miércoles, 31 de julio de 2013

El subjetivismo sectario. A proposito José María Sánchez Casas.

 
 
Si hubo alguien que dio lecciones de antisectarismo, ese fue José María Sánchez Casas. "Pese" a su historial y ya en libertad, era reconocido por la calle por unos y otros. Prácticamente la mayoría de la gente lo saludaba con afectividad simulada o real. No se nos escapaba el hecho de que en muchos casos, detrás del saludo se ocultaba el localismo del "ese es de aquí y le echó cojones a la cosa"

A todos correspondía con amabilidad, mientras “por lo bajini” manifestaba su sorpresa porque este o aquel le mostraran semejante cariño. En el poco tiempo que le quedó de vida desde que cumpliera condena y no le debiera al régimen ni un tantito así, José María entabló relaciones con personas de varias tendencias y formas de ver la vida. Es obvio que primaron en él la honestidad de aquellas, independientemente de otras consideraciones sin que ello significara que abandonara un ápice sus principios.

Iba a todos los lugares que se encartaran, participó en dos o tres programas de una televisora local donde algunos “súper” no habrían puesto un pie en su vida, pero él utilizaba las tertulias para difundir sus ideas, incluso fue galardonado con el primer premio de carteles del Carnaval porque otra persona (ni por asomo revolucionaria)  se presentó en su nombre y en el acto oficial declaró la auténtica autoría del cartel  diciendo "esto no lo he hecho yo, sino mi amigo José María Sánchez Casas" quien, sonriendo, salió de entre el público asistente y recogió el galardón en medio del desconcierto, la ofuscación y humillación de la corporación municipal, plena de franquistas.

Siempre primó en él el principio comunista de no creerse por encima de nadie (error gravísimo de quien lo cometa), de no ir por ahí dando lecciones de superioridad ideológica. Escuchaba a la gente sencilla, popular, tenía paciencia, dialogaba sobre los problemas cotidianos que nos afectan por igual a todos, no espantaba a nadie, trataba de sumar y organizar que el resto vendría después, en definitiva: no era un sectario. 
 
 

Lecciones de El Salvador para las FARC colombianas


 
[ Interesantes aportaciones del sociólogo J. Petras acerca de la realidad que acompaña a los procesos de paz. En pocas líneas pone al descubierto como el FMLN (Farabundo Martí de Liberación Nacional) hizo del acuerdo de paz de 1992 su propio negocio. Varios puntos en común acompañan a las organizaciones que han practicado una estrategia política y militar; estos son el arrepentimiento, la renuncia al socialismo, el distanciamiento con las masas, la colaboración con el Estado y la delación. Lo llevaron a cabo los sandinistas, los provisionales irlandeses, los "maoistas" en Nepal, el CNA de Mandela, los traidores de Al Fatah en Oslo y es el mismo camino que ha emprendido la Izquierda Abertzale; eso sí, estos últimos sin que ni si quiera el Estado español haya hecho un mínimo gesto de negociar, nada. Esperemos que las FARC-EP no tomen esta misma dinámica, ni acepten una paz para que cambie todo, para que no cambie nada. James Petras pasa por ser un buen analista político y un experto en el imperialismo yanqui e israelí. Aún que él mismo se considere revolucionario y marxista, autodenominarse marxista por saber interpretar y aplicar a su discurso las principales contradicciones de las relaciones de producción y la más básica teoría del socialismo científico. Es necesario hacer extensivos esos conocimientos a los principios fundamentales del leninismo. Cuestión que creemos se aleja de la óptica de Petras, que abraza los planteamientos revisionistas del socialismo del s.XX1. Hay que ser conscientes que la burguesía y su organización política, el Estado, no están interesados en cambios profundos y radicales, ya que estos sólo llegarán con su derrocamiento. Un derrocamiento que traerá la única paz posible, el socialismo]


x James Petras - La Haine   
 
¿Es posible que los "acuerdos de paz" generen justicia, paz y seguridad para el pueblo?


Introducción

Se da por sentado que los "acuerdos de paz" entre regímenes de derecha pro-estadounidenses e insurgentes de izquierda generan paz, justicia y una mayor seguridad. Varios acuerdos de paz firmados en la década de 1990 en América Central, Sudáfrica, Filipinas y otros países proveen un amplio caudal de datos, a lo largo de más de dos décadas, tanto a favor como en contra de esa idea generalizada.

Examinaremos el caso de El Salvador donde un poderoso movimiento guerrillero (FMLN) firmó un acuerdo de paz en 1992.

Método de evaluación del Acuerdo de Paz

En referencia al análisis del Acuerdo de Paz es importante comenzar enfocándonos en la evolución del FMLN -los cambios políticos, organizativos e ideológicos que condujeron a las negociaciones, al pacto con el régimen de derecha y los resultados políticos y socioeconómicos.

La segunda parte del ensayo establece los parecidos y las diferencias entre los resultados políticos y socioeconómicos y las políticas posteriores al pacto, y el efecto que estas tuvieron en el pueblo. Esto nos permitirá ver quién se benefició y quién se perjudicó; qué clases socioeconómicas y estructuras políticas emergieron; qué políticas extranjeras fueron delineadas.

La tercera sección del ensayo se enfoca en extraer las lecciones que podamos aprender de la experiencia de El Salvador, que sean aplicables a las actuales negociaciones de paz entre las FARC y el régimen de Santos en Colombia.

El FMLN: De la revolución socialista al electoralismo capitalista

En 1980, cuatro grupos guerrilleros principales se unieron para formar el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). El componente fundamental, el FPL, postulaba la guerra prolongada, la unión de la guerrilla y de los movimientos de masa en la lucha revolucionaria y antiimperialista. Los aliados menores, encabezados por el Partido Comunista postulaban las dos etapas, "de la revolución democrática a la revolución social".
 
El FMLN se ha convertido en una organización socialdemócrata totalmente integrada en el estado reaccionario

 
Poco más de dos años después, los tres componentes minoritarios, el ERP, el Partido Comunista y el RN, transformaron la política del FMLN, eliminando la lucha por el socialismo basado en los obreros y en los campesinos a favor de la "revolución democrática", que incluía a la "burguesía progresista moderna". A medida que la lucha continuaba, los reacomodamientos internos del FMLN se inclinaron a favor de un giro al "centro". Los líderes del FMLN pusieron el énfasis en la incorporación política al sistema electoral, la legalización del FMLN, la apertura de negociaciones sin ningún acuerdo previo y una disposición a trabajar dentro del marco electoral capitalista. Cuando comenzaron las negociaciones el FMLN abandonó las demandas de desmantelar las fuerzas armadas, de expropiar las principales empresas mineras, comerciales, banqueras y financieras. Aceptaron la formación de la "comisión de la verdad" que "examinaría" los crímenes de guerra -la matanza masiva de más de 75 mil civiles.

En 1992, cuando se firmó el acuerdo de paz, los ex guerrilleros, el régimen de El Salvador y el gobierno de EE.UU. lo calificaron de "un momento de inflexión histórico que iniciaba una nueva era de paz y prosperidad para el país y el pueblo". La mayoría de los académicos y periodistas de izquierda se unieron al coro de elogios al "pragmatismo" y la "flexibilidad" de los líderes del FMLN. Los social demócratas europeos, especialmente el régimen socialista español, ofrecieron cursos de entrenamiento a los ex guerrilleros, para capacitarlos en asuntos municipales y gubernamentales.

Evaluación de las políticas del FMLN en la oposición y en el gobierno

Los líderes del FMLN se beneficiaron de manera directa con la transición de la lucha armada y la movilización de masas a la política electoralista: muchos fueron elegidos en puestos públicos, lo que les garantizó un estándar de vida de clase media. Como congresistas, asesores políticos, asistentes y alcaldes, la élite del FMLN recibió salarios sustanciales, adquirieron viviendas en barrios de clase media y nuevos automóviles y contrataron guardias privados para su protección.

La mayoría de los políticos del FMLN retuvieron una ideología social demócrata y una retórica radical en el discurso. Algunos, como el ex dirigente del ERP, Joaquín Villalobos, se alió con la derecha, denunció a los movimientos populares, recibió una beca de Oxford y se convirtió en un asesor de los escuadrones de la muerte en Colombia, Filipinas, Irlanda del Norte y otros países.
 
 
Joaquín Villalobos ha pasado de ser Comandante guerrillero a Asesor de los imperialistas para acabar con los "conflictos armados"

El FMLN prácticamente abandonó los movimientos de masa urbanos y rurales convirtiéndose en un partido electoral más. Durante las revueltas populares entre 1980 y 1990, los campesinos consiguieron una reforma agraria, los empleados públicos un incremento salarial, y las organizaciones populares proliferaron mientras que el gobierno y EE.UU. trataban de recortar el apoyo popular a la insurgencia. Una vez que los líderes del FMLN entraron al parlamento y priorizaron la política electoral, disminuyó la presión sobre la clase dominante, decreció la lucha popular y terminó la reforma agraria. Los gremios recibieron muy poco apoyo de los políticos del FMLN. El FMLN liderado por Shafik Handel buscó una alianza con la "burguesía moderna" para "aislar" a la oligarquía terrateniente "tradicional", estabilizar la democracia y garantizarse una postura en el Congreso como "oposición leal". En 2009, el FMLN ganó la presidencia con un candidato neoliberal, el demócrata cristiano Mauricio Funes, y obtuvo una mayoría del Congreso.

