miércoles, 31 de agosto de 2011

Comunicado del PCI (Maoísta) contra propaganda perversa de la reacción


Traducido por ODIO DE CLASE



PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA (MAOÍSTA)
COMITÉ CENTRAL



Comunicado de prensa
19 de agosto de 2011


¡ARROJAR AL CUBO DE LA BASURA TODA LA PROPAGANDA PERVERSA DIFUNDIDA POR LAS CLASES DOMINANTES Y LOS GRANDES MEDIOS DE COMUNICACIÓN CONTRA LA DIRECCIÓN MAOÍSTA!


En el momento actual, el movimiento revolucionario indio se enfrenta a numerosos y complicados desafíos, y su avance se produce a través del proceso de victoria-derrota-victoria. Con el objetivo de destruir por completo el movimiento revolucionario, las clases dominantes han desencadenado una cruel guerra represiva con el pleno apoyo de los imperialistas. Los fascistas indios están llevando a cabo esta guerra contrarrevolucionaria siguiendo en concreto la estrategia de Conflictos de Baja Intensidad [LIC, en sus siglas en inglés] formulada por los imperialistas estadounidenses. Desde 2009 en adelante en especial, el Gobierno de la UPA [“Alianza Progresista Unida”, en sus siglas en inglés], en coordinación con los gobiernos de los estados, está librando una guerra represiva de alcance nacional bajo el nombre de Operación Green Hunt. La pretendida estrategia de esta guerra injusta desencadenada contra el pueblo y dirigida por la banda de Sonia-Manmohan Singh-Chidambaram-Pranab Mukherji, es, según dicen, “la represión y el desarrollo” (léase represión contra el pueblo y desarrollo de las grandes empresas). Como parte de esta guerra, emplean la psicológica como arma estratégica; en ella, la propaganda perversa contra la dirección revolucionaria es un instrumento clave. El uso de los grandes medios de comunicación es uno de los principales recursos en esta guerra psicológica. Periodistas que representan los intereses del sector empresarial y pseudo intelectuales apologetas de la ideología de las clases dominantes participan activamente en esta guerra psicológica encargándose de la propaganda perversa.

La propaganda contrarrevolucionaria es tan antigua como el movimiento revolucionario. El Ministro de propaganda fascista alemán Goebbels, quien dijo que repetir una mentira cien veces la convierte en verdad, se ha reencarnado en la India en Sonia, Manmohan, Pranab Mukherji, Raman Singh, Naveen Patnaik, Nitish Kumar, Kiran Kumar, etc. Los fieles portavoces de éstos, como Arnab Goswamis y Chandan Mitras, dirigen esta repugnante campaña de diversas maneras a través de los medios de comunicación. Desde la propaganda que afirma que el marxismo ha quedado obsoleto hasta la que sostiene que han surgido enconadas diferencias entre los dirigentes maoístas, se vienen publicando y retransmitiendo, día tras día, noticias contra el movimiento revolucionario y su dirección que son absolutas mentiras, cuentos extravagantes, falsedades y verdades a medias. El único y principal objetivo de esta guerra psicológica es extender la confusión, el desánimo y la desconfianza en el pueblo y en las filas revolucionarias hacia la dirección maoísta, creando dudas, prejuicios y equívocos acerca de nuestro partido y sus dirigentes. Las clases dominantes y sus intelectuales lacayunos sueñan que, engañando al pueblo, podrán seguir explotándolo y aplicando sus políticas económicas proimperialistas sin oposición alguna. Algunos periodistas de esta categoría lacayuna forman uña y carne con los funcionarios de los servicios de inteligencia y se dedican a propagar porquería sobre el movimiento revolucionario maoísta a través de los grandes medios de comunicación. La singular mentira publicada bajo el título “Surgen enconadas diferencias entre las facciones del Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) [Guerra Popular] y el Centro Maoísta Comunista de la India (MCCI)”, aparecida en el Times of India el 17 de julio de 2011, es, sin duda, parte de esta guerra psicológica.

Esta noticia escrita por Rakhi Chakrabarthy al dictado de los servicios de inteligencia indios no sólo apunta contra los dirigentes maoístas; también ha creado falsamente “las facciones del PCI (Marxista-Leninista) [Guerra Popular] y el MCCI” y “profundas diferencias de opinión entre ellos” en el Partido. La unidad de estos dos partidos revolucionarios, que hizo realidad las tan ansiadas aspiraciones de los pueblos oprimidos del mundo y de nuestro país, así como las ricas experiencias de ambos al superar el periodo más doloroso de sus historias respectivas –periodo denominado “el Capítulo Negro”-, ha dado paso a otro glorioso en el movimiento revolucionario de nuestro país. Sólo los revolucionarios auténticos y llenos de generosidad y desinterés son capaces de aceptar públicamente sus errores, pedir disculpas al pueblo y trabajar con la firme determinación de no repetirlos. Por eso este proceso de unidad real ha entusiasmado al pueblo oprimido y a las filas revolucionarias de todo el mundo tanto como ha disparado la angustia y el miedo de las clases dominantes indias y de sus amos imperialistas. Cabe señalar que ese fiel criado de los imperialistas y primer ministro de la India, Manmohan Singh, describió en su día al movimiento maoísta, tras esta unidad histórica, como la mayor amenaza para seguridad interna [india]. Resulta también innegable que las clases dominantes intensificaron su ofensiva fascista a gran escala contra el movimiento revolucionario sólo después de esta unidad.

Es una vieja artimaña de las clases dominantes crear divisiones imaginarias entre los máximos dirigentes de los partidos revolucionarios para que el pueblo termine por creer que ni siquiera esos partidos servirán a sus intereses debido al arribismo y a las divisiones entre sus dirigentes. Se pueden citar incontables ejemplos de todas partes del mundo. Esta noticia del Times of India es un caso más de esa propaganda llena de mala intención en contra de nuestros dirigentes, personas que, de hecho, han consagrado decenas de años de sus vidas al servicio desinteresado del pueblo. Algunos de ellos se consumen ahora en la cárcel sometidos al trato inhumano del estado, sin la más mínima asistencia o el tratamiento médico adecuado a su edad. La dureza del estado para con nuestros dirigentes, que han sacrificado todo por la liberación del pueblo oprimido de nuestro país, está alcanzando niveles sin precedentes cada día que pasa. En cierto modo, este hecho no indica sino que el estado teme la creciente influencia de la política revolucionaria y que recurre, en vano, a todo tipo de artimañas para reducirla. Nuestro Partido rechaza por completo todas estas infamias dirigidas contra nuestra dirección y hace un llamamiento a las masas oprimidas y al campo revolucionario a no creer siquiera una palabra de ellas.

En el seno de todos los partidos revolucionarios auténticos se producen diferencias de opinión y matices discrepantes entre sus miembros en asuntos ideológicos, políticos, organizativos, militares, culturales, etc. Las diferentes ideas surgen en el debate y terminan conformando una mayoría después de que todos y cada uno de los miembros han expresado su opinión sobre dichas ideas. Se trata de un proceso democrático seguido por los partidos revolucionarios que los partidos de la clase dominante no pueden ni percibir ni entender. Un partido sólo puede mantener su contenido revolucionario por medio de esas discusiones y de la crítica y autocrítica, y no siguiendo ciegamente a este dirigente o a aquél, como en los partidos burgueses. Los revolucionarios se forjan en el crisol de la lucha de clases y en un proceso permanente de crítica y autocrítica. Los servicios de inteligencia tratan de distorsionar esta atmósfera sana que existe en el Partido haciéndola pasar por su exacto opuesto y tratando de confundir al pueblo y a las filas del Partido al difundir que existen diferencias enconadas en su seno y también en “las líneas del PCI (Marxista-Leninista) [Guerra Popular] y el MCCI”. Hacemos un llamamiento a los oprimidos del mundo y de nuestro país, a los demócratas y a las filas revolucionarias para que condenen esta propaganda perversa, para que la arrojen a la basura, para que permanecan en alerta ante estas artimañas del estado y para que mantengan con toda firmeza su solidaridad con el movimiento revolucionario.

Por último, en cuanto a las llamadas diferencias de “las líneas del PCI (Marxista-Leninista) [Guerra Popular] y el MCCI”, estimamos que basta con reiterar lo que el Secretario General de nuestro Partido, el camarada Ganapathy, dijo en una entrevista concedida a los medios de comunicación en octubre de 2010.

“... La lucha entre ideas correctas e ideas erróneas es un proceso continuo en el seno del Partido. Resolveremos nuestras diferencias de opinión ateniéndonos al principio del centralismo democrático y a la luz del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, lo cual contribuirá al desarrollo del Partido. Hemos logrado una gran unidad con la fusión de los dos partidos. De ahora en adelante, cualquier debate o conflicto de ideas que se produzca en el Partido adoptará la forma de debate ideológico y político en el seno de un partido unido y no la forma de diferencias entre el antiguo MCCI y el antiguo PCI (Marxista-Leninista) [Guerra Popular]. Afirmamos categóricamente que las diferencias nunca jamás adoptarán la forma de los conflictos anteriores a la unificación.”

Abhay
Portavoz,
Comité Central,
PCI (Maoísta)

Filipinas: el NPA ataca Comisaria dejando un oficial de policia muerto y dos heridos



Viernes, 26 de agosto de 2011

Un policía murió y otros dos resultaron heridos cuando unos 30 guerrilleros comunistas del Nuevo Ejército del Pueblo (NPA) atacaron la Comisaría de policía y el salón municipal de Medina en Misamis Oriental el jueves por la tarde.

La víctima mortal fue identificada como oficial superior de policía Edito Bayhon quien había servido en la fuerza de policía durante 25 años.

Los policías heridos fueron identificados como Renie Galera Rombo y Diosdado Salas Sendiong.

Todas las víctimas son miembros de la comisaría de policía de Medina.

Los guerrilleros desembarcaron desde una furgoneta y atacaron la estación de policía y salón municipal simultáneamente.

El Nuevo Ejército del Pueblo están lanzando prácticamente una media de cinco ataques a la semana contra cargos del Gobierno, instalaciones gubernamentales y contra policia y fuerzas militares. La Guerra Popular en Filipinas avanza y merece todo el apoyo de todos los comunistas y revolucionarios.

¡Viva la Guerra Popular en Filipinas!

NECESITAMOS TRADUCTORES



Desde Odio de Clase nos dirigimos a los lectores y simpatizantes de la labor que hace nuestro blog para solicitarles la colaboración en la traducción de documentos tanto en inglés como en francés.

Queremos impulsar la traducción de documentos en apoyo a la Guerras Populares en India y Filipinas y otras luchas revolucionarias en el mundo.

