viernes, 12 de junio de 2015

Declaración del Partido Comunista de Filipinas denunciando imperialismo de EEUU y China




El pueblo filipino debe valerse por sí mismo en la defensa del territorio filipino y su soberanía

Sobre la reciente acumulación de fuerzas militares de Estados Unidos y China en las aguas territoriales de Filipinas y el régimen Aquino marioneta de los EE.UU.

Comité Central
del Partido Comunista de Filipinas
 
El Partido Comunista de Filipinas (PCF) condena a los gobiernos de los EE.UU. y China por la continua acumulación de sus fuerzas militares en el Mar del Sur de China dentro de las aguas territoriales y la zona económica exclusiva de las Filipinas. El aumento de la presencia de fuerzas militares extranjeras en estas áreas están en franca violación de la integridad territorial y la soberanía de Filipinas.
 
El PCF condena además a los funcionarios de seguridad y de defensa de los gobiernos de Estados Unidos y China por su ruido de sables y el intercambio de amenazas a escalar enfrentamientos armados en los últimos días. El pueblo filipino y la comunidad internacional de los pueblos amantes de la paz deben denunciar a China y los EE.UU. para elevar la temperatura de la guerra por tambor-latido y la ampliación de su presencia militar en el Mar del Sur de China (también conocido como el Mar del Oeste de Filipinas).
 
El PCF pide al pueblo filipino valerse por sí mismo y oponerse a China y los EE.UU. por sus esfuerzos para establecer un punto de apoyo en las aguas territoriales de Filipinas y hacerse con el control exclusivo de la ruta comercial del mar de Filipinas con el fin de utilizar esto como influencia económica y política en sus crecientes antagonismos.
 
El PCF pide al pueblo filipino ser firme contra el aumento de las incursiones de los militares chinos en aguas territoriales de Filipinas y formaciones de la tierra en el Mar del Sur de China. Recuperación de tierras a gran escala de China y la construcción de pistas de aterrizaje, muelles y otras instalaciones militares en las islas Spratly son en absoluto desconocimiento de las 200 millas de zona económica exclusiva de Filipinas (ZEE) y la plataforma continental extendida según lo estipulado por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del del Mar (UNCLOS).
 
El pueblo filipino debe condenar al gobierno chino por su creciente presencia naval militar en la zona y sus afirmaciones temerarias de los derechos exclusivos. (Determinación de los datos históricos y de leyes internacionales, incluida la Convención desmienten tales afirmaciones.) También deben denunciar el despliegue de cañoneras guardacostas chinas que han hecho cada vez más agresivas transgresiones en las aguas territoriales de Filipinas que protegen grandes barcos chinos en las zonas de pesca de Filipinas.
 
Al mismo tiempo, el PCF y el pueblo filipino ha de condenar al gobierno de Estados Unidos y el despliegue militar de un número creciente de tropas, buques de guerra, Jetfighters, drones, aviones de vigilancia, submarinos, armas nucleares y otros materiales de guerra en el Mar de China y el Sur resto de la región Asia-Pacífico. Mediante el despliegue de hasta un 60% de sus fuerzas navales y el 50% de su ejército y de las fuerzas aéreas de Asia bajo el llamado pivote o reequilibrio, los EE.UU. están planteando la posibilidad de confrontación armada y la guerra en la región.
 
El PCF condena además a los EE.UU. por el uso de los campamentos militares de Filipinas, aeropuertos civiles y las instalaciones navales como base para su Reconnaisance y sobrevuelos de vigilancia, power-proyección y provocaciones en el Mar del Sur de China.
 
El PCF condena el régimen títere de Aquino por hacer uso de las reclamaciones en conflicto en el Mar Meridional de China para entregar la soberanía de Filipinas a los EE.UU. por la firma del Acuerdo de Cooperación de Defensa Mejorada (EDCA) que permite que el ejército de Estados Unidos para establecer bases e instalaciones en la llamada Ubicaciones acordadas dentro de los campamentos militares de Filipinas.
 
También ha asegurado acuerdos o arreglos similares con Australia, Singapur y otros estados que cumplen con el fin de utilizar estos países como bases militares y áreas de parada para las operaciones militares.
 
En los últimos días, los EE.UU. han estado promocionando en marcha incursiones de China en la ZEE de Filipinas por "exponer" reclamos de tierras de China y la construcción de instalaciones militares y haciendo provocaciones al volar un P-8 Poseidon avión de combate de vigilancia cerca de las instalaciones chinas a las que respondió de China con las advertencias de radio.
 
Los EE.UU. ha emitido posteriormente declaraciones públicas declarando que van a utilizar su poderío militar para disuadir a cualquier país o fuerza de restringir supuesta "libertad de navegación" en el Mar del Sur de China. Los EE.UU. han fijado su mayor portaaviones, el USS Ronald Reagan, para navegar en el Mar Pacífico, con mucho histrionismo.
 
Está claro que el objetivo del drama medios coordinado por Estados Unidos es sembrar en contra de China temor entre el pueblo filipino y engañar con la patraña de "relaciones especiales entre Estados Unidos y Filipinas" siendo tejida por la opinión pública norteamericana manipuladores expertos cum spinmasters psy-guerra y sus homólogos en las Filipinas.
 
Es obvio que el bombo de los medios que es azotado por los EE.UU. y el régimen títere de Aquino está siendo programado en previsión de la resolución de la Corte Suprema de la petición presentada contra la EDCA sobre temas de violaciónes de la Constitución filipina de 1987 que prohíben el establecimiento de bases militares extranjeras e instalaciones en el país.
 
Rabiosos defensores pro-estadounidenses en el régimen de Aquino y los grandes medios corporativos han ido han lanzado la afirmación de que China no se habría atrevido a establecer su presencia militar si habría habido bases militares estadounidenses en las Filipinas.
 

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