La sociedad salvadoreña después del acuerdo de paz

El FMLN firmó el llamado acuerdo de paz sin ningún diálogo democrático previo con los militantes, sin ninguna consultación con los movimientos sociales de base; declararon obsoletas las principales reformas estructurales por las que miles de militantes habían luchado y entregado su vida. En cambio, "consultaron" con sus propios intereses para conseguir una carrera legislativa. Dictaron los acuerdos a sus cuadros intermedios, expulsaron a los críticos y manipularon a las masas para que den su apoyo ofreciéndoles promesas falsas de "continuar con la lucha". No cumplieron con las promesas de trabajo y redistribución de ingresos y tierras; nunca se materializó la promesa de "reformar" las fuerzas armadas ni entablar procesos judiciales en contra de los oficiales involucrados en violaciones masivas de derechos humanos.

De 1992 a 2013, El Salvador continúa siendo el segundo país en la lista de los más desiguales de América Latina. El desempleo, en especial de la gente joven, continúa superando el 50%. Más del 60% de la "población trabajadora" no tiene un empleo formal. Trabajan sin jubilación, seguro médico, vacaciones ni seguro social, mayoritariamente en el sector de servicios con los salarios más bajos, ya sea como vendedores ambulantes o empleadas domésticas. Más de 2,5 millones de salvadoreños se vieron forzados a dejar el país por falta de oportunidades. Los jóvenes guerrilleros fueron abandonados por sus líderes. Algunos recibieron terrenos pero sin capacitación, crédito, servicios, fracasaron y se convirtieron en pandilleros urbanos o rurales. Más de 25 mil jóvenes pertenecen a pandillas que trafican con drogas. El Salvador detenta el segundo porcentaje más alto de homicidios violentos en el continente americano. De hecho, son más los salvadoreños asesinados después del "Acuerdo de paz" (1992-2012) que los muertos durante la guerra civil (1980-1991). Desde marzo de 2012, cuando las dos pandillas principales firmaron una tregua han disminuido drásticamente los asesinatos.

El Acuerdo de paz estableció la formación de una "Comisión de la Verdad" para investigar los crímenes de guerra y las violaciones de derechos humanos. En lugar de cumplir con ese objetivo, se decretó una amnistía para los Generales y la élite militar. La Comisión carecía de apoyo financiero y político y ningún criminal de guerra, ni siquiera aquellos que cometieron los crímenes más violentos fueron enjuiciados ni mucho menos encarcelados.

Los principales beneficiarios del Acuerdo de paz fueron los "burgueses modernos" -la élite bancaria, comercial, de la agroindustria, de las maquiladoras- quienes hicieron grandes ganancias, pagaron muy pocos impuestos, recibieron subsidios estatales y explotaron la mano de obra barata de las maquiladoras. Las compañías de seguridad privada prosperaron como la clase de nuevos ricos -incluyendo la élite de "nuevos ricos" del FMLN que contrató un ejército de guardias privados armados con rifles automáticas y ametralladoras para proteger sus casas, negocios, clubes privados y balnearios de vacaciones.

El Salvador, antes y después del triunfo electoral del FMLN, puede ser caracterizado como un paraíso neoliberal: acuerdos de libre comercio, salarios bajos, trabajadores no sindicalizados, mano de obra barata de las maquiladoras, en síntesis, las zonas de libre comercio son la pieza fundamental de la política económica del FMLN.

La llamada "Revolución democrática" fue despojada de todo contenido socioeconómico. La distancia social entre los líderes del FMLN y sus contratistas de negocios aliados por un lado, y las masas por el otro, es abismal. Los líderes del FMLN habitan viviendas modernas, protegidas por muros de tres metros cubiertos con vidrio roto y alambre de púa, con calles pavimentadas y jardines con flores. La mayoría de los salvadoreños pobres vive en sitios hacinados, con calles sin asfaltar, controlados por pandillas armadas que trafican droga y policías corruptos.

El régimen del FMLN ha respaldado los acuerdos de libre comercio de EE.UU. y la Unión Europea en América Central al igual que las bases militares de EE.UU. Sus políticas de libre mercado perjudican a los pequeños y medianos productores. Sus vínculos militares con el Pentágono fortalecen la postura militar de EE.UU. contra Venezuela y Ecuador.

Consecuencias políticas del Acuerdo de paz

Durante la guerra civil, la lucha de clases incrementó la conciencia de clase, fortaleció la organización independiente de clase y forzó a la clase dominante y sus "mentores" estadounidenses a que hicieran concesiones, incluyendo una reforma agraria para los campesinos y un aumento salarial para los obreros. Posteriormente al pacto de paz, las organizaciones de base experimentaron una reducción de tamaño y actividad; los líderes fueron cooptados por la élite del FMLN. El control político centralizado de los movimientos sociales asegura el conformismo frente a las políticas neoliberales. El FMLN trata de legitimar el orden socioeconómico neoliberal escudándose en su "heroico y glorioso pasado guerrillero". Los políticos corruptos del FMLN evocan su rol del pasado como "comandantes guerrilleros" para encubrir sus conexiones corruptas del presente con la élite económica. Cada vez que un sindicato va a la huelga por mejoras salariales o laborales, como los trabajadores municipales, de la salud y o de la educación, los líderes del FMLN los acusan de tener motivaciones "políticas" o de "ayudar" al enemigo. El FMLN se convirtió en un aparato burocrático manejado por facciones de las élites que pelean por posiciones de poder y privilegio dentro de la burocracia estatal neoliberal.

Frente al abyecto fracaso del FMLN y su gestión de gobierno para responder a las necesidades más básicas de los pobres de las ciudades y del campo, cientos de ONGs financiadas por los gobiernos de EE.UU. y Europa, en las que trabajan profesionales de clase media, establecieron proyectos de autoayuda, que enriquecieron a los líderes de las ONGs, perjudicaron a los movimientos sociales locales y no fueron eficaces para reducir la pobreza.

Sin paz, seguridad ni justicia social, y ante el debilitamiento de los movimientos sociales, ¿podemos sorprendernos de que anualmente decenas de miles de salvadoreños huyan de su país? Hay más de 2,5 millones de salvadoreños en el exterior, más del 90% de los cuales vive en EE.UU.

Conclusión: Causas del fracaso del Acuerdo de paz

Haciendo un análisis objetivo, queda claro que el acuerdo de paz firmado por el FMLN ha fracasado en el cumplimiento de las mínimas demandas políticas y socioeconómicas de sus bases. A pesar de los grandes sacrificios y los incontables ejemplos de heroísmo personal, las masas populares de El Salvador fueron despojadas de todo logro positivo. Los poderosos movimientos fueron desmantelados por decreto de los comandantes guerrilleros. Los principales líderes que dictaron dichas políticas lo hicieron ya sea porque eran colaboradores de las fuerzas militares de EE.UU. (Villalobos) o aliados de la llamada burguesía "progresista".

Se pueden extraer varias lecciones:

1) El pasado combatiente no es una garantía de compromiso socioeconómico progresista después de la negociación de un acuerdo.

2) Un acuerdo de paz dictado por una élite suele implicar un sacrificio de los intereses socioeconómicos como garantía de ganar una imagen de "respetabilidad" política.

3) Aliados extranjeros "radicales", como Cuba, tienen sus propios intereses políticos para asegurar la estabilidad regional y la paz, y tal vez dichos intereses no coinciden con las necesidades socioeconómicas de un movimiento revolucionario de masas.

4) Los acuerdos de paz deben incluir de manera directa a los representantes de los movimientos populares de masas e incorporar sus demandas.

5) Los acuerdos de paz que desarman a los insurgentes y mantienen a las fuerzas armadas, que son el sostén de la élite económica y de su control sobre los sectores estratégicos de la economía, dan como resultado una continuidad de las políticas neoliberales y de las bases militares de EE.UU. y producen la integración de los ex líderes guerrilleros en un sistema político corrupto y reaccionario.

6) Un pacto de paz que no genere inversiones públicas masivas en el sector laboral, obras públicas, reforma agraria y otras actividades productivas dará como resultado el desempleo de los ex guerrilleros jóvenes que se incorporarán a pandillas de tráfico de droga y otros delitos.

7) Los ex líderes guerrilleros promoverán sus carreras electorales y trabajarán dentro del sistema adoptando políticas neoliberales -como lo han demostrado numerosos casos. En Colombia, por ejemplo, Antonio Navarro Wolff, ex integrante del M-19 se convirtió en un aliado del entonces Presidente Álvaro Uribe y su régimen de escuadrones de la muerte cuando fue gobernador de Nariño. Teodoro Petkoff, ex guerrillero venezolano, devino en uno de los ideólogos del programa de austeridad del FMI durante el gobierno de Caldera. Joaquín Villalobos, el ex guerrillero salvadoreño del ERP, se convirtió en asesor de la CIA y de varios regímenes criminales que le pagaron cuantiosas sumas por su asesoramiento.

Los movimientos populares deben establecer sus propias prioridades socioeconómicas y estar presentes en cualquier proceso de paz.