También traducción de documentos que sirvan para denunciar el revisionismo y la traición en Nepal, para luchar contra el centrismo y todo tipo de oportunismos.

Tambien traducción de documentos que ayuden al debate, formación y lucha ideológica.

Por favor camaradas interesados en ayudarnos se dirijan a esta dirección: odio.de.clase@gmail.com.

¡Camaradas os necesitamos para impulsar más aun la labor del blog!

¡Gracias y saludos rojos camaradas!

Campesinos Mapuche toman tierras en el Fundo Santa Lucia


Tomado de periódico el pueblo:
http://www.periodicoelpueblo.cl/


Sábado 27 agosto 2011.


Este jueves las comunidades Trapilwe-Mawizache y Rofue ingresaron al fundo Santa Lucía anunciando que comenzarán a cultivarla para su subsistencia.


Reproducimos el comunicado de la comunidad:

Comunicamos desde el territorio makewe a todo el wallmapu, a las redes de apoyo a nuestro pueblo, nacionales y extranjeras, y a la sociedad en general, que hoy 25 de agosto de 2011, nuevamente ingresamos a los predios que reclamamos como nuestro.

Esta vez, Ingresamos al fundo "Santa Lucia", haciendo valer el derecho y el deber que como Mapuche tenemos de la tierra de nuestros antepasados, y esta vez no solo hacemos ingreso, sino que ademas, comenzamos la explotación de la tierra, ya que nescesitamos de ella para subsistir,mantener a nuestras familias, y mantener el vinculo con nuestro entorno, ya que este predio es de vital importancia al mantener la biodiversidad medicinal y cultural que a sido explotada de nuestras tierras con las diversas intervenciones winkas (by-pass, linea ferrea, antenas de alta tension, etc),Por eso es aqui donde recide nuestra lucha y perseverancia; defenderemos toda diversidad necesaria para mantener nuestra vida espiritual y cultural como pueblo.

También enviamos como territorio toda la solidaridad para con el pueblo Chileno, su movimiento social estudiantil y obrero, que se manifiesta legítimamente estos dias en contra del sistema politico chileno , ineficiente e ininmutable ante las demandas de una sociedad conciente y cada vez mas consecuente.

Llamamos entonces a defender nuestros derechos como pueblos independientes, Mapuche y Chileno, unido ante las injusticias que prosigue este gobierno desde la dictadura militar; Nuestro pueblo y nuestra lucha no cesaran ante toda represión militar y policial, solo causa mas impotencia y ganas de avanzar hacia la liberación nacional Mapuche.


MARICHIWEW!!


Lof Trapilwe-Mawizache


Lof Rofue

Semanario Revolución Obrera nº322


Desscargar en este enlace:
http://www.revolucionobrera.com/numeros/ro-322.pdf

martes, 30 de agosto de 2011

Video-reportaje de la BBC en un campo maoísta en medio de la selva en India

Los maoístas deben moverse constantemente para evitar ser detectados por las fuerzas de seguridad

La vida cotidiana dentro de un escondite maoísta de los bosques de India.

Un reportero de la BBC que tuvo acceso sin precedentes a un campamento maoísta en las profundidades de la selva en Chhattisgarh, describe la vida de los rebeldes
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REPORTAJE COMPLETO: http://www.bbc.co.uk/news/world-south-asia-12637562

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lunes, 29 de agosto de 2011

Chile: Movimiento de Artistas Populares

"La literatura y el arte proletario son parte de la causa de la revolución proletaria en su conjunto; son, como decía Lenin, engranajes y tornillos del mecanismo general de la revolución."

Movimiento de Artistas Populares:
http://artistaspopularesarica.blogspot.com/



Revolución Proletaria Mundial: ¿Vigencia o Caducidad? (1ª Parte)



[A continuación vamos a publicar un documento muy interesante y extenso de los camaradas de la Unión Obrera Comunista (MLM). Es un documento de gran valor en la lucha contra el Revisionismo y el Centrismo. Debido a su muy larga extensión le vamos a ir publicando en partes.]

Unión Obrera Comunista (MLM)
http://www.revolucionobrera.com/


Cuando en 1990 un pequeño grupo de comunistas organizados en la Revista Contradicción, asumieron la necesaria tarea de enfrentar la crisis del movimiento comunista en Colombia, lo hicieron bajo la consideración de ser ella, expresión particular de la profunda crisis en que se debatía el Movimiento Comunista Internacional -MCI. “Esta crisis tuvo su comienzo en la derrota del proletariado en China, pero sus causas generales son más viejas y más profundas: la sobrevivencia del capitalismo a pesar de la crisis general, la cual se pierde de vista merced a los repuntes esporádicos de prosperidad; las derrotas del proletariado en Rusia y en Europa Oriental hace ya más de treinta años, el estancamiento del movimiento obrero en los países imperialistas, el predominio de un marxismo envilecido por la pequeña burguesía en los movimiento revolucionarios de los países y naciones oprimidas. Esto ha causado un cuestionamiento general del marxismo por parte de la intelectualidad revolucionaria, un resurgir de viejas teorías ya derrotadas por el marxismo, y de la teoría económica y política de la burguesía, que cree llegado el momento de la derrota definitiva del proletariado.”1 Esta afirmación se hizo en la presentación pública de la Revista ante una reunión de comunistas, representantes de varios círculos y grupos de aquel entonces.

En realidad la tarea que iniciaba aquella publicación, consistía en defender el marxismo leninismo maoísmo como el marxismo revolucionario de nuestro tiempo, en desafiar el embate de la crisis, en aprovechar el ánimo brindado por el sólido convencimiento y confianza en la ciencia de la revolución proletaria, y por los signos de recuperación de las fuerzas comunistas donde descollaba la existencia y actuación del Movimiento Revolucionario Internacionalista –MRI-- y el avance de la guerra popular en el Perú.

Viene luego el inicio de la guerra popular en Nepal en 1996, constituyéndose en “la más avanzada experiencia revolucionaria de los últimos diez años para el proletariado internacional” usando palabras del PCR de Canadá. Y cuando el proletariado y el movimiento comunista internacional se aprestaban a respaldar, defender y exaltar el triunfo heroico en todo el país de la revolución de Nueva Democracia protagonizada por los obreros y campesinos armados, y dirigida por el Partido Comunista de Nepal (maoísta) --PCN(m)-- integrante del MRI, he aquí que el grupo dirigente del partido decide un viraje que para partidos, como el PCR de Canadá, fueron decisiones tácticas que “se alinean en la continuidad de la orientación desarrollada por este partido, la cual le ha permitido a la revolución progresar hasta la etapa actual”2; pero para otros, como la Unión Obrera Comunista (MLM) significó “una traición al proletariado internacional y al pueblo de Nepal, como consecuencia política y natural de las tesis oportunistas que se impusieron en la dirección del Partido Comunista de Nepal (maoísta)”3

Cuando banderas y actuaciones de un partido comunista, ocasionan juicios tan opuestos en las filas del MCI, cuando la absoluta mayoría de los partidos y organizaciones que integran el MRI y su Comité prefirieron el silencio ante el proletariado internacional, no queda otro camino a los comunistas revolucionarios que traspasar la aparente unidad en defensa del marxismo leninismo maoísmo, e ir a la esencia profunda de la discusión para deslindar los campos entre el marxismo verdadero y el falso.

En esa necesaria lucha teórica en torno a los principios, es secundario el peso de los contendientes, si son partidos grandes o pequeños, de gran o de poca influencia en las masas, si dirigen o no una guerra popular, caso de la lucha contra el revisionismo jruchovista, donde un pequeño partido, el Partido del Trabajo de Albania (PTA), criticó en pié de igualdad las teorías revisionistas del PCUS, el poderoso Partido Comunista de la gran Unión Soviética. En este sentido es errónea la posición del PCR de Canadá en la publicación citada, donde brindan respaldo a las teorías del PCN(m) por estar inmerso en la “complejidad de una verdadera lucha revolucionaria”, mientras que descalifican con insultos la denuncia al revisionismo prachandista, pretendiendo sacarlo del blanco de la lucha teórica con el tendencioso ardid de reducirla a una simple “intriga” que se ha “aprovechado de las dificultades que se han presentado en el curso normal de un proceso revolucionario tal cual se desarrolla en Nepal para lanzar campañas desbocadas contra la dirección del PCN(M) y de paso hacia los otros partidos y organizaciones (especialmente hacia el Comité del Movimiento Revolucionario Internacional)”.

Rechazamos tal embeleco, y aceptamos el combate en el terreno fundamental de la lucha de clase del proletariado, el teórico, en donde siempre el marxismo ha fortalecido su desarrollo en franca lucha contra su falsificación, contra la adaptación burguesa del socialismo, contra el oportunismo.

En ese propósito, el presente artículo desarrolla la polémica contra la adaptación que de la teoría marxista de la revolución, ha hecho Prachanda --jefe e ideólogo del PCN(m), presentándola como un desarrollo del marxismo pretextando las nuevas condiciones mundiales en el siglo XXI, pretexto ya denunciado por el MRI en su Conferencia de Fundación en 1984: “La valoración de la experiencia histórica en sí, siempre ha sido un terreno de aguda lucha de clases. Desde la derrota de la Comuna de París, oportunistas y revisionistas siempre se han valido de las derrotas y fallas del proletariado para revertir lo correcto e incorrecto, confundir lo secundario con lo principal y de esta manera sacar la conclusión de que el proletariado no «debía haber empuñado las armas». Muy a menudo el surgimiento de nuevas condiciones ha sido usado como excusa para negar principios fundamentales del marxismo; so pretexto de que se trata de un «desarrollo creativo» de él. Pero también es incorrecto e igualmente perjudicial abandonar el espíritu crítico del marxismo, no sacar un balance tanto de las deficiencias como de los éxitos del proletariado y quedar satisfechos con defender o rescatar posiciones consideradas correctas en el pasado. Tal enfoque volvería al marxismo-leninismo frágil e incapaz de resistir los ataques del enemigo o de dirigir nuevos avances en la lucha de clases y sofocaría su esencia revolucionaria.” Denuncia que al parecer, ya no interesa al PCN(m) ni al propio MRI.

1. El método del prachandismo

La experiencia histórica del movimiento obrero y del MCI muestra que, por su vecindad social es inevitable el acercamiento de la pequeña burguesía hacia el movimiento obrero, y de la intelectualidad pequeño burguesa hacia el partido político del proletariado, y por tanto es inevitable también, que los contaminen con las ideas y concepciones propias de su proveniencia de clase. Y si bien desde El Manifiesto se sabe que por su situación económico social, el proletariado es el jefe natural de la necesaria alianza con otras clases para derrumbar los obstáculos que lo separan de su revolución, la cual en palabras de Engels “consiste brevemente hablando, en la victoria del proletariado sobre la burguesía y en una nueva organización de la sociedad mediante la liquidación de las diferencias de clase”, esa misión sólo la puede ejercer si se expresa como partido político con un programa independiente, en franca y permanente lucha teórica contra las ideas contaminantes de las demás clases.

