitulación de la lucha. Estas ideas están plasmadas en el Resumen ejecutivo de la propuesta presentada por el PCN (Maoísta) para las negociaciones (5), en dicho documento se reconoce que siete años de guerra popular han conducido al equilibrio estratégico pero que debido a la particular posición geopolítica del país, se considera apropiado buscar inmediatamente una solución política pacífica progresista. Con esos considerandos, el PCN(M) propone una agenda que tiene como metas y objetivos de la negociación lo siguiente:
- Poner fin al actual estado de conflicto mediante una solución política progresista,
- Resolver las actuales contradicciones de clase, nacionalidades, regionales, de género y otras mediante cambios políticos, económicos y culturales,
- Establecer una unidad nacional nueva, fuerte y democrática y defender la independencia y soberanía nacionales propugnando por la democracia y el nacionalismo como un conjunto indivisible, interdependiente e interrelacionado, y
- Garantizar los más amplios derechos humanos y ciudadanos para todos.
Para el cumplimiento de estas metas solicitan la formación de un comité con autoridad con representación de organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos, importantes organizaciones profesionales, sindicales y sociedad civil.

Con esto el PCN(M) sustituye los objetivos de la Guerra Popular a cambio de ciertas reformas en el viejo Estado burocrático terrateniente nepalés. Si bien para el momento se pudo pensar que esta era una estrategia de negociación que no implicaba comprometer los objetivos iniciales de la revolución, los hechos posteriores demostraron que en realidad no se trataba de una estrategia distractiva sino que en realidad estaban sentando las bases para una orientación política estratégica que los miembros de la dirección del PCN(M) iban a seguir en el futuro inmediato a nombre de seguir pasos tácticos.

Ya en este documento se demandaba que se realicen esfuerzos para llevar a una conclusión significativa la negociación lo más pronto posible, ya que no sólo es inapropiado sino también riesgoso continuar indefinidamente con el actual estado de suma fluidez en la situación política del país. La salida política que presentan está relacionada a un nuevo sistema de Estado progresista y a una nueva constitución que se adapte a él. Proponen una Asamblea Constituyente, la que debe formular y promulgar la nueva constitución, la misma que contemplaría la creación de una Asamblea Popular representativa, la creación de un ejército nacional unificado que incluiría al Ejército Real Nepalés y al Ejército Popular de Liberación, entre otras demandas democráticas burguesas.

Todos estos planteamientos del año 2003 van a ser seguidos por los dirigentes “maoístas” en el futuro inmediato. Inicialmente se presentaron como objetivos tácticos que no sacrificaban la estrategia revolucionaria, pretendieron hacer creer a las masas nepalesas y al proletariado internacional que se trataba de meras propuestas de negociación con el fin de desenmascarar a la monarquía y alcanzar los objetivos revolucionarios, sin embargo, cada “paso táctico” que el PCN(M) daba, en realidad apuntaba a comprometer su estrategia y finalmente estas concepciones “tácticas” reemplazaron la estrategia revolucionaria por el camino de la capitulación y traición a la lucha del pueblo nepalés al comprometerse juntamente con las clases dominantes a retirar a la vieja monarquía de la dirección del Estado y conformar un Estado burgués republicano, que nada tiene que ver con el objetivo de conformar el Estado de nueva democracia.

El mismo 2003, en el documento “La situación actual y nuestra tarea histórica” (6) se esboza el planteamiento de la democracia en el siglo XXI, se reafirma que la Guerra Popular se encuentra en equilibrio estratégico y que se hacen los preparativos para la ofensiva estratégica, y cuando en el mundo de hoy no existe ningún país auténticamente socialista y el imperialismo norteamericano está tratando de poner a todo el mundo bajo sus garras, entonces es obvio que la GP de Nepal se tornará particularmente más compleja y por tanto adquirirá más importancia.