La vasta mayoría de los obreros, campesinos y estudiantes quieren una paz que vaya acompañada de cambios en el sistema socioeconómico. Esto incluye expropiación de tierras irrigadas y fértiles; el fin de la represión sindical y el establecimiento de nuevas leyes laborales que protejan los sindicatos; la duplicación del salario y la formación de comités de trabajadores que supervisen a la administración.

Para que sea posible implementar un programa público a gran escala generador de empleo, se requiere un sistema impositivo progresivo, que use los impuestos a los ricos para financiar infraestructura y empresas productivas. Las agencias del medioambiente constituidas por ecologistas, indígenas y líderes campesinos deben tener el poder necesario para regular las actividades mineras y garantizar que exista una distribución equitativa de los ingresos impositivos y los pagos de royalty.

Por encima de todo, para que un acuerdo de paz funcione debe existir un estado democrático, en el que: se desmantelen las Fuerzas Especiales, los programas de contrainsurgencia, las bases militares y las misiones de asesoramiento extranjeras. El abyecto fracaso del FMLN para cambiar la sociedad de El Salvador y mejorar las condiciones de vida de las masas estuvo directamente relacionado con su inserción en el estado capitalista y su subordinación a la economía neoliberal.

La "teoría de las etapas" del gurú del FMLN, Shafik Handel sostenía que la "modernización capitalista y la democracia" en alianza con la burguesía moderna era el "objetivo inmediato" mientras que el socialismo era para el "futuro distante". Esta "teoría de las etapas" dejaba de lado el hecho de que la "burguesía moderna" estaba estructuralmente atada a las élites de los terratenientes tradicionales, la banca y el imperio, y no estaba, de ninguna manera comprometida con una supuesta "revolución democrática". El FMLN, descartó el socialismo, nunca logró concretar una revolución democrática y finalizó presidiendo un país empobrecido y desgarrado por delitos sangrientos en el que la élite política era socia de los mismos clubes sociales que su antiguo enemigo de clase.

Es necesario que las FARC estudien atentamente las lecciones negativas del pasado, de los desastrosos acuerdos de paz de América Central, del MR-19 que se rindió a un estado de narcos, para de esa manera proponer un acuerdo de paz en consulta con la mayoría del pueblo y en beneficio de ella, y no uno que simplemente les garantice puestos en el Congreso.
 
 

martes, 30 de julio de 2013

Brasil: imagenes de las protestas contra la visita del Papa

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
More images of the protests during the visit of Pope, Showing banners and flags of the Revolutionary Front.
Mais imagens dos protestos durante a visita do Papa, mostrando imagens de faixas e bandeiras da Frente Revolucionária.

Saudações
Grettings

FRDDP
 
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Carta del Comité del MRI contra el TKP/ML - TIKKO a propósito del camarada Stalin

 
En el dibujo el oportunista Bob Avakian subido en la cabeza de Trotski para nutrirse de sus "geniales" ideas y posiciones
 
 
 
[El Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI), que era contralado por los miserables oportunistas del Partido "Comunista Revolucionario" de EE.UU liderado por el oportunista Avakian y sus partidos satélites, cargo duramente contra el Partido Comunista de Turquía / Marxista-Leninista (TKP/ML-TIKKO) por la defensa intransigente que este hacia del camarada Stalin. El PCR de EEUU junto con otros "maoístas" siempre tuvieron posiciones beligerantes contra Stalin, llegando a afirmar en su periódico Obrero Revolucionario que durante la época de Stalin el PCUS incurrió en practicas mafiosas. Estos oportunistas ponen el acento en los errores del camarada Stalin y minusvaloran la gran obra del camarada Stalin y los momentos tan complicados que tuvo que enfrentar. El PCR EEUU se destaco por sus posiciones trotskistas en muchos aspectos. Esto solo es un ejemplo del oportunismo que este partido implanto en el MRI. Al mismo tiempo eran tolerantes y callaban ante las desviaciones derechistas y posterior traición del Partido Comunista de Nepal (Maoísta) o hacían el juego a la reacción condenando, igualito que los trotskistas, la lucha armada revolucionaria practicada por organizaciones comunistas en Europa a la que calificaron de "terrorismo". Este partido, PCR EEUU, y sus satélites habían convertido al MRI en un engendro oportunista y revisionista hasta la medula. ODC apoya y se identifica con la defensa intransigente del camarada Stalin realizada por el  Partido Comunista de Turquía / Marxista-Leninista (TKP/ML-TIKKO), partido que protagoniza actualmente una Guerra Popular en Turquía a la que apoyamos firmemente. Que cada cual juzgue al leer este documento los planteamientos de los cómplices de la traición en Nepal. El tiempo pone a cada uno en su sitio y hoy el PCR es un repugnante revisionista que ha formulado la teoría renegada del comunismo conocida como "Nueva Síntesis" y en cambio el  TKP/ML - TIKKO continua en Guerra Popular luchando por el Socialismo y el Comunismo. No todos los maoístas son iguales, al contrario hay grandes diferencias. ODC no queremos tener nada que ver con los trotskistas con etiqueta "maoísta" ni con los ultraizquierdistas desquiciados que actúan como quintas columnas del imperialismo y la reacción.  ]
 

Carta al Partido Comunista de Turquía/Marxista-Leninista del Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista.


Camaradas:....

 

Basada en la Declaración, la formación del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) representó una gran victoria para las fuerzas marxista-leninista-maoístas (MLM) del mundo y constituyó un punto de viraje en la crisis del movimiento comunista internacional. Su partido participó en el proceso de formación. (Aquí nos referimos al partido unido del cual formaron parte.)

 
La formación del MRI sentó las bases para detener el proceso de desintegración y colapso [del movimiento comunista internacional] y lo reemplazó por uno de mayor unidad y desarrollo de los comunistas revolucionarios (las fuerzas maoístas) en el mundo. Sin embargo, poco después, fuertes tendencias en el TKPML y su liderato se opusieron a esta base de unidad de las fuerzas MLM1.
Aunado a esto, sostuvieron erróneamente que el pensamiento Mao Tsetung2 no representó una tercera etapa cualitativamente superior en el desarrollo del marxismo-leninismo. Sobre esa base y otras críticas importantes, la mayor parte del liderato de su partido llamó “oportunista” a la Declaración.
 
En ese entonces, importantes fuerzas en el TKPML no aceptaron estos ataques. No es nuestra intención en esta carta examinar la lucha al interior del partido en aquel entonces ni las acciones, las tácticas y el posterior desarrollo de las diferentes fuerzas que se separaron del centro del partido para formar el Centro Maoísta del Partido o de otras fuerzas que continuaron luchando por una línea MLM en un centro de partido único. El problema es que su “centro”, el TKP/ML, aún lleva esa carga ideológica y ya es tiempo de tomar medidas para corregirla.
 
Además de negar el pensamiento Mao Tsetung, el TKPML hizo otra importante crítica en aquel momento al resumen de los errores de Stalin en la Declaración. Eso iba íntimamente ligado al tema del maoísmo. Es un hecho histórico bien conocido que la negación del pensamiento Mao Tsetung (hoy maoísmo) y la negativa a reconocer los errores del camarada Stalin las encabezó Enver Hoxha [líder del Partido del Trabajo de Albania (PTA)] después de la muerte de Mao y el golpe de Estado en China. Tras la muerte de Mao, las tendencias hoxhistas y semihoxhistas (por semihoxhistas entendemos aquéllos que rechazan algunas de las conclusiones extremas de Hoxha pero que adoptan en gran parte su concepción del mundo y sus argumentos básicos) surgieron en muchas partes del movimiento comunista internacional. En el movimiento comunista de Turquía, incluido el TKPML, esta tendencia estuvo muy marcada.
 
En la crítica a la Declaración podemos observar otras cuestiones menos centrales que también tienen importancia. Entre otras críticas estaba el papel de la burguesía nacional en la revolución democrática de las naciones oprimidas. Ésta, como otras críticas, salieron en el Informe de la V Plenaria del II Comité Central del TKPML; las contestamos en la carta de 1986, la cual no retomaremos en este documento para no salirnos del tema.
 
En enero de 2000, su representante nos informó que su partido aún sostiene que la Declaración es “oportunista”. Pero, ¿cuál es la base de este ataque ahora? La principal razón que ya nos habían dado para llamar a la Declaración “oportunista”, fue el énfasis que pusimos en el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung (hoy MLM) como una tercera y superior etapa en el desarrollo del marxismo. Si han aceptado el MLM como tercera y superior etapa del marxismo, ¿en qué se basan para seguir sosteniendo que la Declaración es “oportunista”? ¿O es ésta una conclusión en busca de una justificación?
 