Han existido intelectuales burgueses que renunciando a sus intereses de clase han asumido la formulación científica y la defensa teórica y militante de los intereses del proletariado, convirtiéndose incluso en sus maestros, como fue el caso de Marx, Engels, Lenin. Otros los han defendido como propios y hasta entregado la vida por su causa: Norman Bethune. Y no han faltado, quienes sin ser comunistas, han sido sinceramente respetuosos de las ideas avanzadas del proletariado: el doctor Sun Yan-sen en China.

La cercanía de la pequeña burguesía al movimiento obrero, lleva aparejada la tendencia a imponerle su programa reformista de pequeños propietarios, que a cambio de algunas concesiones deja intactas las bases políticas y económicas del poder de los explotadores; y por tanto, la tendencia de sus intelectuales a mellar el filo revolucionario del marxismo moldeándolo en una forma admisible para la burguesía. Bien sea entusiasmados por el auge de la revolución, o conmovidos por la justeza del programa de los comunistas, o simplemente atraídos por la popularidad del marxismo en un momento dado, los intelectuales pequeñoburgueses se hacen revolucionarios y por la ventaja de sus dotes personales llegan a ser jefes de partidos comunistas defendiendo la causa obrera hasta el límite de la gran encrucijada: dictadura de la burguesía o dictadura del proletariado.

Entonces, muchos tercian con la burguesía amoldando el marxismo a sus intereses de clase, tergiversando y pervirtiendo la ciencia de la revolución proletaria: tal ha sido el destino de Bernstein y Kautsky en Alemania; Trotsky y Jruschov en Rusia; Liu Shao-chi, Chou En-lai, Lin Piao y Ten Siao-ping en China; Enver Hoxa en Albania, quien también alegó un “desarrollo del marxismo” para renegar del maoísmo. Emparentada con los de moda “desarrollos de marxismo” a través del “liderato”, “pensamiento”, “cosmovisión” y el “camino”, ya se conocía la experiencia de la Idea Zuche de Kim Il Sun, un pretendido “desarrollo coreano del marxismo” --según la cual “Estamos viviendo en la era de la lucha por la independencia” no la Era de la Revolución Proletaria Mundial-- idea que se apartó del marxismo, llegando a conclusiones muy similares a las actuales del prachandismo: cada nación elabora su propio plan para la revolución y la construcción en base a los principios de soberanía (independencia política entre naciones y países), apoyo en la propia fuerza (independencia económica) y autodefensa o defensa nacional (independencia nacional), por lo cual, la lucha de liberación nacional constituye el escenario principal de la revolución mundial, en renuncia a la lucha de clase de proletariado, a su dictadura de clase y a la expropiación del capital. Por otra parte, en Francia Regis Debray inspiró la “teoría del foco” conciliadora del marxismo y el blanquismo, de la revolución y la conspiración anarquista y terrorista de las sectas pequeñoburguesas, sobre cuyas concepciones había triunfado el marxismo desde el siglo XIX. Y no han sido pocos los intelectuales “marxistas” arrepentidos, transformados en virulentos detractores y abiertos renegados del marxismo, del tipo de Antonio Negri y otros especimenes intelectuales de la socialdemocracia.

En la historia del MCI siempre los marxistas han puesto al descubierto y criticado el propósito del oportunismo: mellar el contenido revolucionario del marxismo reformulándolo en “sistemas”, “ideas”, “pensamientos” o “caminos” presentados como originales desarrollos del marxismo. Hoy, continuamos en esa lucha demostrando que sobre la cuestión de la revolución, el “novedoso” desarrollo del marxismo por el llamado “Camino Prachanda” no es marxismo sino abandono del marxismo leninismo maoísmo, y una burda tergiversación del concepto leninista sobre la revolución y la Era de la Revolución Proletaria Mundial. Es en todo y por todo el clásico método oportunista, que se vale de una critica al dogmatismo (dogmato-revisionismo le llaman) para introducir contrabando ideológico socialdemócrata urdido con formulaciones marxistas, y todo presentado como un “gran desarrollo del marxismo”.

El método oportunista del prachandismo ha sido directamente favorecido por otro error de método en el MRI: rehuir la discusión pública ante el MCI y el movimiento obrero mundial, lo cual como dramáticamente lo ha mostrado la experiencia, siempre da ventaja al oportunismo y maniata a los marxistas, tanto así que mientras el prachandismo desde el 2003 viene armando y publicitando las teorías antimarxistas inspiradoras de la traición política de noviembre 2006, el Comité del MRI no ha manifestado posición pública ni en sus comunicados, ni a través de la Revista Un Mundo Que Ganar, y más bien sí, el prachandismo ha utilizado sus páginas y el Servicio Noticioso para propagar sin crítica sus decisiones y compromisos con la burguesía de Nepal. Que el debate sobre cuestiones tan decisivas en la unidad del MCI y que comprometen los intereses del proletariado mundial, sea reducido a una discusión secreta en el MRI, se puede corroborar en el informe sobre el IX Congreso del Partido Comunista de la India (Maoísta) PCI(M) en la revista People’s March de abril, mencionando la resolución de la 2da Reunión del Comité Central donde se dijo acerca de las relaciones con el MRI: “Consideramos que el MRI es una positiva fuerza revolucionaria y un centro de los Maoístas en el mundo de hoy… Hasta que la discusión iniciada por el MRI llegue a una conclusión debemos continuar relaciones bilaterales con el CoMRI y los diversos integrantes del MRI así como esforzarnos en animar reuniones multilaterales entre las distintas fuerzas genuinamente Maoístas por todo el mundo.”4 Este Partido Comunista de la India (maoísta) fue la excepción en el MRI, expresando públicamente sus divergencias con el viraje del PCN(m).

2. La base teórica del marxismo sobre el problema de la revolución

“¿Qué es la revolución desde el punto de vista del marxismo? La ruptura violenta de la superestructura política anticuada, cuya contradicción con las nuevas relaciones de producción ha provocado en determinado momento su hundimiento.”

V.I. Lenin

La revolución no es un acto voluntario (arbitrario) de los hombres, sino el fruto de la contradicción entre unas dinámicas y desarrolladas fuerzas productivas materiales de la sociedad y unas caducas relaciones de producción que las constriñen y entraban su desarrollo. Es una ley general de la sociedad, siendo las relaciones capitalistas de producción la última forma de antagonismo entre una producción cada vez más social y una apropiación cada vez más privada, antagonismo que se manifiesta como contradicción de clases entre el proletariado y la burguesía.

Ya desde 1848 en El Manifiesto 5, primer programa internacional del proletariado, se registró que desde comienzos del siglo XIX la historia del capitalismo era “la historia de la rebelión de las fuerzas productivas modernas contra las actuales relaciones de producción”, donde cada crisis económica por exceso de fuerzas productivas y medios de vida comenzaba a comprometer la existencia de toda la sociedad, y cada intento por romper la estrechez de las relaciones burguesas, desordenaba toda la sociedad y amenazaba la propiedad burguesa, transformando el desarrollo de las fuerzas productivas, de armas burguesas contra el feudalismo, en armas contra el capitalismo, armas cuyos portadores --los proletarios-- también son producto del capitalismo. Llegó entonces el momento de expresar el antagonismo como revolución abierta con la cual el proletariado, para constituirse en clase dominante, debe derrocar por la violencia el poder de la burguesía, como bien concluye El Manifiesto: “El objetivo inmediato de los comunistas es el mismo que el de todos los demás partidos proletarios: constitución de los proletarios en clase, derrocamiento de la dominación burguesa, conquista del poder político por el proletariado (...) Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar. ¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNIOS!” Las inapelables leyes objetivas de la sociedad capitalistas han determinado que el hundimiento de la burguesía y la victoria del proletariado sean inevitables.

El proletariado, está entonces obligado a demoler el poder estatal de los capitalistas y sobre sus ruinas construir un nuevo tipo de Estado --de dictadura del proletariado-- mediante la cual proceda a expropiar a los expropiadores, devolviendo a los verdaderos productores la propiedad social sobre los medios de producción, cuya socialización de hecho ya ha comenzado materialmente el capitalismo. En palabras de Engels, la misión histórica del proletariado para emanciparse y emancipar a la humanidad consiste en el acto de la revolución socialista, con el cual se “redime los medios de producción de la condición de capital que hasta allí tenían y da a su carácter social plena libertad para imponerse”, haciendo posible que la anarquía capitalista de la producción social le dé paso a la planificación socialista, dejando sin razón de ser la existencia de las clases y de la autoridad política del Estado pues los “Los hombres, dueños por fin de su propia existencia social, se convierten en dueños de la naturaleza, en dueños de sí mismos, en hombres libres.”6

El proletariado en cumplimiento de su misión histórica, si no quiere actuar como un partido apéndice de la burguesía y ser traicionado en la revolución, “acto supremo de la política” --decía Engels-- está obligado a realizar su propia actividad política, que es el medio para hacer la revolución; y debe hacerlo como partido político independiente, consciente de sus objetivos expresados en un programa propio donde se definan los principios que orientan la política del partido, en relación con el desarrollo económico y las relaciones de clase en una sociedad determinada, para lo cual, el socialismo científico, el marxismo leninismo maoísmo, expresión teórica del movimiento proletario, “es el llamado a investigar las condiciones históricas y, con ello, la naturaleza misma de este acto, infundiendo de este modo a la clase llamada a hacer esta revolución, a la clase hoy oprimida, la conciencia de las condiciones y de la naturaleza de su propia acción”.7

El fundamento de la teoría marxista de la revolución proletaria se afianzó con el paso del capitalismo a la fase imperialista, la fase de su agonía y descomposición, la cual agudizó la crisis revolucionaria en los países opresores, porque la dominación del capital financiero y la omnipotencia de la oligarquía financiera en tales países acrecentó la indignación del proletariado y las masas trabajadoras contra el yugo de la explotación asalariada capitalista, haciendo de la revolución socialista su única salvación; agudizó la crisis revolucionaria en los países oprimidos, porque transformó las economías nacionales en eslabones de una misma economía mundial, donde la exportación del capital a las colonias y los países dependientes acrecentó la indignación de las masas contra el yugo imperialista, haciendo de la revolución socialista la aliada y dirección segura del movimiento revolucionario antiimperialista.; y agudizó la lucha interimperialista por el reparto del mundo ya repartido, por la posesión monopolista de los territorios, fuentes de materias primas y fuerza de trabajo mundial, haciendo inevitables las guerras imperialistas que debilitan el frente enemigo y favorecen la unión entre la revolución socialista del proletariado y el movimiento revolucionario antiimperialista, las dos grandes corrientes de la Revolución Proletaria Mundial.

