martes, 10 de mayo de 2016

43° Aniversario de la fundación del Frente Polisario el 10 de mayo de 1973 en Zouérate (Mauritania)



Ayer se celebro el 43º aniversario de la fundación del Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro (10 de mayo de 1973), más conocido por el acrónimo Frente Polisario.

En los últimos 40 años, la vida no ha resultado fácil para el pueblo saharaui. Primero sufrió las consecuencias de una larga guerra con el país que ocupó su territorio después de la retirada de España, Marruecos. Más tarde, a pesar del alto el fuego, sufrió y sufre las consecuencias de tener que afrontar que gran parte de su territorio siga bajo dominio colonial marroquí, como también el hecho por el cual alrededor de un 40% de la población siga viéndose obligada a vivir en campamentos de refugiados en Argelia.
 
Dentro de la lucha de resistencia del pueblo saharaui la mujer ha desempeñado un papel importante asumiendo importantes responsabilidades en la organización social, como también al estatus de la mujer en la sociedad tradicional saharaui.

Además el compromiso de las mujeres saharauis con la lucha de liberación ha ido acompañada en paralelo a una lucha interna por mejorar todavía más su estatus en la sociedad saharaui.
 
Entre las tareas asumidas por las mujeres saharauis, se incluyen las relacionadas con la defensa militar. En el Sáhara Occidental, las mujeres han tomado las armas en la lucha contra la ocupación marroquí y mauritana de la región. En los campos de refugiados del Frente Polisario, las mujeres y los niños reciben entrenamiento militar completo y aprenden a manejar las armas. Os ofrecemos una breve selección de fotografías de ello.










4 comentarios:

  1. AnonimoTrotskista11 de mayo de 2016, 14:35

    (Delta del Niger) nuevo grupo armado ¨Niger Delta Avengers¨ elimina a 3 soldados nigerianos en una emboscada, y ataca las instalaciones petrolíferas de la multinacional anglo-holandesa Shell y la norteamericana Chevron, amenazando con nuevas acciones si no se atienden las demandas en beneficio de las comunidades populares explotadas en la zona, y la redistribución de la propiedad de los campos petrolíferos para los pobladores.

    Retirado de: https://www.facebook.com/pages/Comit%C3%A9-de-Solidaridad-Internacionalista-de-Madrid/412146605593715?fref=nf

    Maduro denuncia ingreso de paramilitares colombianos

    Retirado de: http://jmalvarezblog.blogspot.pt/2016/05/maduro-denuncia-ingreso-de.html

    (Venezuela) "Estamos produciendo y no necesitamos de patrón"
    Alina Foods bajo el control de la Clase Obrera


    Retirado de: https://www.facebook.com/pages/Comit%C3%A9-de-Solidaridad-Internacionalista-de-Madrid/412146605593715?fref=nf

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  2. AnonimoTrotskista11 de mayo de 2016, 14:36

    La última batalla de Odessa

    Hace ahora dos años [el 4 de mayo de 2014], me encontraba ante los muros del centro de detención del departamento de policía local y, junto a miles de ciudadanos de Odessa, gritamos el habitual: “ni olvido ni perdón”.
    Allí estaban encerrados, por segundo día consecutivo, docenas (más adelante supimos que eran 67 personas) de supervivientes de la Casa de los Sindicatos. Aquellos que tuvieron la suerte de sobrevivir al catastrófico incendio y evitaron los golpes de los matones, se encontraban entre rejas acusados de los hechos.
    La tensión aumentó y finalmente se pasó de las palabras de los enfurecidos ciudadanos a los hechos.
    Un año después llegué a este mismo edificio esposado y bajo custodia. Y hoy, ya en libertad y con la oportunidad de expresar libremente mis opiniones, me gustaría hablar de esos hechos, de los que conocemos menos de lo que deberíamos.
    En mi opinión, la primavera rusa y todo lo ocurrido en Odessa es algo muy personal. A mediados de febrero [de 2014], cuando llegué por primera vez a Kulikovo como periodistas y analista político, me sorprendió el entusiasmo y la dedicación de la ciudadanía. Banderas rusas, un impulso común de patriotismo y rechazo al golpe de Maidan: no, esto no era el típico acto patrocinado ni orquestado. A ello le siguieron varios meses de continuas concentraciones y manifestaciones. Se esperaba algo grande: desde el no-reconocimiento del poder legislativo hasta el escenario de Crimea. Al final, lo que se produjo fue la tragedia del 2 de mayo.
    Un año después, también por mi postura sobre el 2 de mayo, fue encerrado en la cárcel acusado de separatismo. El destino ha hecho que quienes participaron en aquellos hechos se conviertan los mejores amigos de mi vida: con ellos he compartido la comida de la prisión, los últimos cigarrillos y los bancos fríos.
    Lo ocurrido el 2 de mayo se puede considerar, sin duda alguna, como la fase final de la primavera rusa. El fenómeno que dio lugar a las protestas pacíficas de la población de habla rusa en el sudeste de Ucrania prácticamente desapareció con el incendio de la Casa de los Sindicatos de Odessa.
    Es cierto que las protestas en Nikolaev, Zaporozhia y Járkov fueron reprimidas, pero ninguno de esos ejemplos son comparables a trágico final de la rebelión rusa en Odessa. Además, Odessa se diferenciaba de otras ciudades porque existía un movimiento organizado, líderes diversos y un verdadero impacto en los diputados de los consejos locales.
    Ya había empezado la siguiente fase: Crimea se había huido hacia las costas rusas para no volver, el conflicto de Donbass se había convertido en una guerra abierta y otras zonas de Novorrusia quedaron bajo control del régimen post-Maidan.
    Muchos analistas políticos, expertos o activistas acusaron a Odessa de traicionar la primavera rusa. En su opinión, los ciudadanos de Odessa habían tenido miedo, no habían salido a defender su cuidad y la dejaron caer a merced de las bandas neo-Nazis y los matones del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). Varios cientos de partidarios anti-Maidan frente a miles de banderistas el 2 de mayo, lo que se presentó como un indicador de la verdadera orientación política de los residentes de Odessa.