Después de que su partido planteó sus posiciones muy erróneas respecto al maoísmo y llamó “oportunista” a la Declaración del MRI, se dio un proceso de lucha interna entre el MRI y sus partidos y organizaciones participantes, y el TKPML, respecto a éstos y otros asuntos fundamentales de la revolución. En una carta muy importante a su partido, el CoMRI respondió a sus críticas de la Declaración. La primera Reunión Ampliada del CoMRI aprobó esta carta en 1986. Esta carta critica fuertemente a la posición centrista de su partido respecto a Mao y el maoísmo, y aclara que la Declaración del MRI no sólo no es “oportunista” sino que es una posición MLM que traza un claro deslinde entre el marxismo y el revisionismo en el mundo actual. La carta dice:
 
“El meollo de la discusión entre el TKPML y el MRI siempre ha sido, y es, la cuestión del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung [hoy MLM].... La mayor parte del ataque a la Declaración se trata de una `defensa' del gran marxista-leninista José Stalin y el legado revolucionario de la III Internacional (Comintern). No es, en esencia, una defensa de Stalin y la Comintern, y desde luego no de sus mejores logros revolucionarios; al contrario, es un ataque a Mao Tsetung y, específicamente, a las importantes críticas que Mao resumió a partir de la experiencia de la dictadura del proletariado en la Unión Soviética, las cuales desempeñaron un importante papel en el desarrollo de la magistral contribución de Mao a la ciencia del marxismo-leninismo, su teoría de continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado, y que cimentó las bases para lo que, en palabras de la Declaración, “representa la experiencia más avanzada de la dictadura del proletariado y de la revolucionarización de la sociedad”: la Gran Revolución Cultural Proletaria. La Declaración del MRI señala: “`La falta de claridad al respecto conducirá al revisionismo'”.
 
Su partido también puso en tela de juicio el hecho de que Mao fue quien desarrolló la estrategia y la táctica para hacer la revolución proletaria en los países semicoloniales y semifeudales. Consideran equivocadamente que, debido a que Lenin y Stalin pusieron gran atención al desarrollo inicial del movimiento revolucionario en estos países e hicieron varias observaciones sumamente importantes respecto a la revolución ahí, Mao no desarrolló de manera cualitativa el marxismo-leninismo en este campo. En ese entonces (en nuestra carta de 1986), advertimos que el centrismo sobre el MLM conduciría a abandonar la estrategia de la guerra popular. De hecho, en diferentes coyunturas este centrismo llevó al liderato del TKP/ML a dudar de la posibilidad y la necesidad de librar la guerra popular en Turquía.
 
Su partido también sostiene que la Declaración es “oportunista” porque se atreve a resumir las desviaciones de la Comintern durante la II Guerra Mundial y en el transcurso de adoptar la política del Frente Único Contra el Fascismo. Contestamos que la defensa ciega que el liderato del partido hace de la Comintern es, “sobre todo, un reflejo del abierto rechazo del TKPML a la concepción del pensamiento Mao Tsetung y de su incomprensión de la contribución cualitativa de Mao a la ciencia del marxismo-leninismo. Para rebajar a Mao es necesario poner por los cielos a Stalin y a la Comintern, y más que eso, protegerlos contra cualquier resumen crítico en la práctica”.
Éstas fueron las diferencias ideológicas y políticas sobresalientes entre la línea de su partido y la de nuestro Movimiento y constituyeron la base para que el partido denominara documento “oportunista” a la Declaración del MRI desde 1985.
 
¿Estamos diciendo que no hubo errores en la Declaración de 1984? Por supuesto que no, pues eso sería no ver, al estilo hoxhista, las contradicciones que son inherentes a todo. En los grandes debates tras la formación de nuestro Movimiento, hemos desarrollado nuestra comprensión colectiva de importantes cuestiones acerca del análisis de la situación en el mundo y la revolución. El documento ¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!, que nuestro movimiento adoptó en 1993, refleja el más importante de estos avances, ya que no únicamente adopta correctamente el término “maoísmo” en lugar del pensamiento Mao Tsetung, sino que explica el contenido de tal cambio. En la práctica en la lucha revolucionaria y el vigoroso debate interno, elevamos nuestra comprensión de la línea maoísta para hacer la revolución en los países oprimidos, la universalidad de la guerra popular y otra cuestiones, y ese documento refleja este nivel más alto de comprensión. Ha habido importantes avances en nuestro análisis de la situación mundial, por ejemplo, la adopción de una posición unificada sobre la principal contradicción en el mundo actual. Con estos avances en nuestra comprensión y unidad ideológicas y políticas, nuestro movimiento ha ganado valiosa experiencia como centro embrionario de las fuerzas maoístas y en el proceso de dirigir la formación de una nueva internacional comunista. El MRI ha hecho los correspondientes avances organizativos, y sus partidos y organizaciones, y el Movimiento como un todo, se han fortalecido y aumentado su capacidad de cumplir sus responsabilidades.
 
Hemos impulsado este proceso mediante una vigorosa lucha interna entre los partidos y organizaciones del MRI. Varias fuerzas en el TKPML han participado directa o indirectamente en este proceso de unidad-lucha-unidad, pero la posición y actitud negativas hacia el MRI que su partido sostiene no contribuyeron a este proceso; incluso puede decirse que fueron un obstáculo. El aumento de la capacidad del MRI para superar los errores y debilidades anteriores y demás aspectos, comprueba la fuerza de la base MLM sobre la cual se formó.
 
Desde 1985 su partido ha pasado por muchos cambios de liderato. Cada nuevo liderato tildó de “derechista” o “de izquierda” al anterior, pero en los encuentros con nosotros o en los escritos de su partido nunca han dicho que esos lideratos anteriores tenían un problema fundamental: el centrismo respecto a las cuestiones de vida o muerte de la revolución socialista y el marxismo. Después de que su partido adoptó el MLM, no hicieron un resumen de sus desviaciones anteriores al respecto e incluso no retiraron su posición contra la Declaración o al menos no explicaron el motivo (esta vez a partir de llamarse MLM) por el cual la denominan “oportunista”. En las siguientes secciones veremos cómo, a pesar de llamarse MLM, su comprensión de nuestra ideología científica aún tiene errores en importantes aspectos.
 
 

Documento completo en este enlace:
http://www.aworldtowin.org/spanish/numero_anteriores/2002-28/tkpml_span28.htm

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La guerrilla naxalita realiza "Semana de los Martires" en homenaje a los comunistas caídos en la Guerra Popular




Los maoístas llevaron a cabo 'Semana de los Mártires' en homenaje a los comunistas caídos en la Guerra Popular, lo cual provoco que el trafico de vehículos en Orissa fuera afectado de manera importante.

Así mismo la vida normal fue parcialmente interrumpida en el distrito de Malkangiri el 28 de julio, informa The Indian Express. Autobuses y vehículos pesados fueron totalmente paralizados en Malkangiri y Jeypore (Koraput), y los autobuses de Orissa State Road Transporte Corporation (OSRTC) permanecieron fuera de las carreteras en Malkangiri y distritos vecinos.

Los maoístas colocaron carteles y pancartas en varios lugares en la zona llamando al pueblo a apoyar la 'Semana de los Mártires' . "Hacemos un llamamiento a todos para observar la Semana de los Mártires para rendir homenaje a los líderes maoístas  fallecidos en sus respectivos pueblos," se leía en un cartel en Kalimela.

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lunes, 29 de julio de 2013

Reflexiones sobre Irlanda. 4ª y última parte.

[Tal y como comentamos en las anteriores partes de este texto del partido republicano y socialista irlandés Éirígí, creemos que es importante trasladar el punto de vista de esta organización sobre los mal llamados acuerdos de paz que se firmaron en 1999, para tener más herramientas con las cuales confrontar y desmontar la política imperialista de pacificación. Aún así creemos que en el plano ideológico, las aportaciones de Éirígí son hechas desde una óptica y un lenguaje que se alejan de los principios teóricos del marxismo-leninismo. No puede construirse el socialismo en Irlanda obviando la necesidad de la construcción de un Partido Comunista de vanguardia y la transición violenta hacia el socialismo, la revolución, y la dictadura del proletariado. El socialismo no llega por un inmenso cúmulo de ansias de cambio o administración alternativa de ningún tipo. Hay que ser preclaros en nuestro discurso y no balbucear, ni ser temerosos, o tildar de “socialista” gobiernos populares de América Latina, que no han realizado ningún tipo de transición al socialismo, ni han barrido el viejo Estado burgués. No puede hablarse unas veces de República, otras de federalismo, otras de globalización, neoliberalismo, imperialismo, o lo que venga en mente. “La teoría deja de tener objeto cuando no se halla vinculada a la práctica revolucionaria, exactamente del mismo modo que la práctica es ciega si la teoría revolucionaría no alumbra su camino” (Stalin). Reforzar y apuntalar el movimiento socialista republicano irlandés, es una necesidad objetiva para los intereses y aspiraciones de la clase obrera en Irlanda].


"La causa obrera es la causa irlandesa. La causa irlandesa es la causa obrera. Ambas son indisociables.”

Starry Plough. La bandera irlandesa socialista.

 (James Connolly, socialista revolucionario irlandés, mártir de 1916)

1ª Parte

2ª Parte

3ª Parte


4ª y última parte.


