jueves, 16 de junio de 2016

Iniciativa Comunista ante las elecciones generales del 26J



En nuestro comunicado sobre las elecciones generales del 20D apuntábamos al posible punto y aparte de un proceso electoral casi ininterrumpido que se viene arrastrando desde la elecciones europeas del 2014. La disolución de las Cortes y la convocatoria de nuevas elecciones apenas 6 meses después hace que muchos de nuestros análisis y posicionamientos anteriores sigan siendo vigentes. Sin embargo estos meses han visto algunos desarrollos que es necesario valorar.

Se perfila una clara rearticulación y clarificación política en las fuerzas a la izquierda del PSOE. El objetivo del relevo histórico de los socialistas como polo izquierdo dominante en la política burguesa del Estado español parece llegar de la mano de «Unidos Podemos», una coalición que ya agrupa a la gran mayoría de fuerzas socialdemócratas. No parece probable que puedan gobernar esta vez, y es posible que hasta prefieran un mayor desgaste de los que antes eran «la casta» para afianzar su posición como líderes de la oposición, pero la tendencia del proceso es cada vez más innegable. En la medida en la que esto fuerza un posicionamiento estratégico entre la resurrección de un proyecto socialdemócrata y la opción revolucionaria vemos esta consolidación como positiva. No creemos, es verdad, que a día de hoy existan condiciones objetivas para una implantación real de políticas socialdemócratas en nuestro Estado. De haberlas seguiríamos diciendo que el comunismo, al menos desde Lenin, existe precisamente como rechazo a la liquidación del proyecto revolucionario mediante el reparto del expolio imperialista entre la clase trabajadora «nacional».

También creemos importante señalar la deriva cada vez más preocupante del discurso de Podemos y por extensión de aquellos que unen su destino a esta formación. Habiendo comprobado la relativa ineficacia de su llamamiento a «la gente» contra «la casta» han mutado su discurso en una apelación a «la patria» y «los patriotas» por la defensa del orden, la ley y la unidad nacional (basada supuestamente en el reconocimiento del derecho a decidir). Reconocemos en esta confusión intencionada de su discurso con los lugares comunes de la derecha populista el preludio de un posible ascenso de la extrema derecha organizada en nuestro Estado como reacción a la agudización más que probable de la crisis económica internacional. El propio Pablo Iglesias señalaba el peligro de un programa «fascista cool» cuando hace no tanto criticaba a UPyD por sus coqueteos con frases y políticas propias de la Falange. Es más intolerable, si cabe, este tipo de oportunismo en un Estado con una historia reciente y todavía viva de fascismo organizado en el poder.

Por todo lo anterior estos 6 meses dan más urgencia que nunca a la ruptura de los y las comunistas consecuentes con el reformismo y el chovinismo más reaccionario. No importa que trabajen en organizaciones que han apostado desde el principio y desde hace décadas por esta vía, o en organizaciones que intentan subirse al último autobús con un billete ya caducado. La táctica es flexible pero no una excusa para cualquier cosa. El apoyar listas electorales con ex-generales de la OTAN mientras se apela al patriotismo del pueblo español debería ser bofetada suficiente, aunque la inercia organizativa no parezca dar alternativa. Karl Liebknecht fue el único miembro del grupo parlamentario del SPD en oponerse a los bonos de guerra alemanes, pero es hoy a él a quien recordamos y fue él parte fundamental del proceso que más cerca ha estado de traer la revolución al corazón de Europa occidental. SYRIZA, cuando todavía era la gran esperanza reformista, también apeló al recuerdo patriótico de Grecia con su OXI contra la Troika. Hoy aplican disciplinadamente los recortes criminales y cumplen el papel asignado a «la izquierda» en tiempos de crisis: garantizar lo máximo posible la paz social mientras se cortan las cabezas que hagan falta para revivir la tasa de ganancia.

Terminamos como terminábamos en diciembre. Se acercan todavía tiempos más convulsos y nuestra clase carece del referente organizativo y político que permita dar una respuesta a la altura de las circunstancias. Desde Iniciativa Comunista seguimos trabajando para organizar la lucha por el socialismo, la única solución posible a lo que se va conformando como el asalto más virulento del capitalismo contra la posibilidad de una sociedad nueva y libre de toda opresión.

Iniciativa Comunista, junio de 2016

http://www.iniciativacomunista.org/documentos-ic/982-iniciativa-comunista-ante-las-elecciones-generales-del-26j 

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