El PCN(M) señala que junto con la expansión en calidad y cantidad de la Guerra Popular, se han intensificado las actividades intervencionistas del imperialismo norteamericano en Nepal, buscando impedir al movimiento maoísta nepalés conquistar el Poder. También señala que en este contexto es muy importante desarrollar más seriamente la estrategia y las tácticas del Partido. Luego de señalar que en la actualidad no hay ninguna ola revolucionaria bajo la dirección del proletariado (…) es esencial entender que la serie de pasos tácticos emprendidos por el Partido, como el cese del fuego, la negociación, la salida política, etc., están basados en la situación mundial estratégicamente favorable y tácticamente desfavorable y en la condición de equilibrio estratégico dentro del país, para luego preguntarse, ¿es posible, para un país pequeño con una presión geopolítica específica como Nepal lograr la victoria, al punto de capturar el Estado central a través de la revolución? La respuesta que ensaya el PCN (M) está en avanzar movilizando la opinión pública y desgastando al imperialismo, para lo que considera que hay que tener en cuenta los siguientes puntos:
- Poner el acento en hacer lo más concreta y amplia la relación entre el proletariado mundial y el Partido,
- Engranar la revolución nepalesa con la creciente opinión mundial contra el imperialismo,
- Hacer mayores esfuerzos por utilizar diferentes fuerzas imperialistas y reaccionarias que tienen contradicciones con el imperialismo yanqui.

De esta manera el PCN(M) descarta la posibilidad de la toma del poder vía Guerra Popular en las actuales condiciones en que se encuentra la situación mundial. El último punto es reflejo del manejo de la teoría revisionista de los tres mundos levantada por Teng Siao-ping: unirse a otras potencias imperialistas para luchar contra el imperialismo yanqui. Esta idea se ha ido confirmando a lo largo del interinato en el gobierno de Prachanda, con sus saludos efusivos a los gobiernos de China e India, con la admiración que dijo profesar al “modelo japonés”, etcétera, podemos señalar que esta orientación en el ámbito internacional de la dirección del PCN(M) es una política oportunista para quedar bien con las potencias imperialistas. Basta ver su accionar en casos como el reclamo del Partido Comunista de Afganistán que denunció la existencia de tropas nepalesas como parte de la ocupación de la OTAN a ese país, no se hizo nada en concreto, vergonzosa fue también la omisión de una condena al Estado Israelí que atacó en diciembre del año pasado al pueblo palestino, cuando otros gobiernos reformistas de América Latina (Venezuela y Bolivia) hicieron alardes de antiimperialismo rompiendo relaciones con dicho Estado.

En realidad en lo internacional se siguió una línea de capitulación ante el imperialismo, de boca se criticó al imperialismo yanqui en tanto que se elogiaba el “desarrollo económico” de los demás imperialismos, esto significa hacer la política de cambio de “bastón de mando”, aplicando la tesis de que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, exactamente la política que aplican la nueva camada de gobiernos oportunistas y reformistas en América Latina.

La desviación está consumada

Los posteriores hechos de la dirección del PCN(M) como la firma del Acuerdo de Paz para poner fin a la Guerra Popular, el desarmamiento y el acantonamiento del Ejército Popular de Liberación (EPL) en campamentos supervisados por la ONU y el desmantelamiento del nuevo poder en el campo son muestras clarísimas de que la revolución en Nepal ha sido desviada de su camino y dirigida al barranco. Esto más las propuestas de unir a los dos ejércitos (el EPL y el Ejército reaccionario de Nepal) así como la formación de una “República Democrática Federal”, que la entendemos como una república burguesa, son realidades de la bancarrota ideológica de los dirigentes “maoístas” nepaleses.

Esto se puede ver en la propuesta de formar una “república federal” (supuestamente fuera del marco de la semifeudalidad y el imperialismo) como paso intermedio antes de un Estado de Nueva Democracia. En estos planteamientos se argumenta a favor de la democracia burguesa, colocando como gran avance la competencia multipartido para frenar los problemas de centralización y “totalitarismo”. En realidad la concepción de democracia de la dirección del PCN(M) carece de todo análisis de clase y conciben a este como en un estado de pureza, por ello ven la competencia electoral desligada de las estructuras económicas del Estado. De ahí el razonamiento oportunista de pretender creer que transformar la superestructura (la dinámica política, o concretamente la electoral) va a transformar la estructura de la sociedad.