Organizando la Resistencia

Resulta claro que las elites políticas y económicas en Irlanda han declarado la guerra a la clase trabajadora. Esto es lo que siempre ocurre en tiempos de pronunciada crisis económica –la lucha de clases entre en auge. Las fuerzas concentradas del capitalismo organizado deben ser enfrentadas con una resistencia determinada y organizada. Los trabajadores y las comunidades en Irlanda han llevado la delantera en su rechazo a doblegarse a la marcha del capitalismo. Desde ocupaciones de lugares de trabajo, a huelgas; desde luchas en comunidades locales en contra de los recortes a los servicios, a la resistencia a las multinacionales petroleras; en las calles y en los puestos de trabajo la lucha sigue. Es gracias a estas luchas de base que las fundaciónes de la nueva sociedad socialista se están creando. La organización de la resistencia es esencial, ya que las contradicciones inherentes al sistema capitalista, las cuales han sido expuestas de manera cruel durante el curso de la actual crisis, no traerán por sí solas el colapso del capitalismo.


La historia ha demostrado que el vivir en la miseria no es suficiente para condenar al sistema capitalista de explotación laboral y social al tacho de la basura de la historia. A través de la historia, la inmensa mayoría de la humanidad ha vivido bajo condiciones de pobreza y explotación. Como observó VI Lenin: La opresión por sí sola, sin importar cuán grande ésta sea, no siempre lleva al surgimiento de una situación revolucionaria en un país dado. En la mayoría de los casos no es suficiente para la revolución que las clases bajas no quieran vivir como siempre lo han hecho”.

El Estado bajo el capitalismo es una entidad formidable. El establecimiento político del Estado moderno, que aparece como un comité para la administración de los asuntos comunes de la clase dominante, no asume de manera mansa su responsabilidad en la defensa de los intereses del Capital. El Estado capitalista tiene muchas y diversas maneras a su disposición para asistirle en esta tarea. En la medida de lo posible, el “consentimiento” del pueblo en aceptar un sistema social contrario a sus intereses es manufacturado mediante la promoción de una ideología que equipara los valores y la moral del capitalismo con el “sentido común” y la noción de que el capitalismo, entonces, refleja el orden “natural”. En ausencia de este “consentimiento”, cualquier amenaza significativa al dominio del sistema capitalista enfrentará la fuerza y la represión del Estado.

Militantes del INLA y el IRA muertos en huelga de hambre. Ellos lucharon por una Irlanda libre y socialista.

La constitución de una alternativa socialista no será una tarea sencilla. Requerirá, como lo señalaba Lenin, “que las clases dominantes sean incapaces de gobernar como antes”. Esto requerirá de la construcción de una amplia resistencia organizada dedicada a derrocar al sistema capitalista. Cambios económicos, sociales y políticos fundamentales solamente se conseguirán mediante la movilización organizada de masas, de los trabajadores y de las comunidades en lucha.

Es a través de estas luchas que el sistema capitalista será extirpado y las bases de la futura organización social serán construidas: una sociedad basada en la cooperación y en una genuina democracia participativa.

Socialismo e Internacionalismo

Debemos tener en mente que el imperialismo es un sistema mundial, la última fase del capitalismo –y debe ser derrotado en una confrontación mundial. El fin estratégico de esta lucha debe ser la destrucción del imperialismo”. Ernesto Che Guevara.

En su sentido pleno, la lucha por el socialismo solamente puede ser lograda mediante la lucha internacionalista: una lucha en la cual las fuerzas que pretenden aplastar al sistema capitalista global se unen mediante la solidaridad global. El republicanismo socialista y democrático es internacionalista; si el problema es global, también debe serlo la solución. Es la filosofía y la práctica del imperialismo la que causa el sufrimiento social a escala global, la miseria y la guerra. La derrota del imperialismo británico en Irlanda es, por consiguiente, íntimamente conectada a la derrota del imperialismo global.

El Alzamiemnto de Pascua de 1916, fue la respuesta del pueblo en armas, contra el imperialismo británico en la isla.
  
Hasta hace poco, los enemigos del socialismo se regocijaban en su mantra de que el fin del socialismo implicaba la victoria del capitalismo, y que ésta implicaba el fin de la historia. La actual crisis del sistema capitalista ha demostrado claramente, una vez más que la historia no ha terminado. Todos los días vemos más claramente que el sistema capitalista global se encuentra en una crisis que se profundiza.
Lejos de ser una ideología y propuesta política “muerta”, más y más países y pueblos se convencen de la necesidad de una economía orientada hacia el socialismo y de alternativas políticas a la agenda capitalista. Crecientemente, los pueblos del mundo rechazan las ideologías y sistemas que institucionalizan la inequidad, la explotación, la pobreza y la miseria sin fin que el capitalismo trae a la humanidad.

En América Latina, en particular, al lado de la República revolucionaria de Cuba y de las heroicas luchas revolucionarias de larga tradición de Colombia, surgen nuevos movimientos sociales progresistas, participativos y de base, así como proyectos socialistas incipientes en los cuales el pueblo democratiza el poder económico y político. Estos movimientos no están sencillamente ocupando estructuras de poder preexistentes sino que están transformando las nociones predominantes sobre cómo se debe utilizar el poder. En lo fundamental, estos movimientos están motivados por la idea de que el poder es construido desde abajo hacia arriba y que debe tener sus raíces en el pueblo y las comunidades. Al construir un movimiento para la transformación de Irlanda, tenemos mucho que aprender de los movimientos sociales que han ganado y siguen ganando fuerza en toda América Latina.

¡A levantarse!

La elección que enfrenta la clase trabajadora no es entre las diferentes modalidades de capitalismo; sea el neoliberalismo desnudo o el capitalismo con “conciencia social” de la socialdemocracia. Como movimiento revolucionario, la tarea primordial de éirígí en este momento de la lucha por la liberación es es continuar agitando que ninguna de las dos fórmulas es capaz de servir a los intereses de largo aliento de la clase trabajadora. Como partidarios del socialismo revolucionario es responsabilidad de Éirígí actuar como organizadores del pueblo y realizar solamente acciones que defiendan y sirvan para el progreso de sus intereses.

Basados en el entendimiento que Éirígí tiene de la naturaleza inseparable de las luchas social y nacional, debemos agitar en un amplio rango de problemas, incluyendo la cuestión nacional y los objetivos inmediatos de mejores condiciones de trabajo, vida y de seguridad social para la clase trabajadora. Es tarea de los revolucionarios señalar al pueblo que sus enemigos reales son los terratenientes, los explotadores y aquellos que mantienen a una parte de nuestro país bajo una ocupación política y militar.

Tanto en Irlanda como en el resto de los países, debemos construir el socialismo; una república socialista no es algo que se vaya a dar de manera espontánea –debe ser construida desde abajo. Los esfuerzos del pueblo irlandés de construir un sistema basado en los principios socialistas deben asentarse en el principio fundamental de que sea el mismo pueblo quien se apropie del proceso. Esto quiere decir que el socialismo solamente puede ser construido y sostenido por la participación activa de las masas en su construcción y administración. (¿?)

En lo cotidiano, se vuelve cada vez más claro que la visión contenida en la Proclamación de 1916 (el documento radical que proclamó la independencia irlandesa de Inglaterra) sigue siendo eso –una visión. Resulta evidente que el aspecto más importante de la liberación de Irlanda –la liberación de su pueblo- es imposible bajo el capitalismo. El cisma existente entre los propósitos, el espíritu y el contenido del Programa Democrático del Primer Dáil de 1919 (el programa radical publicado por el gobierno revolucionario en los primeros días de la guerra de independencia de 1919-1921) y todos los programas subsecuentes de gobierno en los veintiséis condados, y por último, en el parlamento de Stormont, se vuelve cada vez más ancho con el paso del tiempo.

Mientras el sistema burgués sigue, inevitablemente, rindiéndose a una agenda neoliberal (con sus nociones fundamentales de la jibarización del Estado y del gobierno como facilitador de la iniciativa privada y de las ganancias), se hace más y más claro que sus intereses son contrarios a los de la clase trabajadora. Mientras más claro se hace esto, más se prepara el terreno para que el pueblo no tenga otro recurso que levantarse, derrocar a sus gobernantes, y establecer un sistema en el cual sea el pueblo el que esté protegido y no los márgenes de ganancia.

Éirígí cree que el socialismo revolucionario es hoy más relevante que nunca. Tal cual James Connolly, Éirígí sostiene que solamente por el socialismo el pueblo trabajador de Irlanda y del mundo puede ser salvado.

Conferencia de "Paz" de Aiete, Donosti, 2011. Los imperialistas son invitados por Bildu y sus siervos, para imponer la paz de los muertos y el olvido.

La tarea última de todos los revolucionarios es convencer a los demás de hacerse revolucionarios; convencer a la clase trabajadora que deben tomar el bando de la revolución en la lucha de clases para asegurar y defender sus intereses colectivos. Es tarea de los revolucionarios irlandeses hoy en día, crear las condiciones por las cuales los “hombres y mujeres desposeídos” se transformen en una masa revolucionaria que se levante de una vez por todas para destruir a este sistema predatorio llamado capitalismo; Éirígí está comprometido a ayudar a construir este movimiento que ayude a evidenciar, y a barrer, las contradicciones de esta estructura social y económica podrida en que se basa nuestra sociedad. En su lugar, es imperativo que construyamos la antítesis de la sociedad presente y del mundo en que vivimos. La nueva sociedad tendrá, forzosamente, que estar basada en los principios de soberanía, democracia, libertad, justicia, igualdad y solidaridad en nuestras comunidades e internacionalmente. No hay más opción. Nuestro éxito colectivo o nuestro fracaso, determinarán en último término si podremos crear la federación libre de pueblos libres que es la única base para la paz y la justicia social en este planeta, o si descenderemos a la barbarie. Las opciones que tenemos son así de dramáticas.