A lo largo del siglo XX la dominación del capital financiero y su exportación copó literalmente todo el planeta consumando también en la forma el proceso del imperialismo como sistema mundial de opresión y explotación, proceso donde monopolios, ramas industriales y países se desarrollan a saltos y en forma desigual, y cuyo contenido había sido enunciado por Lenin desde principios del siglo: "El capitalismo se ha transformado en un sistema universal de sojuzgamiento colonial y de estrangulación financiera de la inmensa mayoría de la población del planeta por un puñado de países 'adelantados'".8 Un proceso en el cual la concentración de las contradicciones mundiales del imperialismo debilitan determinados eslabones del sistema, siendo posible el triunfo de la revolución en un solo país, sin necesidad de que sea el de mayor desarrollo capitalista, pues “el sistema en su conjunto está maduro para la revolución”9, y en todo el planeta se ha materializado en irrebatible realidad, la aguda conclusión de Lenin: "El imperialismo es la antesala de la revolución socialista".

Despuntando apenas la fase imperialista del capitalismo, decía Lenin: “El extraordinario grado de desarrollo que ha alcanzado el capitalismo mundial en general; la sustitución de la libre competencia con el capitalismo monopolista de Estado; la preparación por los bancos y agrupaciones de capitalistas del aparato necesario para la regulación social del proceso de producción y distribución de los productos; el aumento del costo de la vida, el crecimiento de la opresión de la clase obrera por los sindicatos monopolistas y la esclavización de esta clase por el Estado imperialista debido al desarrollo de los monopolios capitalistas; los tremendos obstáculos que se levantan ante la lucha económica y política del proletariado; los horrores, las calamidades y la ruina engendrados por la guerra imperialista, todos estos factores convierten la etapa presente del desarrollo capitalista en una era de la revolución proletaria comunista10(sn) y en efecto fue inaugurada con el triunfo de la Revolución Bolchevique de Octubre en Rusia.

Revolución que rompió el frente imperialista mundial para dar inicio a la Era de las revoluciones proletarias en los países imperialistas opresores; agrietó la dominación imperialista sobre las colonias para dar inicio en los países oprimidos al movimiento revolucionario antiimperialista bajo la dirección del proletariado negando el viejo método del nacionalismo burgués de hostilidad entre las masas trabajadoras de distinta nacionalidad, con el nuevo método del internacionalismo proletario de alianza fraternal entre los obreros y campesinos de diversas naciones y países; derribó el poder de la burguesía e instauró un nuevo Estado de Dictadura del Proletariado, poderoso instrumento para dar paso al socialismo y crear una base de apoyo internacional de la revolución proletaria mundial; consolidó el marxismo como ideología del proletariado, y el leninismo como el marxismo de la época del imperialismo y de la nueva Era, demostrando que la derrota de la burguesía exige y presupone la derrota del oportunismo internacional que sólo acepta el marxismo y la revolución si se les suprime la teoría y la práctica de la Dictadura del Proletariado.

Con el triunfo de la Revolución de Octubre termina la vigencia de la revolución burguesa mundial y comienza la Era de la Revolución Proletaria Mundial, que es la época del hundimiento mundial del capitalismo, no sólo en los países imperialistas sino también en los países oprimidos feudales y semifeudales donde la revolución antiimperialista y antifeudal de las grandes masas populares, o Revolución de Nueva Democracia a pesar de ser democrática burguesa por su contenido económico social, ya no puede ser dirigida por la burguesía como parte de la revolución capitalista mundial, sino que debe ser dirigida por el proletariado en dirección al socialismo y como parte de la Revolución Proletaria Mundial.

Ha caducado la revolución burguesa porque la sociedad ha llegado a un punto de desarrollo histórico en el cual “sólo la revolución proletaria, socialista, puede sacar a la humanidad del atolladero creado por el imperialismo y por las guerras imperialistas.”11 Ha caducado inevitablemente la dirección burguesa de la revolución porque esa clase se ha convertido en el principal estorbo del avance social, en el cual sólo el proletariado al frente de las masas trabajadoras, es la única clase objetivamente capaz de dirigir la sociedad al socialismo, hacia donde necesariamente la impulsan sus más intrínsecas contradicciones. O en otras palabras: en la Era de la Revolución Proletaria Mundial, en la época del imperialismo, toda revolución dirigida por la burguesía o en su lugar, por la pequeña burguesía, ha sido y será inevitablemente conducida a un callejón sin salida.

El PCN(m) doblegado por el prachandismo, ha abjurado de esta teoría leninista sobre la revolución y la Era de la Revolución Proletaria Mundial, tras una pretendida “nueva estrategia” de la revolución mundial como parte del “desarrollo” prachandista de la ideología del proletariado, pues “La citada situación objetiva evidencia la maduración del ambiente material en que se puede establecer un nuevo orden mundial socialista de los pueblos destruyendo completamente el orden mundial imperialista. No obstante, por crítica que sea la situación objetiva, el imperialismo no se derrumbará espontáneamente ni por su cuenta. Por ello, con una dirección científica ideológica, es imperativo luchar con conciencia y usar la fuerza. La historia ha probado el hecho científico de que no es posible tener tal dirección de ninguna otra clase, comunidad o ideología salvo la de la clase proletaria internacional y su ideología revolucionaria. Pero, en la presente situación de transición, en que se terminó la primera ola de la revolución proletaria mundial en el siglo 20 y una nueva ola se perfila en el horizonte, el movimiento proletario tiene el reto de desarrollar su ideología. El problema de la dirección del movimiento proletario mundial está vinculado indesligablemente a este reto.”12

Esa tal concepción de “olas” de la Revolución Mundial, ya común en el MRI, es en el fondo un replanteamiento de la teoría leninista sobre la Era de la Revolución Proletaria Mundial, y ha llevado incluso a partidos firmes como el Partido Comunista de la India (Maoísta) a someter ese asunto de principios a discusión en su IX Congreso decidiendo su adhesión no por unanimidad sino por mayoría de votos como se entiende en el comunicado: “Finalmente el congreso volteó su atención al bosquejo de Resolución Política. Como el documento de propuesta fue preparado hacia dos años y había habido muchos progresos en la situación internacional y nacional desde ese entonces, fue convenido ponerlo al día, y las sugerencias fueron hechas por los delegados. Uno de los tres puntos en discusión, fue acerca de `la cuestión de la era' la cual fue puesta directamente en votación, para aprovechar el tiempo, además ya había sido discutida a fondo en las conferencias más bajas. La enmienda fue rechazada y en definitiva el documento fue aceptado como había sido presentado en el borrador: estamos en la era del imperialismo y de la revolución proletaria.“13 (sn)

Con la fase de agonía del capitalismo y la inauguración de la nueva Era de la Revolución Proletaria Mundial con el triunfo de la Revolución de Octubre y la Dictadura del Proletariado en Rusia, vinieron también nuevos interrogantes en el MCI: ¿cómo seguir abordando el problema de la revolución y el problema nacional?

Cuestiones teóricas que el leninismo resolvió con exactitud. En el primer caso, discriminando sus aspectos más característicos: el punto de vista de la economía mundial, la posibilidad del triunfo en un solo país, y la forma correspondiente al contenido de la revolución proletaria –en todos los cuales, la línea marxista ha sido abandonada por el prachandismo. En el segundo caso, mostrando el cambio radical de la forma, el contenido, la extensión y la profundidad del problema nacional, y sobre todo deslindando el marxismo del oportunismo en lo que respecta a la distinción esencial entre países y al contenido de la autodeterminación nacional en la nueva época.

La interpretación burguesa de los nuevos fenómenos, y por la socialdemocracia de la concepción marxista de la revolución socialista del proletariado y del problema nacional en la época del imperialismo, fue la causa ideológica de la bancarrota de la II Internacional; la causa política fue su alianza con la burguesía imperialista, traicionando al proletariado internacional al lanzarlo a la primera guerra imperialista, a degollarse entre sí por la defensa de la nación burguesa.

Le correspondió al leninismo denunciar tal bellaquería refutando sus teorías de renuncia al marxismo y a la lucha de clase internacionalista del proletariado, para abrazar el socialchovinismo y la lucha nacionalista burguesa, con una, muy peligrosa variante: el centrismo kautskista que pretendía conciliar el marxismo con el socialchovinismo. Lucha teórica en defensa y desarrollo del marxismo sobre el cómo abordar no sólo la revolución y la cuestión nacional, sino su relación, que es la relación entre la lucha de clases y la lucha nacional, y más exactamente la relación entre las dos grandes corrientes de la Revolución Proletaria Mundial: la revolución socialista del proletariado y el movimiento revolucionario antiimperialista.

Si el prachandismo ha reeditado esas viejas y derrotadas teorías socialdemócratas, kautskistas, relanzándolas como un novedoso “desarrollo del marxismo” en el siglo XXI, a los marxistas leninistas maoístas nos corresponde volver a desenmascarar ese contrabando ideológico socialdemócrata, volver a mostrar su papel servil a la burguesía y traidor al proletariado.


SOBRE LA CONSTRUCCION DEL PARTIDO


Importante aporte del PCP publicado en 1976


"Todas las luchas revolucionarias del mundo tienen por objetivo tomar el Poder y consolidarlo"
Mao Tsetung.


Sintetizando experiencias de 100 años de lucha de la clase obrera y la revolución mundial, en 1948, el Presidente Mao Tsetung escribió:


"Para realizar la revolución, hace falta un partido revolucionario. Sin un partido revolucionario, sin un partido revolucionario creado sobre la teoría revolucionaria marxista-leninista y en el estilo revolucionario marxista- leninista, es imposible conducir a la clase obrera y las amplias masas populares a la victoria en la lucha contra el imperialismo y sus lacayos. En más de 100 años transcurridos desde el nacimiento del marxismo, sólo gracias al ejemplo que dieron los bolcheviques rusos al dirigir la Revolución de Octubre y la construcción socialista a al vencer la agresión del fascismo, se han formado y desarrollado en el mundo partidos revolucionarios de nuevo tipo. Con el nacimiento de los partidos revolucionarios de este tipo, ha cambiado la fisonomía de la revolución mundial. El cambio ha sido tan grande que se han producido, en medio del fuego y el trueno, transformaciones del todo inconcebibles para la gente de la vieja generación... Con el nacimiento del Partido Comunista, la fisonomía de la revolución china tomó un cariz enteramente nuevo. Acaso no es suficientemente claro este hecho?" (lo destacado es de nuestro Partido).