Además de esto Prachanda y compañía hacen un “balance” de las experiencias socialistas del siglo XX y de un plumazo determinan que estos fueron maquinas totalitarias que suprimieron la democracia. En realidad no se hace ninguna apreciación de lo que significó la revolución y la experiencia socialista para el pueblo, aquello que Lenin caracterizaba como la mejor democracia que había existido, nada de eso, el balance del PCN(M) se contenta con coincidir con las conclusiones reaccionarias. Al hablar así de la experiencia socialista del siglo XX los dirigentes del PCN(M) desprecian en absoluto la herencia de las revoluciones rusa y china, particularmente la Gran Revolución Cultural Proletaria y hacen un balance acrítico y subjetivo, nunca desde una perspectiva científica proletaria.

Este análisis falto de posición clasista no puede ser parte de la ideología marxista, todo lo contrario, es hacer concesiones a la ideología burguesa. No puede ser parte central de la creación de un nuevo Estado el que se le otorgue a los reaccionarios la oportunidad de retomar el poder, satisfacer las demandas de las clases dominantes que aún no han sido derrotadas y darles las herramientas necesarias para recuperar los espacios de poder temporalmente perdidos. Crear un Estado más democrático (un nuevo Estado) es todo lo contrario, es precisamente llevar la democracia a las masas, dotarlas de herramientas concretas que permitan su participación en la creación de la nueva sociedad y eso pasa por dotarles de los elementos centrales como la tierra, la propiedad de la gran burguesía y la propiedad imperialista; y acabar con las viejas relaciones sociales que son la base de reproducción del viejo Estado. Lo contrario implica capitular ante la gran burguesía y los terratenientes que aún perviven en Nepal (reconocido por los propios dirigentes nepaleses (7) ) y ante el imperialismo.

El gobierno interino y el apoyo del revisionismo

Ver la participación de los dirigentes del PCN(M) en el pasado gobierno interino es importante porque nos da una idea de lo que se puede esperar del anunciado “Estado Democrático Federal” propuesto por ellos. La fugaz experiencia de Prachanda en el poder no sólo no se desligó un milímetro del circuito imperialista sino que ensalzó las “bondades” de los modelos económicos imperialistas en diversos países, Prachanda, jefe del gobierno de Nepal, saludó con calidez a los chinos como “amigos del pueblo nepalés”, insistió mucho en tener buenas relaciones con el Estado indio, alabó el modelo japonés del cual dijo estar “interesado en aprender”, se dirigió a los “amigos norteamericanos” para decir que quiere establecer en Nepal una “democracia” como la que estableció George Washington y colocó el “modelo suizo” como ideal para llevar a Nepal por ese camino. ¿De qué sirvió toda esta verborrea a los objetivos de la revolución que las masas, miembros del EPL y militantes honrados del PCN(M) pagaron con sangre?, absolutamente para nada.

En el plano nacional el gobierno interino no ha sido más que una marioneta de los viejos partidos parlamentarios. La propuesta de unificación de los ejércitos no fue aceptada, todo lo contrario, el jefe del Ejército de Nepal (EN) generó un incidente con Prachanda al negarse a obedecer la orden de unificar al EPL con el EN, y a la vez inició entrenamiento y reclutamiento de nueva gente a sus filas; este hecho terminaría con la renuncia de Prachanda del gobierno.

Otro asunto serio fue lo ocurrido con el entonces Ministro de la Reforma Agraria y Administración de la Tierra, Matrika Yadav, alto dirigente del PCN(M), quien renunció porque se opuso a aceptar la violencia del Estado para desalojar a los campesinos de las tierras que la Guerra Popular les otorgó. La directiva del gobierno (de Prachanda) a Yadav era devolver la tierra de estos campesinos a sus antiguos dueños, es decir, a los terratenientes. Este ejemplo es muy importante porque nos dice cómo funcionaría el proyecto de los dirigentes del PCN(M).