Lo que los revolucionarios irlandeses pedimos, es que los revolucionarios y las personas progresistas del mundo que comparten esperanzas similares de paz con justicia social aprendan las reales lecciones del “proceso de paz” Irlandés. El conocimiento y la comprensión de lo que realmente sucedió en Irlanda en este período en oposición a lo que el establecimiento político y algunos antiguos “revolucionarios” quieren que se crea, es esencial para evitar en el futuro cometer los mismos errores.



TODOS ELLOS, FIRMARON POR LA "PAZ"





India: ataques de la guerrilla naxalita



Una unidad del Ejército Guerrillero de Liberación Popular (PLGA) dio muerte a un agente de policía, identificado como Dhansai Sori, en la aldea de Maharabeda en el distrito de Narayanpur el 28 de julio, informa The Business Standard.

Po otra parte la policía del distrito de Kondagaon durante una operación anti-maoísta recupero seis bombas de 2-4 kilos de explosivo cada una, dos bombas de seis kilogramos cada una, un detonador de ocho unidades y unos 200 metros de cable detonador debajo de la carretera el 26 de julio, informa El pionero. Los bombas estaban colocadas para tender una emboscada al paso de las fuerzas policiales en los límites de la estación de policía en Bayanar.

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Polémica Acerca de la Línea General del Movimiento Comunista Internacional

 
 
Libro del Partido Comunista Chino dirigido al Partido Comunista de la Unión Soviética, después del golpe contrarrevolucionario producido en el XX Congreso del PCUS, donde se discute la traición revisionista de este.
 
Con la muerte del camarada Stalin en 1953, los revisionistas rusos, que se habían mantenido agazapados al interior del Partido Comunista (bolchevique), comienzan a salir a la luz para llevar a cabo su ofensiva contrarrevolucionaria, que rematan en 1956, durante el XX Congreso del  Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), con el que se inicia el golpe de Estado contrarrevolucionario.
 
El golpe de Estado en la URSS causó gran confusión en el Movimiento Comunista Internacional (MCI), porque los revisionistas soviéticos atacaban el marxismo disfrazándose de marxistas. De palabra se decían comunistas, pero en los hechos desmantelaron todas las conquistas del pueblo soviético e intentaron imponer su línea contrarrevolucionaria a todos los demás Partidos Comunistas.
 
La línea contrarrevolucionaria del PCUS, dirigida por Nikita Jrushchov,   tenía como elementos principales:

I. Atacar con furia al camarada Stalin y su obra e indirectamente contra el camarada Lenin, utilizando de forma manipuladora y falsa la llamada “lucha contra el culto a la personalidad”, que en realidad era un ataque a los principios comunistas y marxistas-leninistas.

II. Afirmaban que en la URSS no existía burguesía por lo que la dictadura del proletariado se hacia innecesaria, pasando al “Estado de todo el pueblo”. Así mismo, sostenían los revisionistas, que el Partido Comunista debe dejar de ser el partido del proletariado para ser el “partido de todo el pueblo”

III. Llevan a los demás Partidos Comunistas y a las masas a la capitulación mediante las siguientes afirmaciones:

  • Debe desarrollarse la coexistencia pacífica no sólo entre los países socialistas y los países capitalistas, sino que además entre los países oprimidos y el imperialismo.

  • El paso al socialismo debe ser pacífico, mediante las elecciones y no mediante las armas. Desarrollan el concepto de "vía pacifica al socialismo".

Fue así como el Movimiento Comunista Internacional se dividió entre destacamentos revisionistas capitaneados por Jruschov y destacamentos comunistas capitaneados por Mao Tse-tung a la cabeza. Esta lucha entre la línea negra revisionista y la línea roja comunista fue conocida como la Gran Polémica Acerca de la Línea General del Movimiento Comunista Internacional. El Partido del Trabajo de Albania hizo causa común con el Partido Comunista Chino en está polémica.
 
La Gran Polémica se da a conocer al mundo el 14 junio de 1963, cuando el Partido Comunista de China en respuesta a los ataques públicos del revisionismo, publica un documento que lleva por título Proposición Acerca de la Línea General del Movimiento Comunista Internacional (también conocida como Carta de los 25 puntos).
 
Si bien la Carta de los 25 puntos es una respuesta a los ataques del socialimperialismo y el revisionismo, no está dirigido a los socialimperialistas de la URSS ni a los revisionistas de otros países, sino que a la línea roja del Movimiento Comunista Internacional y a quienes aún se mantenían vacilantes.
 
La carta de los 25 puntos es una defensa de lo más avanzado del Movimiento Comunista Internacional: el marxismo-leninismo, la necesidad histórica de la revolución proletaria mundial y la validez de la lucha antiimperialista indesligable de la lucha contra el oportunismo y el revisionismo.


Podéis descargar el libro en estos enlaces:
Polémica acerca de la Línea General del Movimiento Comunista Internacional   (1965) Ediciones en Lenguas Extranjeras (ed.)  [China]

http://www.marxists.org/espanol/tematica/china/documentos/pol.pdf




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Ejército Popular - Ejército de la Revolución

 
 
[Hemos extraído este documento del excelente blog comunista  Crítica Marxista-leninista , el cual al margen de las discrepancias ideológicas que podamos tener y que ODC está actualmente en una fase de reflexión interna sobre muchas cuestiones ideológicas, recomendamos por su buen hacer, seriedad y excelente trabajo teórico. Por otra parte ODC, que siempre vamos de frente aunque lo que digamos no guste o recibamos las embestidas de los "maoístas" de cliché, somos partidarios de acercar posturas y tender puentes entre los maoístas y los seguidores de Enver Hoxha honestos y consecuentes. Creemos que tanto Mao Tse-Tung como Enver Hoxha cometieron errores, que los comunistas debemos ser autocríticos y que el Movimiento Comunista Internacional tiene pendiente hacer un balance general autocrítico de la polémica sostenida entre el Partido Comunista Chino y el Partido del Trabajo de Albania, cuando dichos partidos en un principio fueron firmes aliados en la denuncia del revisionismo surgido a la muerte del camarada Stalin y a partir del XX Congreso del PCUS. Y que de dicho balance general se puedan extraer los aciertos y los errores de cada uno así como enseñanzas de cara al futuro. Tanto en China como en Albania los revisionistas lograron restaurar el capitalismo por lo que es evidente que los comunistas cometieron errores que tuvieron como consecuencia no lograr evitar tal restauración capitalista. Los comunistas actualmente debemos estudiar estas experiencias, sacar lecciones y aprender de los errores cometidos para que en el futuro no se repitan.] 
 
 
 
Ejército Popular – Ejército de la Revolución
Arif Hasko 

 
Nuestro ejército ha cumplido treinta años. Treinta años de batallas y combates en la marcha victoriosa por la liberación y la defensa del país. Décadas de temple y victorias escritas con letras de oro, con la sangre y el sudor de todo el pueblo.

Un nuevo ejército, como el Partido que lo creó; intrépido, como el Partido que lo dirige; invencible, como el Partido que constituye su núcleo. 
 
 

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Nuestro ejército popular fue creado por el Partido Comunista de Albania (hoy el Partido del Trabajo de Albania) y el camarada Enver Hoxha, en la lucha crucial contra los invasores y traidores fascistas, en la lucha por la liberación del país. El cumplimiento del plan estratégico para la expulsión de los invasores y por la liberación del país, por la destrucción del viejo poder del Estado y la creación del nuevo Poder de los consejos de liberación nacional, fue posible sólo con la organización, educación y dirección de un ejército revolucionario salido del seno del pueblo y vinculado estrechamente con él. Esta no fue una tarea fácil, pero era una tarea de vida o muerte. Precisamente ahí reside el gran mérito histórico del Partido y el camarada Enver Hoxha que supieron cómo resolver este problema de una forma creadora bajo las condiciones específicas de nuestro país. 

 
La experiencia histórica de varios países había demostrado que no podía haber revolución triunfante sin su brazo armado, sin un ejército revolucionario. 

 
La organización de la lucha armada de liberación y de la insurrección general armada del pueblo no podía realizarse sin la creación de un ejército regular de liberación nacional. 

 
Nuestro pueblo es un pueblo aguerrido que durante siglos nunca depuso las armas. Los enemigos nunca lo vieron arrodillarse, nunca vieron su espalda sino su pecho, nunca lo vieron temeroso ante la fuerza de la superioridad de medios del enemigo. El Partido se apoyó firmemente en esas tradiciones, en el amor a la patria, el valor y el coraje, y se vinculó con el pueblo, echando profundas raíces en él. Pero nuestro pueblo carecía de la tradición de un ejército organizado. Combatió en grupos y en forma de guerrillas, pero éstos no se convirtieron en la base de un ejército organizado. El ejército que fundó el régimen de Zog era un ejército de tipo medieval, un ejército parásito antipopular, para desfiles, sumido en la corrupción, la ignorancia, el espionaje y la traición. Por ese motivo, el Partido tuvo que buscar y encontrar las formas y organizar un nuevo ejército. Y así lo hizo. El Partido construyó ese nuevo ejército paso a paso, gradualmente, en la oleada de la lucha revolucionaria, simultáneamente al crecimiento de la conciencia de las masas populares, a la vez que hacía de la línea del Partido una parte de su vida, al mismo tiempo que se intensificaba la lucha. El movimiento partisano sirvió de base para la preparación de la insurrección general armada del pueblo y para la creación de un ejército regular de liberación. 