He aquí magistralmente condensada la cuestión del Partido: su necesidad y su construcción como partido de nuevo tipo que concreta y da rumbo preciso a la revolución mundial y de cada país, en función de la clase obrera y su emancipación.

Tener en cuenta tres cuestiones:

1) La necesidad del Partido, que es el problema de la toma del Poder para la clase obrera;

2) La construcción del Partido, que es el problema de su construcción en un país semifeudal y semicolonial en el cual la clase obrera y sólo ella a través de su Partido puede dirigir la revolución democrático-nacional; y,

3) La lucha interna, que es el problema de que el Partido se desenvuelve en medio de la lucha de dos líneas en su seno, lucha sobre la cual se sustenta la unidad y cohesión partidarias.

Y estas tres cuestiones exigen tener en cuenta: en primer lugar el marxismo, esto es la teoría y la práctica, la experiencia del marxismo en el problema de la construcción partidaria, las grandes enseñanzas sistematizadas por Marx y Engels, Lenin y Stalin y el Presidente Mao Tsetung. En segundo lugar la construcción del Partido en nuestro propio país... Y, en tercer lugar la situación actual en que se desenvuelve la construcción del Partido de la clase obrera en nuestro país.

EL MARXISMO Y LA CONSTRUCCION DEL PARTIDO

A mediados del siglo XIX con la aparición del marxismo, la clase obrera insurgió como la nueva clase y la última de la historia; con el "Manifiesto del Partido Comunista" el proletariado enarboló el programa que llevará a la humanidad hacia un Nuevo Mundo, la sociedad comunista, la Sociedad Sin Clases. Este es el programa y el camino que necesariamente todos los hombres seguiremos bajo la dirección del proletariado concretada en su Partido. No hay otro camino para las clases, no hay otro camino para la humanidad; la historia mundial lo comprueba fehacientemente; y, la Revolución de Octubre, la Revolución China y otras, el ascendente movimiento de liberación nacional, la marcha persistente de la clase obrera internacional y sus partidos revolucionarios son parte de ese camino inexorable, camino que en los 50 ó 100 años venideros se desarrollará decisivamente en grandes luchas que estremecerán la Tierra, como enseña el Presidente Mao Tsetung.

MARX Y ENGELS Y LA CONSTRUCCION DEL PARTIDO

Marx y Engels fundaron la concepción de la clase obrera, el marxismo; y hasta ellos se remontan macizas verdades que no podemos abandonar, así el principio de la lucha de clases para comprender el mundo y transformarlo, la violencia como partera de la historia, la dictadura del proletariado y la necesidad de la transformación revolucionaria de la vieja sociedad a través de un largo proceso histórico, entre otras. Pero además, y a veces no se resalta suficientemente, Marx y Engels concretaron sus tesis en la necesidad de la construcción del Partido de la clase obrera como instrumento indispensable para pugnar por sus intereses de clase. Así, en medio de ardua lucha contra viejas concepciones anarquistas de profunda esencia burguesa, lograron sentar en los Estatutos de la Internacional en 1884 y 1872:

"En su lucha contra el poder unido de las clases poseedoras, el proletariado no puede actuar como clase más que constituyéndose él mismo en partido político y opuesto a todos los antiguos partidos políticos creados por las clases poseedoras".

"Esta constitución del proletariado en partido político es indispensable para asegurar el triunfo de la revolución social y de su fin supremo: la abolición de las clases."
... ...
"Puesto que los señores de la tierra y del capital se sirven siempre de sus privilegios políticos para defender y perpetuar sus monopolios económicos y para sojuzgar al trabajo, la conquista del Poder político se ha convertido en el gran deber del proletariado."

Marx y Engels partieron de que los obreros deben luchar ellos mismos por su emancipación como clase y que la emancipación económica del proletariado es "el gran fin al que todo movimiento político debe ser subordinado como medio", plantearon la necesidad que tiene la clase obrera de organizarse como Partido Político para luchar por sus propios intereses de clase, para tomar el Poder y así, en consecuencia, servir a su meta, al cumplimiento de su meta histórica: la abolición de clases y la construcción de una nueva sociedad sin explotadores ni opresores.

Asimismo sentaron que la clase obrera se organizaba "en partido político distinto y opuesto a todos los antiguos partidos políticos..." Esto porque la clase obrera al organizarse como partido político lo hace tomando como sustento su concepción de clase, el marxismo: porque tiene su propio programa, el que Marx y Engels sentaron en el Manifiesto, que lleva a los comunistas a hacer "valer los intereses comunes a todo el proletariado, independientemente de la nacionalidad" y a que "en las diferentes fases del desarrollo porque pasa la lucha entre el proletariado y la burguesía, representan siempre los intereses del movimiento en su conjunto", sujetándose constantemente a su concepción de clase que se puede resumir "en la fórmula única: abolición de la propiedad privada". De esta forma planteaban la construcción de un partido "distinto y opuesto" que sirviera a la unión de la clase que la revolución demandaba: o en sus propias palabras:

"Para asegurar el éxito de la revolución es necesaria la unidad del pensamiento y de la acción. Los miembros de la Internacional tratan de crear esta unidad por medio de la propaganda, la discusión y la organización..."

Además el desarrollo y la lucha del Partido del proletariado los concebían ligados a la etapa de la revolución y en modo alguno desligados de este problema fundamental. Marx planteaba que en Alemania la revolución de la clase obrera dependería de respaldarla "con una segunda edición de la guerra campesina", mientras Engels sustentaba: "En un país agrario, es una bajeza alzarse exclusivamente contra la burguesía en nombre del proletariado industrial, sin mencionar para nada la patriarcal `explotación del palo' a que los obreros rurales se ven sometidos por la nobleza feudal." Por tanto, como Lenin resaltara:

"Mientras en Alemania no estuvo terminada la revolución democrática (burguesa), Marx concentró toda la atención, en lo que se refiere a la táctica del proletariado socialista en impulsar la energía democrática de los campesinos."

Finalmente Marx Y Engels, libraron intensa y gran lucha por la construcción del Partido del proletariado; largos años invirtieron en combatir contra el anarquismo hasta convertir el marxismo en concepción reconocida de la clase obrera y en sustento de su organización política. Marx y Engels tuvieron que enfrentarse a las maquinaciones de Bakunin y su grupo que "encubriéndose con el anarquismo más extremista, no dirige sus golpes contra los gobiernos existentes, sino contra los revolucionarios que no aceptan su ortodoxia y su dirección"; que "se infiltran en las filas de la organización...e intenta al principio apoderarse de su dirección; pero cuando fracasa su plan, trata de desorganizarla"; que "organiza...sus pequeñas sectas secretas"; que "ataca públicamente en sus periódicos a todos los elementos que se niegan a someterse a su voluntad"; que "no retrocede ante ningún medio, ante ninguna deslealtad; la mentira, la calumnia, la intimidación y las asechanzas le convienen por igual." En síntesis, contra el anarquismo que tras todas sus mascaradas de izquierdismo radicaloide y altisonante esconde su esencia derechista y su economicismo que niega la política de clase del proletariado.

Lucha que también libraron posteriormente, contra desviaciones derechistas y el oportunismo en el seno de los partidos socialdemócratas, especialmente el Alemán por sus negaciones de los principios de la clase y por las deformaciones burguesas del programa político. Esta como la anterior lucha la libraron en defensa de la unidad, demandando que "se debe tener el valor de renunciar a los éxitos inmediatos en aras de cosas más importantes", enseñando la autocrítica y el enjuiciamiento serio de los errores y, lo que debe resaltarse mucho, señalando la raíz de la lucha y de la escisión:

"Por lo demás, ya el viejo Hegel decía que un partido demuestra su triunfo aceptando y resistiendo la escisión. El movimiento proletario pasa necesariamente por diversas fases de desarrollo, y en cada una de ellas se atasca parte de la gente, que ya no sigue adelante. Esta es la única razón de que en la práctica la solidaridad del proletariado se lleve a cabo en todas partes por diferentes grupos de partido que luchan entre sí a vida o muerte, como las sectas cristianas del imperio romano en la época de las peores persecuciones."

Estas son cuestiones fundamentales que Marx y Engels nos enseñaron con relación a la necesidad del Partido, su construcción y desarrollo en lucha. Esta es una parte muy importante del socialismo científico, de la propia teoría de los clásicos fundadores que muchas veces no se recuerda y hasta se omite. Si Marx y Engels no hubieran planteado estos problemas su gigantesca tarea no hubiera tenido sentido ni concreción. Pero, como es muy necesario reiterar, desde su aparición la concepción científica de la clase obrera, el marxismo, planteó y resolvió el problema del Partido; lo que sucede es que, como en otros campos del marxismo, esta teoría y práctica revolucionaria sobre la necesidad del Partido, su construcción y la lucha de dos líneas en su seno, ha sido desarrollada sintetizando las grandes experiencias posteriores de la clase obrera internacional, labor que han cumplido a nivel mundial Lenin y el Presidente Mao Tsetung.

LENIN Y LA CONSTRUCCION DEL PARTIDO DE NUEVO TIPO

El siglo XX nos trajo el imperialismo fase superior y última del capitalismo, en ella la clase obrera toma el Poder y lo consolida. Lenin retomando las viejas tesis revolucionarias de Marx y Engels, que el viejo revisionismo quiso destruir las desarrolló elevándolas a la etapa del marxismo-leninismo. Qué implicancias tiene este desarrollo del marxismo para la construcción del partido del proletariado? Lenin, consciente de que había llegado a la etapa del asalto al Poder y de la dictadura del proletariado resaltó la necesidad del partido para transformar la sociedad; su gran divisa nos lo demuestra:

"Dadnos una organización de revolucionarios y removeremos a Rusia en sus cimientos."

Para Lenin cambiar el mundo exige del Partido y éste tiene un programa que, según sus propias palabras, "consiste en la organización de la lucha de clases del proletariado y en la dirección de esta lucha cuyo objetivo final es la conquista del Poder político por el proletariado y la organización de la sociedad socialista."