En medio de estos hechos el Partido se ha fraccionado, algunos grupos pequeños, otros del nivel central, se han separado del PCN(M) luego de la nueva orientación (revisionista), mientras que Prachanda y compañía se han unido con el antiguo partido revisionista Mashal, con quien habían roto antes de iniciar la guerra precisamente combatiendo la idea oportunista de Mashal de que era imposible desarrollar una Guerra Popular en Nepal y tomar el poder por ese medio. Hoy establecieron una alianza y el PCN(M) adquirió un nuevo nombre, Partido Comunista Unificado de Nepal (Maoísta).

Las diferentes tendencias que se han abierto al interior del Partido tampoco van más allá del proyecto reformista, algunos disidentes dentro del “nuevo” Partido expresan diferencias de forma y no cuestionan los nuevos objetivos de la dirección, la gran mayoría está confiando en que en la Asamblea Constituyente se aprobará una nueva Constitución y que ésta formará un nuevo Estado y se crearía bajo las características que han propuesto los dirigentes “maoístas” nepaleses.

Esta confianza en el camino parlamentario revela cual es la comprensión de la dirigencia nepalesa sobre el proceso revolucionario, expresa confianza en el viejo Estado, confianza en que el imperialismo les permitirá hacer realidad su proyecto haciendo una nueva Constitución, pero también se puede pensar que para ganar el favor de los reaccionarios nacionales e internacionales los dirigentes del PCN(M) tendrán que “suavizar” sus objetivos y reducirlos a un nivel “aceptable” para las clases dominantes.

Los partidos reaccionarios y las clases dominantes de Nepal parecen estar más claros sobre cómo manejar este Estado en transición. Ellos se han opuesto a la integración de los dos ejércitos y han alentado al jefe del Ejército de Nepal a hacer reclutamiento de nuevos miembros. Esto generó la renuncia de Prachanda y se conformó un nuevo gabinete con los partidos reaccionarios que también ha contado con el beneplácito de la “comunidad internacional”.

Los revisionistas en el mundo también han tenido su papel en este proceso. Cuando el PCN(M) obtuvo mayoría en la Asamblea Constituyente, muchos partidos de “izquierda” enviaron efusivos saludos y manifestaciones de apoyo a los “resonantes triunfos” de los “maoístas nepaleses”, esto se repitió cuando Prachanda se posesionó como primer Ministro y cuando renunció le enviaron notas de solidaridad, sin embargo muchas de estas organizaciones nunca saludaron el avance de la Guerra Popular, es decir jamás comprometieron algún apoyo al pueblo nepalés y a su proceso revolucionario cuando este verdaderamente lo era.

Conclusión

Si bien es cierto que el deber de los marxistas en relación al internacionalismo proletario es criticar a los partidos hermanos como una ayuda en sus procesos revolucionarios cuando éstos presentan problemas y viceversa, consideramos que en el caso de Nepal la situación ya transitó más allá de una discusión entre organizaciones comunistas o partidos hermanos. Los planteamientos de la dirección del PCN(M), ahora PCUN(M), se han puesto en el lado contrario del marxismo, del leninismo y del maoísmo y por lo tanto se han puesto del lado contrario de la revolución, por lo tanto su tratamiento no puede ser el de contradicciones en el seno del pueblo o contradicciones dentro del movimiento comunista internacional. En Nepal se ha consumado una traición al pueblo nepalés y al proletariado internacional y las posiciones de estos dirigentes representan el peligro principal que debe ser combatido por el movimiento comunista internacional como una línea revisionista, oportunista de derecha, capitulacionista y traidora.

Esto ha puesto al Movimiento Comunista Internacional (MCI) en una situación difícil y compleja, y, expresión de esto, es la impotencia del Movimiento Revolucionario Internacionalista, frente a estos hechos, de sacar una posición pública, por ello la lucha de dos líneas cobra mucha importancia dentro del MCI en defensa del maoísmo y la Revolución Proletaria Mundial.

Es cierto que dentro del PCN(M) hay diferencias y es preciso apoyar estas líneas a condición de que rompan radicalmente con las posiciones oficiales y reenrumben el proceso revolucionario en Nepal, aunque por la forma como se manifiestan es muy difícil que aquello suceda si no se da un proceso de reconstitución del Partido asumiendo nuevamente el marxismo-leninismo-maoísmo.