 
Nuestro ejército empezó su camino con varias decenas de hombres y se convirtió en un ejército grande. Hablando acerca de esto, el camarada Enver Hoxha ha dicho: “Como una pequeña bola de nieve que rodando la pendiente de la montaña crece lentamente y se hace una poderosa avalancha, que barre enérgicamente todo lo que se le cruza y remece las montañas y planicies como un terremoto, así los primeros grupos partisanos y guerrillas, que al principio eran pequeños en número, aumentaron día a día con los mejores hijos e hijas del pueblo, creándose el poderoso ejército partisano de liberación nacional, que en 1944 contaba con más de 70,000 combatientes organizados en brigadas, divisiones y cuerpos del ejército”.

 
Así fue creado el ejército de un país pequeño que enfrentaría a un ejército fuerte, mucho más grande en número, medios y armamento. La primera escuela de este ejército fueron las unidades guerrilleras, al principio en la ciudades y luego también en el campo; sus cuarteles eran todas las casas del pueblo y las montañas de Albania; sus “órdenes del día” eran los pronunciamientos y volantes del Partido que despertaban la conciencia nacional. No había reclutamiento forzoso sino incorporación voluntaria. Las acciones, enfrentamientos y batallas fueron escuelas y academias. Aprendían mientras combatían; sus mejores “intendentes” para el suministro de armas y técnica militar fueron los destacamentos y arsenales de los invasores y traidores, a los que se despojaba de ellos a través del combate; mientras que el pueblo proveía el alimento y la vestimenta. 

 
El ejército de liberación nacional, aunque era la principal fuerza armada, no era la única; además, y cooperando con él, actuaban cientos de destacamentos territoriales y batallones de aldeas, cientos de unidades guerrilleras de las ciudades, todos voluntarios, aplicando el principio revolucionario de armar a todas las fuerzas populares insurgentes. 

 
Precisamente, el 10 de julio de 1943, cuando el Consejo General de Liberación Nacional decidió la creación del Estado Mayor con el camarada Enver Hoxha como comisario político, como centro político y orgánico que asumiría la dirección estratégica y operativa de la lucha armada contra los invasores y traidores fascistas, las unidades partisanas regulares contaban con cerca de 10,000 combatientes organizados en 22 batallones y en una gran cantidad de grupos, así como no menos de 20,000 hombres armados que conformaban destacamentos voluntarios territoriales y unidades guerrilleras. Las aéreas liberadas incluían más de la mitad del territorio del país. Después de esto, el 15 de agosto de 1943, fue creada la primera unidad del ejército, la primera brigada de choque, a la que se sumaron otras brigadas. De esta forma, el 10 de julio marcó la creación del ejército regular de liberación nacional, en cuyo núcleo se encontraba y permanece el Partido. 
 


 
Nuestro ejército pasó a través de cientos de batallas contra los invasores fascistas italianos y alemanes, creció, se templó y alcanzó victorias. Como el Partido lo quería, el ejército se convirtió en un ejército popular con raíces en el pueblo, un ejército verdaderamente disciplinado, con alta consciencia, móvil y maniobrable, que evitó los golpes del enemigo, preservaba sus propias fuerzas atacando al enemigo donde y cuando éste no lo esperaba; libró una guerra partisana, no frontal, una guerra librada por todas las fuerzas armadas, convirtiendo el país en un mar de fuego de la lucha popular. Sabía cómo contraponer acciones verdaderamente activas de un ejército revolucionario a las clásicas acciones de los ejércitos fascista y nazi; contraponiendo la habilidad y la sabiduría del pueblo, el arrojo, la iniciativa y creatividad de los cuadros revolucionarios a la rutina y clasicismo de los cuadros de las escuelas y academias de la burguesía prusiana y fascista. Así el rifle se enfrentó al cañón y triunfó, el pequeño venció al grande, el espíritu proletario derrotó al espíritu de la agresión. 

 
Describiendo este golpe político, militar, moral y psicológico asestado por nuestro ejército al ejército nazi, uno de los comandantes de este último escribió en octubre de 1944: “Los alemanes están metiéndose cada vez más en un callejón sin salida, tanto que finalmente se ven obligados a entregar Albania… Nadie espera salir vivo de Albania”. 

 
En esta lucha de vida o muerte, nos apoyamos firmemente en nuestro territorio, en el territorio albanés, en nuestras tradiciones, en nuestras propias fuerzas y brazos, ligando nuestra lucha con la lucha antifascista de los demás pueblos, en primer lugar con la lucha del pueblo soviético dirigido por J.V. Stalin. Con su propia lucha, con sus propias fuerzas, nuestro pueblo liberó la patria y se puso en el pedestal de amo absoluto de su país el 29 de noviembre de 1944. 

 
Pero nuestro pueblo, educado en el internacionalismo proletario, no detuvo su lucha contra los invasores, los persiguió estrechamente, fue en ayuda de sus hermanos kosovares, envió dos divisiones del Ejército de Liberación Nacional para ayudar a los pueblos de Yugoslavia. Combatieron heroicamente por la liberación de Montenegro y Sandjak, de Bosnia y otros lugares hasta Vishegrad.  

 
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La nueva Albania que nació después de la liberación inició su marcha por el camino socialista. Este camino no fue fácil. Los enemigos imperialistas anglo-americanos lo consideraron como una espina en su espalda. Tenían sus cartas quemadas en sus manos. Sus liados –los ballistas y zogistas– fueron estigmatizados por el pueblo como traidores, como sirvientes de varios amos. Éstos sirvieron a los fascistas italianos y alemanes, a los británicos y americanos, pero fracasaron. Fracasaron pero no dejaron de conspirar, dentro y fuera del país. Por esa razón, el Partido y el camarada Enver Hoxha, en los días en que la bandera de la libertad flameaba en todo el país, iniciaron la reorganización, modernización y fortalecimiento del ejército para asegurar que la bandera de la libertad continuara flameando. Sin un ejército popular fuerte no se podía garantizar la defensa de la patria, no podía existir el poder popular. Se guiaron por la enseñanza de V.I. Lenin: no basta con tomar el poder del Estado, debemos conservarlo. 


Y cuando las heridas de la guerra todavía estaban abiertas, cuando las cenizas de las ruinas se veían por doquier, cuando aún se sentía el olor de la pólvora, cuando la llama del patriotismo se había elevado al máximo, los enemigos no depusieron las armas. El blanco principal de los remanentes de la reacción y de los imperialistas y revisionistas, para hacer realidad sus sueños –el derrocamiento del poder popular–, era el ejército, el ejército que los aplastó, el ejército que los aplastará. Precisamente por esa razón empezaron a lanzar consignas como “Para qué se necesita el ejército ahora que Albania ha sido liberada”, “Dejemos las armas y tomemos los picos y las palas”. Pero el Partido y el pueblo estuvieron alertas. Y mantuvieron su aguda vigilancia para golpear a los que querían desarmar a la revolución. El Partido lanzó la consigna militante y revolucionaria: “Construir el socialismo con el pico en una mano y el rifle en la otra”. Desenmascarando a los enemigos que llamaban a “deponer las armas”, el camarada Enver Hoxha escribió: “Nuestro ejército no dejará las armas hasta que desaparezca el más mínimo peligro para el pueblo. Nuestro ejército se fortalecerá, se hará fuerte como el acero, será el defensor de las conquistas del pueblo, el defensor de la nueva construcción del país”. 

Hoy, cuando hacemos el balance de 30 años de victorias, nos enorgullecemos de que nuestro ejército haya preservado y desarrollado sus tradiciones año tras año, que haya mantenido un elevado espíritu revolucionario, que haya servido con devoción al pueblo y a la patria en todo lugar. La experiencia, el gran tesoro de la lucha de liberación nacional, fue cuidadosamente acumulada, fue estudiada y generalizada. El arte militar de la guerra popular está basado en esta riqueza colosal, en este gran tesoro que es la experiencia de nuestro ejército en la lucha por la liberación de la patria. 

Nuestro ejército popular, bajo la dirección del Partido y del camarada Enver Hoxha, marchó adelante con determinación en el camino de la modernización. Simultáneamente con las transformaciones del país en camino al socialismo, con el desarrollo de la industria y la agricultura colectiva, de la educación y la cultura, el ejército también fue desarrollado y fortalecido, fue equipado con el arte militar moderno, con nuevas armas y tecnología, se perfeccionó aún más su estructura organizativa de conformidad con la nueva etapa, con las nuevas tareas que está cumpliendo como ejército de la dictadura del proletariado. Esto no se alcanzó sin dificultades y obstáculos, sino mediante una feroz lucha de clase en el interior y en la arena internacional, mediante las luchas por la defensa del poder popular, así como también contra los remanentes de la reacción y contra los imperialistas, que no dejaron piedra sobre piedra, organizando provocaciones y agresiones, ejerciendo el chantaje y la presión. Las armas de nuestro ejército derrotaron a las armas de los enemigos durante las provocaciones de agosto de 1949, al igual que, antes y después, hicieron fracasar los planes de los enemigos internos del Partido y del pueblo. El ejército permaneció siempre unido en torno al Partido, infinitamente leal al pueblo.