Comprendiendo, como nadie en su tiempo, la necesidad de la organización del proletariado en cuya organización reside su fuerza, Lenin sentó las siguientes tesis que ningún comunista puede olvidar:

"El proletariado no dispone, en su lucha por el Poder, demás arma que la organización. El proletariado, desunido por el imperio de la anárquica competencia dentro del mundo burgués, aplastado por los trabajos forzados al servicio del capital, lanzado constantemente `al abismo' de la miseria más completa, del embrutecimiento y de la degeneración, sólo puede hacerse y se hará inevitablemente una fuerza invencible siempre y cuando que su unión ideológica por medio de los principios del marxismo se afiance mediante la unidad material de la organización, que cohesiona a los millones de trabajadores en el ejército de la clase obrera. Ante este ejército no se sostendrá ni el poder decrépito de la autocracia rusa ni el poder caducante del capitalismo internacional. Este ejército estrechará sus filas cada día más, a pesar de todos los zigzages y pasos atrás, a pesar de las frases oportunistas de los girondinos de la socialdemocracia contemporánea, a pesar de los fatuos elogios del atrasado espíritu del círculo, a pesar de los oropeles y el alboroto del anarquismo propio de los intelectuales."

Los comunistas y los revolucionarios peruanos debemos atender estas palabras hoy para nosotros más preciosas que nunca. Resaltamos en ellas: en primer lugar, la lucha por el Poder demanda la organización del proletariado y es tal su importancia que deviene su arma única: en segundo lugar, pese a todas las dificultades que le impone la explotación, si tomando el marxismo como guía y base de unión ideológica la concreta cohesionando sus filas en la organización el proletariado será invencible; en tercer lugar, contra el ejército organizado del proletariado no podrá mantenerse el poder reaccionario en una nación ni el imperialismo ni el socialimperialismo a nivel mundial; en cuarto lugar, la clase obrera organizada cohesionará más y más sus filas contra las asechanzas siniestras del revisionismo contemporáneo, avanzará pese al espíritu de grupo y secta evidentemente caducos y marchará a pesar de la renuencia organizativa y la palabrería declamatoria del "anarquismo propio de intelectuales".

Así Lenin se planteó el problema de la construcción del partido, de su necesidad y desarrollo en lucha y de su construcción ideológica y política y organizativa.

Más esto no es todo, en "Un paso adelante, dos pasos atrás" sentó las tesis organizativas del Partido, cuyo magistral resumen tomamos de la vieja y gran "Historia del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS", de la de Stalin:

1) El Partido es un destacamento de la clase obrera, una parte de ella. Pero es destacamento de vanguardia que va adelante, que dirige: es destacamento consciente, que conoce las leyes del proceso revolucionario; y es destacamento marxista, que se sustenta firmemente en la concepción revolucionaria de la clase obrera.

2) El Partido es un destacamento organizado, es un sistema de organizaciones que "como destacamento de vanguardia de la clase obrera, reúne el máximun de organización posible y sólo acoge en su seno a aquellos elementos que admitan, por lo menos, un grado mínimo de organización" por ello tiene una disciplina propia obligatoria para todos sus miembros.

3) El partido es "la forma más alta de organización" del proletariado llamada a dirigir a las demás organizaciones de la clase para cuyo fin cuenta con estar compuesta por los mejores hijos de la clase (pertrechados con el marxismo, conocedores de las leyes de la lucha de clases), y con la experiencia de la clase obrera mundial y la suya propia.

4) "El Partido es la encarnación de los vínculos que unen al destacamento de vanguardia de la clase obrera con las masas"; por tanto no vivirá ni desarrollará desvinculado de las masas y, por el contrario, su vida y desarrollo demandan "multiplicar sus vínculos con las masas y conquistarse la confianza de las masas"

5) El partido debe organizarse sobre el centralismo democrático, con estatutos únicos y con una disciplina igual para todos y "con un sólo órgano de dirección a la cabeza, a saber: el Congreso del Partido y, en los intervalos entre congreso y congreso el Comité Central, con la sumisión de la minoría a la mayoría, de las distintas organizaciones a los organismos centrales, y de las organizaciones inferiores a las superiores".

6) Para mantener la unidad en sus filas el Partido requiere de una disciplina única e igual para todos: unidad que demanda gran atención, pues como dijera Stalin "el camarada Lenin nos legó que cuidásemos la unidad del Partido como de las niñas de los ojos"

Estas tesis y las anteriores las debemos tener muy presentes los comunistas y los revolucionarios peruanos, pues todas ellas son vitales. Otro problema de extraordinaria importancia tratado por Lenin, es el de la clandestinidad, cuestión que entre nosotros se confunde con ocultismo, con la política del avestruz. Lenin planteó la necesidad de un Partido clandestino, como un sistema de organizaciones altamente centralizado a fin de poder contar constantemente, en toda circunstancia, con un "estado mayor" capaz de conducir la revolución, mantener sus banderas y pugnar por ellas pese a la represión y a la persecución. La clandestinidad sirve, pues, para ser del Partido "una maquina de combate" que persevera indomable hacia su meta de tomar el Poder para cambiar el mundo sin desligarse jamás de las masas. Por necesidades de la propia lucha en nuestro país debemos resaltar algunos puntos sobre este complejo problema: aquí, es particularmente importante, tener una clara idea de en qué consiste el arte de la organización conspirativa. Lenin, con sus propias palabras, en "Carta a un camarada sobre nuestras tareas de organización", folleto del cual se perora pero cuyas normas no se entienden ni menos se aplican, nos dice:

"Todo el arte de la organización conspirativa debe consistir en saber utilizar a todos y todo, en dar `trabajo a todos', y al mismo tiempo mantener la dirección de todo el movimiento, no por la fuerza del poder, se entiende, sino por la de la autoridad, de la energía, por la mayor experiencia, variedad de conocimiento y talento." En el mismo folleto, en contra de quienes entienden la clandestinidad como algo rígido y mecánico, Lenin planteó: "Además, el grado de clandestinidad y la forma orgánica de los diversos círculos, dependerá de la naturaleza de sus funciones: por consiguiente, las formas de organización serán las más variadas (desde el tipo de organización más `estricto', estrecho, cerrado, hasta el más `libre', amplio, abierto y poco estructurado)." Consideramos esta cuestión de sumo interés para nuestra revolución en la actualidad pues hay, reiteramos demasiado pensamiento mecanicista y no dialéctico al considerar estos problemas. Además, señalemos que Lenin resaltó, con relación al trabajo clandestino, las cuestiones del trabajo secreto y el trabajo abierto; veamos sus planteamientos expuestos en "El Partido clandestino y trabajo legal": "El problema del partido clandestino y del trabajo legal de la socialdemocracia dentro de Rusia es uno de los principales problemas de Partido; ocupa la atención del P.O.S.D.R. durante todo el período siguiente a la revolución (se refiere a 1905) y ha dado lugar a la más violenta lucha dentro de sus filas. En torno de este problema se ha desarrollado principalmente la lucha de los liquidadores contra los antiliquidadores... La Conferencia de diciembre de 1908...fijó con claridad en una resolución especial el criterio del Partido sobre las cuestiones de organización: el partido se compone de células socialdemócratas clandestinas que deben crearse 'puntos de apoyo para el trabajo entre las masas', en forma de una red, lo más amplia y ramificada que sea posible, de sociedades obreras legales." Y destacando las relaciones del trabajo clandestino y legal: "La conclusión principal de la apreciación que nuestro partido tiene del momento es que la revolución es necesaria y se aproxima. Han cambiado las formas de desarrollo que conducen a la revolución, pero las viejas tareas de la revolución siguen en pie. De ahí las conclusiones; las formas de la organización deben cambiar, las 'células' tienen que adoptar formas flexibles, de tal modo que su ampliación no se produzca a menudo a expensas de las mismas células, sino de su 'periferia' legal, etc. "Pero este cambio de formas de la organización clandestina no tiene nada que ver con la fórmula de 'acomodarla' al movimiento legal. Es algo completamente distinto! Las organizaciones legales son los puntos de apoyo que permiten llevar a las masas las ideas de las células clandestinas. Quiere decir que la forma de la influencia la modificamos al objeto de que la influencia anterior marche en el sentido de la orientación clandestina. "Por la forma de las organizaciones, lo clandestino 'se acomoda' a lo legal. Por el contenido del trabajo de nuestro Partido, la labor legal 'se acomoda a las ideas clandestinas." Y, finalmente: "El Partido socialdemócrata es clandestino 'en su conjunto', en cada una de sus células, y -lo que es más sustancial- por todo el contenido de su trabajo, que propugna y prepara la revolución. Por esto, el trabajo más abierto de las más abierta de sus células no puede ser tenido como 'trabajo abierto del Partido'." Esta cita es larga pero la consideramos de gran importancia para el trabajo revolucionario de nuestro país y merece especial atención, así como las precedentes sobre el trabajo clandestino. En nuestro país es común el criterio de que el trabajo clandestino desliga de las masas; pero recordemos lo que al respecto decía Lenin: "Pero este revolucionario -Sverdlov- profesional jamás, ni por un minuto se apartó de las masas. Cuando las condiciones del zarismo lo condenaron, como a todos los revolucionarios de su tiempo, a desarrollar una actividad exclusivamente ilegal, clandestina, también en este medio supo el camarada Sverdlov marchar siempre hombro a hombro, mano a mano con los obreros de vanguardia." Estas son tesis fundamentales de Lenin que debemos tener presentes en la construcción y desarrollo del Partido del proletariado, y aplicarlas correctamente a la reconstitución del Partido de Mariátegui. Para concluir baste recordar que estos principios de la construcción del Partido revolucionario del proletariado, del Partido bolchevique, del Partido capaz de tomar el Poder, no cayeron del cielo sino que fueron establecidos en medio de una gran y dura lucha contra los mencheviques, oportunismo de derecha de esa época en Rusia; y que además, al librar lucha por los principios organizativos del Partido, Lenin tuvo que habérselas con un trasfondo preciso: una línea política oportunista de derecha. De ahí que, como sabiamente concluyera, en problemas de organización no se cambia en 24 horas ni en 24 meses. Para concluir, recordemos que Lenin estableció que los Partidos avanzan en medio de la lucha casi siempre bajo fuego enemigo; en sus propias palabras: "Marchamos en pequeño grupo unido por un camino escarpado y difícil, fuertemente cogidos de las manos. Estamos rodeados por todas partes de enemigos, y tenemos que marchar casi siempre bajo fuego. Nos hemos unido en virtud de una decisión libremente adoptada, precisamente para luchar contra los enemigos y no caer, dando un traspiés, al pantanos vecino cuyos moradores nos reprochan desde un principio el que no hayamos separado en un grupo aparte y el que hayamos escogido el camino de la lucha y no el de la conciliación." Estas tesis de Lenin no son importantes para nosotros? Los comunistas y los revolucionarios no deberíamos realmente ceñirnos a ellas? Lo estamos haciendo como corresponde? Ya es tiempo de dejar de lado la autocomplacencia y enjuiciar seriamente nuestra realidad revolucionaria.