¡Viva el maoísmo, abajo el revisionismo!

Noviembre de 2009

Partido Comunista do Brasil Fração Vermelha – P.C.B.(FV)
Partido Comunista del Ecuador “Sol Rojo”
Frente Revolucionario del Pueblo (marxista-leninista-maoísta) de Bolivia
Unión de Revolucionarios Comunistas (marxista-leninista-maoísta) de Chile [URC (mlm) de Chile]
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(1) Informe Político del que inicialmente se llamó PCN (Centro de Unidad) y posteriormente luego del III Pleno Ampliado del Comité Central en 1995 el nombre del Partido fue cambiado a “PCN (Maoísta)”.
(2) Algunos documentos importantes del Partido Comunista de Nepal (Maoísta). Pág. 21.
(3) Ibid. Pág. 87.
(4) Ibid. Pág. 88.
(5) Presentado el 27 de abril de 2003 en las negociaciones cuando todavía existía la monarquía.
(6) Aprobado por el Comité Central del PCN(M) en junio de 2003.
(7) Un artículo del miembro del comité central del PCN(M), Basanta, “Nuestros retos en la situación actual” del 12 de agosto del 2008 dice textualmente “Aunque la monarquía feudal esté acabada no ha habido mucho cambio en las condiciones socio-económicas del Nepal semi-feudal y semi-colonial. El feudalismo y el imperialismo aún existen. La clase capitalista burocrática que domina el Estado nepalí, representa internamente los intereses del feudalismo y externamente los del imperialismo”.

sábado, 23 de julio de 2011

Un Paso Adelante en la Preparación del Congreso del Partido del Proletariado en Colombia




Unión Obrera Comunista (MLM)
http://www.revolucionobrera.com/


En días pasados se celebró la IX Asamblea de la Unión Obrera Comunista (Marxista Leninista Maoísta) cuyas discusiones se desarrollaron en una ambiente de fraternidad, camaradería, gran espíritu de Partido y combatividad. Evento presidido honorariamente por uno de los comunistas más veteranos de Colombia, un camarada que a los 85 años todavía descuella como la joven guardia, en las filas de la vanguardia revolucionaria y quien declaró abiertas las deliberaciones, dándole a la histórica reunión el nombre de “Camarada Cristian”, en homenaje a nuestro compañero fallecido días atrás. La importancia de esta Asamblea radica en que se convirtió en un paso adelante en la preparación del Congreso del Partido en Colombia.


Un paso adelante por cuanto allí se analizaron las contradicciones del capitalismo imperialista agonizante, cuya momentánea recuperación económica, potencia una más pronta recaída en la crisis, puesto que tal recuperación no atenúa sino que agudiza las contradicciones sociales agrandando las desigualdades del capitalismo, y sobre todo, agudizando directamente la contradicción fundamental, profundizando la crisis social mundial y desatando las fuerzas revolucionarias de la sociedad; todo lo cual favorece el trabajo consciente de los comunistas por construir el Partido Mundial de la Clase Obrera que dirija toda esa energía en la perspectiva de la Revolución Proletaria Mundial, la tendencia principal de la época.


Y ese compromiso de construir la Internacional Comunista de nuevo tipo, solo puede alcanzarse superando la confusión ideológica y la dispersión organizativa de las fuerzas del proletariado revolucionario; lo cual significa combatir el revisionismo, enemigo principal de la unidad del Movimiento Comunista Internacional, que hoy tiene dos fuentes, o dos caras: el revisionismo prachandista del Partido Comunista de Nepal Unificado (Maoísta), y el revisionismo post-marxista leninista maoísta del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos; pero también significa luchar contra el centrismo que pretende conciliar el marxismo y el revisionismo y pugna por la unidad de los comunistas con los revisionistas. Lucha en que la Formulación de la Línea General o el Programa Internacional del Proletariado juega un papel determinante y tarea en la cual la IX Asamblea de la Unión Obrera Comunista (MLM) comprometió una parte considerable de sus fuerzas.