La profundización de la revolución socialista, la disposición de todo el país en la etapa de la construcción completa de la sociedad socialista, la revolucionarización de toda la vida nacional, particularmente en estos últimos años, se reflejaron positivamente en toda la vida y actividad de nuestras fuerzas armadas. Estos años marcaron otro periodo en el fortalecimiento y revolucionarizacion del ejército, en su transformación en un gran ejército popular, en su equipamiento con el arte y la ciencia militar de la guerra popular. 

Echando una mirada a la trayectoria combativa de nuestro ejército popular en estas tres décadas de su existencia, una vez más destacamos las grandes lecciones que se extraen para un ejército de nuevo tipo, un ejército popular, un ejército de la revolución, como es nuestro ejército.

Primero, no puede haber ejército revolucionario sin un partido revolucionario que lo dirija. Nuestro ejército nació y se convirtió en un ejército fuerte porque fue creado, organizado y dirigido por el Partido de la revolución. El Partido lo hizo un ejército político; siempre ha sido y sigue siendo su alma y corazón, y siempre ha estado al mando del ejército; el Partido lo hace invencible. El trabajo político del Partido, la prioridad del trabajo ideológico y político sobre el trabajo militar hace que nuestro ejército sea siempre un brazo leal del pueblo, de la dictadura del proletariado. 

El Partido ha educado al ejército en su línea y en el marxismo-leninismo. Este ha sido y sigue siendo el arma número 1, la más poderosa, la que ha hecho de nuestro ejército un ejército político y revolucionario. La dirección del Partido siempre ha garantizado el carácter proletario popular del ejército. 

Segundo, la defensa de la patria es cuestión de todo el pueblo. El camarada Enver Hoxha ha dicho: “La patria es de todo el pueblo y por eso es defendida no sólo por el ejército regular, el ejército uniformado, sino también por todo el pueblo en armas, militarmente organizado y preparado”. El nuestro no es un ejército de cuarteles, una casta cerrada que permanece separada del pueblo, sino fusionada con el pueblo, que unido a él defiende la patria. En esa dirección nuestro Partido ha combatido los puntos de vista burgués y revisionista sobre el ejército, que lo sitúan sobre el pueblo, separado del pueblo y contra el pueblo. 

En este problema, nuestro Partido se guía por la instrucción de V.I. Lenin: con nosotros “cada ciudadano debe ser un soldado y cada soldado un ciudadano”. Así, todo el país es hoy un lugar en construcción, una escuela de educación y una fortaleza militar inexpugnable. La consigna revolucionaria del Partido, “Con el pico en una mano y el rifle en la otra”, encuentra su expresión en esto. Nuestro ejército se ha convertido hoy en una escuela que educa militarmente a todo el pueblo. Este es un gran principio de nuestro Partido, una ley general de la construcción y la defensa del socialismo. En esto también encuentra su expresión la profundización de nuestra democracia socialista, donde las amplias masas deben tomar parte activamente en la administración de nuestro Estado de dictadura del proletariado, en el desarrollo y en la dirección de nuestras fuerzas armadas.  

Este es un principio marxista-leninista, pero en nuestro país es de especial importancia si consideramos que somos un país pequeño cercado por los imperialistas y revisionistas que ejercen una presión permanente y total sobre nuestro país. Por eso es que en sus recientes discursos el camarada Enver Hoxha nos instruye que ampliemos y profundicemos la compresión de la cuestión de la defensa de nuestro país, que nuestro hombre nuevo comprenda la cuestión de la defensa, entendiendo en primer lugar las condiciones en que trabajamos y construimos el socialismo. Dice: “…En la situación política que el mundo y nuestro país están viviendo, todo lo que se hace, toda acción, todo trabajo, toda palabra, debe estar vinculada con la defensa de nuestra patria socialista contra los enemigos, que esta cuestión de la defensa debe predominar en la mente, corazón y conciencia de todo hombre”.

Tercero, incluso un pueblo pequeño en número puede defender con éxito su patria contra un enemigo más grande en número y medios. Esto ha sido confirmado por muchos siglos de nuestra vieja historia, desde Scanderbeg hasta la batalla de Vlora, desde la gloriosa lucha de liberación nacional hasta la heroica lucha por la defensa de la patria durante estos 29 años de liberación. 

La aplicación del principio revolucionario de basarse en las propias fuerzas es una de las condiciones para llevar adelante la defensa del país. Y nosotros siempre nos hemos basado en nuestras propias fuerzas en la defensa de nuestra patria, en el nervio de acero revolucionario de nuestro pueblo y Partido. La aplicación de este principio es de actual importancia porque los imperialistas y revisionistas están pregonando hoy que un pueblo pequeño sólo puede defender y asegurar su independencia y libertad bajo el “paraguas” de las dos superpotencias, con el objetivo de mantener a los pueblos en la esclavitud, intimidándolos y haciéndoles perder la confianza en sus propias fuerzas. Nosotros nos basamos primero y ante todo en el factor interno como el factor decisivo. 

Otra exigencia es el establecimiento de la firme creencia en la victoria. Esta ha sido y sigue siendo una característica de nuestro pueblo y nuestro ejército. Esta confianza ha sido creada en nosotros por el Partido, desde cuando se formaron las unidades guerrilleras, cuando todavía teníamos un pequeño ejército, y tanto más ahora que tenemos el poder del Estado en nuestras manos, con nuestro Partido a la cabeza, con una fuerte economía socialista, con nuestro hombre nuevo educado por el Partido, cuando tenemos un ejército y a todo el pueblo organizado y en armas, militarmente entrenado. Nuestra firme confianza se alimenta de la ideología marxista-leninista –la línea de nuestro Partido. 

Cuarto, la fuerza de nuestro ejército reside en vínculos con el pueblo. Nació en el seno del pueblo, que lo mantuvo, preservó y luchó con él por la liberación de la patria. El pueblo lo nutrió con las mejores tradiciones, con patriotismo y valentía; no escatimó en nada para proveerle con armas y tecnología modernas; y siempre, en toda momento, vivió y luchó por la defensa de la patria, hombro con hombro con el ejército. Por eso la estrecha ligazón con el pueblo, viviendo sus alegrías, victorias y preocupaciones, ha profundizado aún más el carácter popular revolucionario de nuestro ejército. Son vínculos ideo-políticos, económicos, militares y espirituales; son vínculos de clase revolucionarios. 

Toda la trayectoria combativa de nuestro ejército está permeada por la línea de masas como hilo conductor. Los cuadros confían en la opinión y en la fuerza de las masas; escuchan su voz, discuten y resuelven con ellas los problemas de educación y entrenamiento. Las masas educan y enseñan a los soldados, pero también aprenden de los soldados. En este proceso, las relaciones cuadros-masas, que son un principio importante de un ejército revolucionario, se fortalecen y perfeccionan permanentemente. 

Quinto, el ejército ha respondido al cuidado del pueblo con lealtad, con su intensa formación para la defensa y con su ayuda sin reservas en la construcción socialista. 

Nuestro ejército, al lado de todo el pueblo, junto al pueblo, participó en la reconstrucción de nuestro país y en la construcción socialista. No hay obra económica e industrial en que el soldado no haya derramado sudor, no hay proyecto o calamidad natural en que el ejército no haya dado su valiosa ayuda. Esto es de doble importancia y sirve sobre todo para educar al ejército en el amor al trabajo y a los trabajadores. 

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Nuestro ejército llega al 30º aniversario de su fundación, el 10 de julio de 1973, con un balance rico en logros, con mayores resultados en su formación política y de combate, y con una mejor preparación. La dirección del Partido y del comandante general camarada Enver Hoxha en el ejército es una garantía confiable para la defensa de las conquistas de nuestro pueblo.

Siempre evaluando con gran claridad ideológica y gran madurez política las situaciones –el doble cerco imperialista-revisionista a nuestro país, los preparativos de guerra realizados por los imperialistas norteamericanos y socialimperialistas soviéticos, su febril carrera armamentista–, todo militar y todo nuestro pueblo-soldado sacan la gran lección de que debemos estar militarmente preparados para que cualquier agresor que se atreva a poner sus manos en nuestro país se queme en las llamas de nuestra guerra popular. Nuestro ejército y nuestro pueblo agudizan su vigilancia revolucionaria y mantienen la pólvora seca para que los enemigos no nos sorprendan desprevenidos. La historia nos ha enseñado esto. Y estamos confiados de que venceremos a cualquier agresor o coalición de agresores que se atreva a violar las sagradas fronteras de nuestra patria. La gloriosa trayectoria de 30 años de nuestro ejército es un testimonio de su fuerza y poderío, como ejército de nuevo tipo, como ejército popular, como ejército de la revolución. 

Fuente: Albania Today nº 3, mayo-junio de 1973 

Traducido para “Crítica Marxista-Leninista” por Ykv.Pk 
 
 
 
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