MAO TSETUNG Y LA CONSTRUCCION DEL PARTIDO EN LOS PAISES SEMIFEUDALES Y SEMICOLONIALES

Para concluir nuestro tema, El Marxismo y la construcción del Partido, ocupémonos de las tesis del Presidente Mao Tsetung sobre la necesidad del Partido, su construcción y la lucha en su seno. En la cita inicial de este artículo se transcribe precisamente su tesis sobre la necesidad del Partido. Sería inútil redundar. Pasando al problema de la construcción partamos de que en "Problemas de la Guerra y la Estrategia", el Presidente Mao sienta la construcción sobre el principio universal de la violencia revolucionaria. Así nos enseña: "La tarea central y la forma más alta de toda revolución es la toma del Poder por medio de la lucha armada, es decir, la solución del problema por medio de la guerra. Este revolucionario principio marxista-leninista tiene validez universal tanto en China como en los demás países." Partiendo de este principio marxista-leninista y diferenciando el desarrollo de la revolución en los países capitalistas y en China, en el mismo trabajo estableció: "En China, la forma principal de lucha es la guerra y la forma principal de organización el ejército. Todas las demás formas como las organizaciones y luchas de masas populares, son también muy importantes y absolutamente indispensables, y de ningún modo deben se dejadas de lado, el objetivo de todas ellas es servir a la guerra. Antes del estallido de la guerra todas las organizaciones y luchas tienen por finalidad prepararla, ... Después del estallido de una guerra, todas las organizaciones y luchas se coordinan de modo directo o indirecto con la guerra." Desarrollando el problema de la construcción del Partido, el Presidente Mao Tsetung en "Acerca de la aparición de la revista El Comunista" plantea y resuelve fundamentales problemas. Así nos plantea que, en primer lugar, el Partido Comunista de China mantuvo grandes y numerosas luchas en las cuales se forjaron sus militantes, sus cuadros y sus organizaciones; que obtuvo grandes victorias y también sufrió serias derrotas; y que comprender las leyes del desarrollo del Partido requiere analizar su propia historia y extraer de ella la solución de sus problemas de construcción. En segundo lugar, del enjuiciamiento de su propio Partido en sus relaciones con la burguesía y sus relaciones con el frente único y la lucha armada, establece las siguiente gran tesis: "A través de estas complicadas relaciones con la burguesía china, la revolución china y el Partido Comunista de China se han ido desarrollando. Esta es la particularidad histórica, una característica del desarrollo de la revolución en las colonias y semicolonias, característica ausente en la historia de la revolución de cualquier país capitalista." Esta cuestión es básica para nosotros, los comunistas y revolucionarios peruanos, pues también nuestra sociedad es semicolonial y semifeudal de lo cual deriva que nuestra revolución sea también democrático-burguesa, como la primera etapa de la revolución china; y que, en consecuencia, "los blancos principales de la revolución sean el imperialismo y el feudalismo." En tercer lugar, la revolución china presenta dos peculiaridades; en las propias palabras del Presidente Mao:

"Así la formación por el proletariado en un frente unido nacional revolucionario con la burguesía o la forzada ruptura de este frente, en primer lugar; y la lucha armada como forma principal de la revolución en segundo término se han convertido en las dos peculiaridades fundamentales en el curso de la revolución democrático-burguesa en China."

En cuarto lugar, de lo anterior se desprende que la construcción y desarrollo del Partido Comunista de China no se puede entender al margen de esas dos peculiaridades que son cuestiones básicas de la línea política de la revolución democrática. Como el mismo gran dirigente nos enseña:

"Los reveses o los éxitos del partido, sus retrocesos o avances, la reducción o ampliación de sus filas, su desarrollo y consolidación, no pueden dejar de estar ligados a las relaciones del Partido con la burguesía y con la lucha armada. Cuando la línea política resuelve acertadamente la cuestión del establecimiento del frente único con la burguesía, o de la forzada ruptura de dicho frente unido, el Partido da un paso adelante...del mismo modo cuando el Partido aborda en forma correcta la lucha armada revolucionaria, da un paso adelante...el curso de la construcción del Partido y de su bolchevización ha estado así estrechamente ligado a su línea política, a su planteamiento acertado o erróneo de las cuestiones del frente unido y de la lucha armada."

En quinto lugar, se desprende el problema de una dirección acertada en la revolución china. En el folleto comentado se sienta la siguiente tesis que debe hacernos meditar muy seriamente para ver en qué medida llevamos un rumbo correcto.

"El frente unido, la lucha armada y la construcción del Partido constituyen, pues, tres cuestiones fundamentales de nuestro Partido en la revolución china. Una comprensión correcta de estas tres cuestiones y de sus relaciones mutuas significa ya una dirección acertada de toda la revolución china."

Y, finalmente, deslindando el papel del Partido se señala, en el mismo folleto:

"La experiencia...nos demuestra que el frente unido y la lucha armada son las dos armas básicas para vencer al enemigo. El frente unido es un frente unido para mantener la lucha armada. Y las organizaciones del Partido son los heroicos combatientes que manejan estas dos armas -el frente unido y la lucha armada- para asaltar y destruir las posiciones del enemigo. Tal es la relación mutua existente entre estos tres factores."

He aquí, a nuestro entender el fundamento ideológico y político de la construcción del Partido en un país semicolonial y semifeudal establecido magistralmente por el Presidente Mao Tsetung; la importancia de estas cuestiones no pueden ser soslayadas en modo alguno, pues como él mismo nos enseña: "El que la línea en lo ideológico y político sea correcta o no, lo decide todo"

Sobre esta base ideológica y política el Presidente Mao Tsetung sienta su plan de construcción organizativa del Partido, de su táctica y principio de lucha. Este problema está planteado en el punto 6 de su artículo "Expandir audazmente las fuerzas antijaponesas" (Tomo II, pág.453). Analicemos el problema. En primer lugar, establece la política de construcción organizativa en las zonas dominadas por la reacción:

"En las primeras (las dominadas), nuestra política es mantener clandestina la organización del Partido y hacerla compacta, selecta y eficaz, permanecer a cubierto por largo tiempo, acumular fuerzas y esperar el momento propicio, y no precipitarse ni exponerse."

En segundo lugar, establece el principio de táctica que debe ser guía:

"Conforme al principio de luchar con razón, con ventaja y sin sobrepasarse, nuestra táctica en la lucha contra los recalcitrantes es combatir sobre un terreno seguro y acumular fuerzas utilizando todo lo que permitan las leyes y decretos del Kuomintang y las costumbres sociales."

En tercer lugar, se señala la política básica:

"En todas las zonas dominadas por el Kuomintang, la política básica del Partido consiste igualmente en desarrollar las fuerzas progresistas (las organizaciones del Partido y los movimientos de masas), ganarse a las fuerzas intermedias (burguesía nacional, los shenshi sensatos, las tropas 'heterogéneas', los sectores intermedios del Kuomintang, los sectores intermedios del ejército central, la capa superior de la pequeña burguesía y los partidos y grupos políticos minoritarios, siete categorías en total) y aislar a las fuerzas recalcitrantes, a fin de vencer el peligro de capitulación y lograr un cambio en la situación."

En quinto lugar, se sienta la necesidad de prepararse para contingencias:

"Al mismo tiempo, debemos estar plenamente preparados para enfrentar cualquier situación de emergencia a escala local o nacional."

En sexto lugar, resalta la clandestinidad:

"Las organizaciones del Partido en las zonas del Kuomintang deben mantenerse en las más estricta clandestinidad."

En séptimo lugar, se destaca la verificación de los miembros de los Comités:

"En el buró del sudeste y en todos los Comités provinciales, especiales, distritales o territoriales, cada uno de los miembros del personal (desde los secretarios del Partido hasta los cocineros) debe ser sometido a una severa y minuciosa verificación y es absolutamente inadmisible que ninguna persona susceptible de la más ligera sospecha permanezca en estos organismos dirigentes."

Y, finalmente:

"Debe ponerse mucho cuidado en la protección de nuestros cuadros."

Todas éstas son certeras y valiosas instrucciones sobre la vida organizativa y la lucha del Partido.
En cuanto a la lucha interna, basta recordar que es precisamente el Presidente Mao Tsetung quien ha desarrollado magistralmente la comprensión de la lucha en el Partido como reflejo de las contradicciones de la lucha de clases y entre lo nuevo y lo viejo en el mundo social; más aún, sienta que la lucha dentro del Partido es la lucha de dos líneas que cubre todo su proceso de desarrollo y que si tales contradicciones y luchas no se dieran "la vida del Partido tocaría a su fin". Asimismo, él es quien, para un desarrollo correcto de la lucha en el seno del Partido, planteó la tesis de "sacar lecciones de los errores pasados para evitarlos en el futuro, y tratar la enfermedad para salvar al paciente". Esta gran tesis debemos aplicarla tenazmente, hoy más que nunca, recordando su contenido: "Hay que ponerse al descubierto, sin tener consideraciones con nadie, todos los errores cometidos, y analizar y criticar en forma científica todo lo malo del pasado, para que en el futuro el trabajo se realice más cuidadosamente y mejor. Eso es lo que quiere decir 'sacar lecciones de los errores pasados para evitarlos en el futuro'. Pero, al denunciar los errores y criticar los defectos, lo hacemos, igual que un médico trata un caso, con el único objeto de salvar al paciente y no de matarlo."

El Presidente Mao ha resumido la gran experiencia histórica del PCCH, en cuanto lucha de dos líneas, con las siguientes palabras: "Hay que practicar el marxismo y no el revisionismo; unirse y no escindirse; ser franco y honrado y no urdir intrigas ni maquinaciones". Hay que sujetarse a esta gran lección; sin embargo no se debe perder nunca la vigilancia pues, como él mismo enseñara en 1964: "Hay que estar alertas contra los que urden intrigas y maquinaciones. Por ejemplo: han aparecido en el Comité Central Kao Kang, Yao Shu-shi, Peng Te-juai, Juang Kecheng y otros. Toda cosa se divide en dos. Algunos se empeñan en tramar intrigas. Qué vamos a hacer si quieren actuar así? Incluso ahora hay personas que se disponen a complotar! El que existan conspiradores es un hecho objetivo y no es una cuestión de si nos gusta o no."

Pero para qué es la lucha en el Partido?, en último término para mantener la unidad y para persistir en el marxismo, para rechazar la escisión y repudiar el revisionismo; pues, como él mismo enseña, la unidad se levanta sobre la lucha y es lo relativo y aquélla lo absoluto. Así, en consecuencia, la lucha es para mantener la unidad sobre el marxismo, ya que la unidad es importante: "la unidad interna del Partido y la unidad entre el Partido y el pueblo son dos armas de incalculable valor para vencer las dificultades. Todos los camaradas del Partido deben apreciarlas."