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  3. AnonimoTrotskista11 de mayo de 2016, 14:40

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    No es el momento de insistir en el tema de la rápida “rendición” de Odessa: en realidad un plan preparado por el entonces presidente del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional, Andriy Parubiy, para dispersar el campamento del campo de Kulikovo.
    Tampoco es necesario enumerar los muchos y perjudiciales factores como el 1 de mayo o el partido de fútbol entre el Chernomorets [de Odessa] y el Metalist [de Járkov], que beneficiaron a los neo-Nazis. Defensores y detractores de la teoría de la “rendición” de Odessa ya han repetido suficientemente esos argumentos.
    Hay algo que me sorprende más que eso: que en el contexto de la tragedia del 2 de mayo se haya olvidado el heroísmo de aquellos dos días. En aquel momento, el 4 de mayo, varios miles de ciudadanos de Odessa asaltaron la prisión de Odessa y el departamento de policía.
    Sin necesidad de ningún líder, sin armas, sin recursos, sin coordinación externa pero con el apoyo de la gente corriente, derribaron con sus propias manos las puertas del departamento de policía y consiguieron liberar a docenas de personas que pensaban como ellos. Fuera de Donbass, no existió nada igual en Ucrania, aunque decenas, o incluso cientos, de presos políticos estuvieran pudriéndose en las cárceles del sudeste.
    Aquel día continuaban llegando a la ciudad grupos nacionalistas bien armados y organizados entre los que destacaba, por ejemplo, el futuro y odiado diputado y comandante del batallón punitivo Dnieper-1, “Sotnik” Parasyuk.
    El Gobierno ya había mostrado abiertamente su postura, llamando héroes que defendían a Ucrania a quienes provocaron los disturbios y “provocadores rusos” a sus víctimas.
    Pero nada de eso consiguió disuadir a la población. Después de media hora de lucha, Odessa se puso manos a la obra: en el edificio del ministerio del Interior se retiró la bandera ucraniana y la policía, en un gesto de solidaridad con los manifestantes, dejó caer sus cascos y escudos y abandonaron el cordón policial, negándose a defender la prisión en la que se había encerrado a los ciudadanos de Odesa que habían sobrevivido en la Casa de los Sindicatos. Y sobre la quemada Casa de los Sindicatos volvió a izarse la bandera tricolor rusa.
    El coraje de esos ciudadanos había obligado a los altos mandos policiales a liberar a las 67 personas detenidas en los alrededores de la Casa de los Sindicatos el 2 de mayo. Los héroes fueron liberados y Odessa, aunque fuera por última vez, mostró su capacidad de lucha.
    Por supuesto, el 4 de mayo no dio la vuelta a las cosas y anti-Maidan no recuperó el terreno perdido. El movimiento había sido derrotado.
    Un servidor, por ejemplo, casi un año después de los hechos en cuestión, acabó en la cárcel falsamente acusado de separatismo. El centro de detención temporal, el mismo con mis propios ojos cómo era asaltado, se convirtió en mi refugio durante los siete primeros días detenido, hasta que el tribunal me envió a prisión.
    Sentados en bancos a la espera de saber cuál sería mi destino, pude hablar con los guardias a través de los barrotes y escuchar información exclusiva sobre aquel día. Mientras el de mayo los detenidos golpeaban desde dentro las puertas de las celdas con bancos rotos, escuchaban que sus compañeros venían a liberarlos. El centro de detención temblaba con gritos de “uno para todos y todos para uno”. Seguramente por primera vez en toda su carrera, los guardias deseaban abrir rápidamente las celdas de los detenidos. Por cierto, la actitud de los oficiales del centro de detención hacia los “separatistas” fue sorprendentemente positiva.


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  4. AnonimoTrotskista11 de mayo de 2016, 14:41

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    Aparentemente, esos hechos influyeron posteriormente en la administración de dichas instituciones y la memoria de cómo esos “criminales” pudieron llegar desde fuera para liberar a los detenidos se ha quedado grabada en las mentes de los guardias.
    “Algún día recordaremos que estuvimos aquí. Y lo haremos con orgullo”, le dije al sargento al mando.
    Esta fue la última batalla de esa primavera en Odessa antes de que la ciudad se hundiera en la pesada oscuridad, que se ha llegado a comparar a los tiempos de la ocupación rumana. Las decenas de miles de ciudadanos que acudieron a las movilizaciones de la primavera rusa y que asaltaron el departamento de policía el 4 de mayo no han desaparecido. Simplemente dieron un paso atrás para esconderse en la sombra. ¿Por cuánto tiempo? Es difícil saberlo. Pero incluso la sombra más potente, antes o después, da paso a la luz.


    Retirado de: https://slavyangrad.es/2016/05/11/la-ultima-batalla-de-odessa/#more-7789

    Difusão total:

    Autobús segregado: Un conductor alemán reserva los asientos delanteros para los blancos

    Retirado de: https://actualidad.rt.com/ultima_hora/207170-conductor-aleman-asientos-delanteros-blancos

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