La IX Asamblea de la Unión es un paso adelante además, por cuanto ella analizó las principales contradicciones de la sociedad colombiana y determinó una orientación política clara para enfrentar la lucha de clases en el país, desde el punto de vista del proletariado y en la preparación de las fuerzas para el triunfo de la revolución socialista, cuya tarea inmediata es la destrucción del Estado burgués, terrateniente y proimperialista mediante la insurrección popular.


En particular, la IX Asamblea brinda a los comunistas y revolucionarios, a la clase obrera y a las masas populares un faro que ilumina sus esfuerzos por impedir que la crisis sea descargada sobre los hombros del pueblo trabajador. Arma la conciencia de los revolucionarios para desenmascarar las mentiras del gobierno reaccionario, debilitado por la lucha entre las distintas facciones de las clases dominantes (mafiosos, industriales, agrarios, comerciantes, financieros) por hacerse al poder del Estado y cuya característica principal es la inestabilidad por ser, precisamente, un gobierno de transición entre el régimen mafioso y paramilitar de Uribe y un régimen democrático burgués. Proporciona una orientación correcta para denunciar, desenmascarar y aislar el oportunismo, cuya actuación al servicio de los capitalistas se ha constituido en el atranque principal en la lucha revolucionaria de los explotados y oprimidos. Amplía el horizonte de quienes pugnan por dirigir la lucha de las masas y conducirla al enfrentamiento contra sus centenarios enemigos, representados en el podrido Estado de los explotadores, dándoles herramientas para generalizar los Comités de Huelga en la preparación y organización de la gran Huelga Política de Masas que ponga freno a las clases dominantes y contribuya a acumular fuerzas y experiencia en la perspectiva de la revolución socialista.


Es un paso adelante, porque la IX Asamblea “Camarada Cristian”, al analizar los esfuerzos de los comunistas en la lucha por avanzar hacia el Congreso, destacó importantes hechos, en especial, advirtió la profundización de la lucha de líneas entre avanzar o no hacia el Congreso, entre las manifestaciones de la línea burguesa que se opone abiertamente a ese propósito, las manifestaciones de la línea pequeñoburguesa que vacila ante las dificultades del proceso y la lucha por hacer prevalecer el carácter proletario de la organización. Lucha que va dejando a un lado del camino a los compañeros de viaje del marxismo y acercando ideológica y políticamente a cuadros y militantes comunistas de distintos grupos en torno a los posiciones proletarias, modesta pero orgullosamente representadas por la Unión Obrera Comunista (MLM).

Un paso adelante, porque a pesar de las aún pequeñas fuerzas de los comunistas, ellas tienen el camino expedito para henchirse porque encarnan los intereses del proletariado, representante legítimo de todos los explotados y oprimidos en Colombia, y ello les permite a los comunistas fundirse con las masas haciendo que el programa socialista y la táctica revolucionaria sean acogidos por ellas, convirtiendo en fuerza material la influencia conquistada por sus ideas entre las masas, disputándole la dirección del movimiento de las masas al oportunismo, cavando trincheras en lo más profundo del proletariado industrial, acercando a su Programa y a su táctica al ejército de los desplazados y afianzando sus vínculos con los campesinos, consolidando y extendiendo las organizaciones de Partido… en fin, acelerando los preparativos del Congreso del Partido Comunista Revolucionario de Colombia. Tal fue la decisión de la IX Asamblea “Camarada Cristián” de la Unión Obrera Comunista (MLM).


Y como dijo nuestro veterano combatiente en el discurso de clausura, Para unirnos en ese Partido, ¡Necesitamos derrotar al oportunismo de todos los pelajes!, ¡Necesitamos derrotar en nuestras filas todas las ideas de vacilación y desconfianza! Cerrando la Asamblea con un enérgico grito de combate:


¡Por la Internacional Comunista de Nuevo Tipo: Todos los Marxistas Leninistas Maoístas en un Solo Partido!


Comité Ejecutivo
Unión Obrera Comunista (MLM)