He aquí, tesis sustantivas del Presidente Mao Tsetung sobre la necesidad del Partido, su construcción y la lucha dentro del mismo. Debemos estudiarlas porque ellas son decisivas para guiar la construcción del Partido del proletariado en nuestra patria.

Con lo expuesto, hemos planteado lo que, a nuestro entender, son tesis básicas del marxismo, de Marx y Engels y de Lenin y el Presidente Mao Tsetung, sobre tres cuestiones que, como dijéramos, consideramos cuestiones claves en la construcción del partido en nuestra actual situación: la necesidad del Partido, la teoría de su construcción (en un país semicolonial y semifeudal), y la lucha de dos líneas en su seno. Sustentamos que al problema de la construcción del Partido del proletariado no se le presta la atención que corresponde y que, incluso, no se mide la complejidad ni la importancia de tal cuestión. Y hemos recurrido a recapitular tesis fundamentales del marxismo sobre construcción del Partido, a riesgo de reiterar cosas ya conocidas, por la sencilla razón de que sólo tomando el marxismo-leninismo-maoísmo tendremos la guía correcta para enfocarla a condición de fundir sus principios con nuestra realidad, según nos enseñara Mariátegui.


NOTA.- Transcrito de Bandera Roja N 46, agosto 1976.

Hijas del Pueblo


Reproducimos el aporte de una lectora dedicada a las mujeres que luchan y a aquellas mujeres que impulsan guerras populares junto a sus pueblos.


HIJAS DEL PUEBLO

Hijas del pueblo, mirada dulce
Horizonte luminoso de futuro
Hijas del pueblo, convicción creciente
Cerebro agudo, paso firme

Porque son la mitad del cielo
Sus puños claman justicia, anidan rebelión
Mujeres hijas del pueblo que estudian, luchan, alzan la voz!

Su inteligencia no es talento egoísta
Que envanece o que promueve subordinación
Si no que es palabra, es acto, es reflexión
Que impulsa con fuerza la lucha, por su liberación

Que se rebelen las mujeres
No mañana, sino hoy
Que se rebelen las mujeres
Parte viva del pueblo son

Hijas del pueblo
Mitad del cielo
Parte insustituible de la revolución

Que estudian, luchan, alzan la voz


Tamado del periódico PUEBLO:
http://www.periodicoelpueblo.cl/2011/07/hijas-del-pueblo.html


¡Fuera imperialistas de Libia!


En estos días se está concretando la agresión imperialista en contra de Libia. Como hemos dicho con anterioridad, Gadaffi no representaba los intereses del proletariado, si no era un representante de las clases dominantes en este país y por lo tanto, la rebelión de las masas de trabajadores y campesinos se justifica.

Sin embargo, el imperialismo francés, en colusión con su bloque imperialista encabezado por Estados Unidos, vieron en esta rebelión la perfecta oportunidad para invadir Libia y restablecer el orden colonial que se había debilitado. A los inconformes iniciales, se sumaron los pro imperialistas, oportunistas e incluso las fuerzas del feudalismo islamista, que en conjunto, y mediante el Consejo Nacional de Transición, se plegaron bajo el mando del imperialismo estadounidense y europeo.

De una expresión de la lucha de clases interna del país, se convirtió en una lucha de liberación nacional, donde las fuerzas leales a Gadaffi junto con los nacionalistas libios enfrentaron por más de seis meses las agresiones conjuntas de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y de los “rebeldes”, armados hasta los dientes por los imperialistas.

A pesar de existir una resolución del Consejo se Seguridad de la ONU, en donde claramente se estipula el embargo de armas, la intervención aérea únicamente con fines de protección de civiles, y la no intervención terrestre, el imperialismo europeo y norteamericano se vieron obligados a romper su propia legalidad, bombardeando infraestructura civil, hospitales, estaciones de televisión, casas, etc... Enviaron gran cantidad de armamento, incluido tanques, para el ejército de mercenarios “rebeldes” y desplegaron tropas en tierra para trabajar en conjunto con los “rebeldes” y preparar la toma de Trípoli.

Hoy la guerra es antiimperialista y de liberación nacional, y así lo ha tomado el pueblo libio, que está pasando a una etapa de resistencia, de guerra de guerrillas urbana y rural. La lucha ya no debe ser por apoyar a Gadaffi o no, si no por la inmediata expulsión de los sanguinarios imperialistas del territorio libio. La resistencia es inquebrantable, las aspiraciones de libertad no pueden ser sofocadas con facilidad, esto es una lucha de clases, y una lucha de liberación.


¡Viva la lucha de liberación nacional en libia!

¡Muerte a todos los imperialistas y sus lacayos!

¡Europeos y Yanquis: GO HOME!


Liga de la Juventud Clasista
http://www.lijuc.org/

26 August 2011

Comunicado del Movimiento Popular Perú

¡RECHAZAR Y COMBATIR LA LÍNEA OPORTUNISTA DE DERECHA Y LA LÍNEA OPORTUNISTA DE ”IZQUIERDA” – DOS LÍNEAS CONTRARIAS AL PARTIDO Y LA REVOLUCIÓN, Y AMAMANTADAS POR LA REACCIÓN!

La revolución peruana actualmente está confrontando dos líneas contrarias a la revolución, ambas amamantadas por la reacción bajo el mando del imperialismo como parte de su plan contrarrevolucionario – con el objetivo de despojar al pueblo peruano de su dirección en la revolución, y golpear al Partido que es fracción roja en el movimiento comunista internacional. Piensan que así van a poder quebrar el Partido, que así van a detener la guerra popular; pero el Partido sigue dirigiéndola aplicando lo establecido por nuestro I Congreso y el pensamiento Gonzalo, así desarrollando el trabajo de masas en el campo y la ciudad, con guerra popular.

Ya los comunistas y revolucionarios sabemos, y está demostrado con pruebas innegables, que la LOD revisionista y capitulacionista es una línea concebida y amamantada directamente por la reacción. Todos los videos montados por ellos en colaboración con Montesinos y bajo dirección del imperialismo yanqui han sido desenmascarados, como la llamada “autocrítica” de “Nancy”. Hoy estas ratas sirven al plan del imperialismo y la reacción de poner un partido comunista ”maoísta” de membrete para participar en elecciones y ser parte del viejo Estado y difundir que ”no hay condiciones para hacer la revolución” y que ”la revolución mundial está en repliegue” – así como es el plan para todos los países donde hay lucha armada revolucionaria, y en los demás para que no se inicien verdaderas revoluciones dirigidas por Partidos Comunistas, con la inmarcesible ideología del marxismo de hoy: el maoísmo.

La nueva línea oportunista de ”izquierda” (LOI) representada por los hermanos Quispe, tiene sus características particulares; dicen ”continuar la guerra popular” y realizan acciones armadas, pero en realidad niegan el pensamiento gonzalo y la línea establecida por el I Congreso; niegan el trabajo en las ciudades (”ciudad complemento, campo principal” establecido por el Presidente Gonzalo) y toda la teoría militar del proletariado establecida por el Presidente Mao. En lugar de esta, aplican una guerra sin Jefatura, una línea militarista que centra en hacer acciones para servir a su poder personal y apuntando a hacer acuerdos con la reacción. Promueven una dirección sustentada en la fuerza de las armas, no en lo político, y en vez de la guerra popular prolongada, basada en las masas y ligada a sus luchas reivindicativas, aplican el foquismo del revisionismo armado de MRTA.

Ahora está claro que esta LOI, igual de la LOD, está amamantada por y ligada directamente con la reacción. Vienen con mentiras burdas como que ”el Presidente Gonzalo y Feliciano planificaron sus entregas con la CIA” – pero ya vemos que Raúl Quispe trabajó directamente con la reacción en la captura de Feliciano.


Montesinos y la colaboradora "Nancy" de la LOD

"Raúl" de la LOI cantando con Fournier y otro general de las Fuerzas Armadas reaccionarias.

Sus posiciones no son nuevas; Fueron planteadas por algunos después de la detención del Presidente Gonzalo. Plantearon que “la dirección tiene que participar en acciones”; en el fondo era cuestionamiento de la dirección y contraponer al ejército contra la dirección: en concreto, la posición que “el fusil manda el Partido”. Que había que “hacer más acciones”; eso llevaría a movilizar todo el Partido y el Ejército, y no veían que estábamos en reagrupamiento y que debíamos desarrollar más el trabajo político entre las masas. Los demás comités aplicaron ello, desarrollando el trabajo para ponerse a la cabeza de las masas, y lo estamos logrando. El Partido ha combatido las posiciones erróneas y ha dado toda oportunidad para que se corrijan, pero han insistido en ellas, y no contento con eso han realizado la “entrevista con José” a espaldas del Partido y en colaboración con la reacción y los periodistas al servicio de ésta, como el agente de Mossad, Gorriti.

En síntesis, son dos líneas contrarrevolucionarias, ambas amamantadas por la reacción, y el Partido hoy está combatiéndolas como tales, mientras sigue desarrollando la guerra popular aplicando lo establecido por el Presidente Gonzalo y el I Congreso, y lo que corresponde a la situación actual. Esto significa en concreto mover a la clase, asumir sus luchas y mover al campesinado, principalmente pobre, por la tierra, hoy en conflicto con las compañías mineras. Hoy la concentración de tierras se sigue dando a través de estas compañías, que han concentrado todo en la Cordillera Negra, y en la costa están los llamados exportadores. Sin las masas, y si nos ponemos al margen de sus luchas, de nada serviría tirarnos cien helicópteros. Eso sería un golpe al enemigo, pero ¿que sindicato o comunidad campesina moveríamos si estas acciones están al margen de las masas? Nos reafirmamos en el principio marxista-leninista-maoísta, pensamiento gonzalo, principalmente pensamiento gonzalo, de desarrollar la lucha por el Poder, la guerra popular como forma principal de lucha, y en desarrollar y dirigir la lucha reivindicativa de las masas como la otra cara de la moneda.

¡VIVA EL GLORIOSO PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ!
¡GUERRA POPULAR HASTA EL COMUNISMO!
¡VIVA EL PRESIDENTE GONZALO Y SU TODOPODEROSO PENSAMIENTO!
¡ABAJO EL PLAN IMPERIALISTA DE “ACUERDOS DE PAZ”!
¡NADA NI NADIE PODRÁ DETENERNOS: NI EL IMPERIALISMO, NI LA REACCIÓN, NI EL REVISIONISMO, NI LA NATURALEZA!


Movimiento Popular Perú
Agosto de 2011


http://www.solrojo.org/