domingo, 14 de agosto de 2016

PCOE: Movimientos ante la crisis política del estado español. La burguesía sólo puede ofrecer teatro y sufrimiento al pueblo trabajador


El pasado martes, con toda la parafernalia que la burguesía emplea para engañar al Pueblo, todos los medios de comunicación del Capital advertían de un anuncio que el líder de la marca blanca del PP, Ciudadanos, iba a realizar con objeto de, supuestamente, desbloquear la imposibilidad de conformar gobierno y “echar a andar a España”.
 
Tamaño anuncio no era otro que “la imposición” de seis condiciones para apoyar la investidura de Rajoy. Estas condiciones son la expulsión inmediata de cualquier cargo público imputado por corrupción política;  eliminación de los aforamientos; aprobación de una nueva ley electoral; acabar con los indultos por corrupción política; limitación de los mandatos a dos legislaturas; crear una comisión parlamentaria para el caso de corrupción de Bárcenas y fijar fecha y hora para la investidura.
 
Estas “condiciones” de  C’s no son más que un cheque en blanco a Rajoy con el único objetivo de presionar al PSOE para que acceda a dejar que gobierne el Partido  Popular, única fórmula posible para que la extrema derecha conforme gobierno. Y es que de esas seis condiciones sine qua non de Ciudadanos,  ya sea por falta de escaños – al necesitar mayorías cualificadas -, ya sea por falta de competencias o ya sea porque perfectamente el resto de partidos pueden sacarlas adelante sin necesidad de la suma PP y C’s, no dependen de la suma de esos 169 escaños el hacerlas efectivas por lo que son puro humo, pura estrategia para conformar el gobierno que desean los monopolios.
 
Los hechos dan la razón a nuestro Partido cuando el pasado 5 de julio señalábamos que “El resultado final de las elecciones generales arroja un país con más desafección política, escorado un poco más hacia la extrema derecha y con una gran inestabilidad política. Rajoy únicamente puede ser investido y el Partido Popular gobernar si el PSOE pacta con él la investidura y la gobernabilidad, ya sea por la vía de la abstención o del voto favorable. Un pacto con Ciudadanos es insuficiente para gobernar y su concepción franquista del modelo de estado, unido al desarrollo de la política catalana – donde Unió ha desaparecido de la escena política y CDC está a remolque de ERC – y de la vasca, donde hay elecciones autonómicas en unos meses,  impide que puedan sumar con las fuerzas nacionalistas; por consiguiente, el Partido Popular únicamente podrá conformar gobierno si el PSOE se lo permite”.
 
Este movimiento no es más que una nueva estafa, un tejemaneje, de los partidos de la burguesía monopolista con el objetivo de presionar y  forzar al PSOE a aupar a Rajoy al Gobierno, que es la única fórmula posible que tienen. Máxime cuando la suma de PP y C’s deja un daño colateral entre las fuerzas políticas de la burguesía, puesto que alejan al PP de los nacionalistas vascos y catalanes, los cuales bajo ningún concepto podrán tender puentes de entendimiento y acuerdo hacia Rajoy pues Rivera, y su nacionalismo españolista, los dinamita.
 
El PSOE, dentro de los partidos de la burguesía monopolista, es el más fraccionado y el menos compacto. Los paniaguados de los monopolios -como Felipe González, Bono o Alfonso Guerra-  ya han salido demandando a la Dirección del PSOE que debe dejar gobernar a Rajoy. A estas voces se han unido, y unirán con más fuerza si cabe, el sector más reaccionario y derechista de dicho partido, como son la Presidenta de la Junta de Andalucía o el Presidente de Extremadura. Sin embargo, dentro del PSOE también se han alzado voces –Baleares, País Vasco o Cataluña– defendiendo lo contrario e incluso que el PSOE debe explorar vías para conformar un gobierno alternativo con PODEMOS y nacionalistas.
 
El PSOE se halla ante una coyuntura compleja. Por un lado, la única salida que tiene es impedir que Rajoy gobierne, de lo contrario es muy probable que el PSOE acentúe su proceso de descomposición y termine como el PASOK en Grecia, siendo un partido residual. Por otro lado, el sector derechista, no dudará en oponerse a este planteamiento y dentro del PSOE agudizarán la lucha interna pudiéndose producir  división y fraccionamientos en el seno de dicha organización, e incluso, a tenor de la esencia corrupta de dicho partido, no es descartable ni tan siquiera un “tamayazo” de mayores dimensiones.
 
La crisis económica sigue profundizando, las medidas económicas adoptadas durante estos años no sólo han acrecentado la desigualdad y la miseria sino que han sentado las bases para que la crisis económica sea cada vez de unas dimensiones mayores. Además, como se está pudiendo comprobar, la inestabilidad política sigue siendo la constante y seguirá por esta senda ya que el próximo 25 de septiembre hay elecciones en Galicia y el País Vasco, donde la izquierda abertzale ya está retratando la naturaleza reaccionaria del estado español; hay una moción de confianza al President de la Generalitat el próximo 28 de septiembre donde la CUP está exigiendo al Govern de la Generalitat pasos más firmes en el proceso soberanista.
 
Además, la presión creciente desde la Comisión Europea para que el estado español cumpla con los hitos económicos impuestos desde Bruselas -que demuestran que la soberanía nacional ya feneció y que el Parlamento español no tiene capacidad ni tan siquiera para hacer unos Presupuestos, puesto que deben ser supervisados por la UE- van abriendo y rompiendo las costuras del estado español, un estado que se desangra con una deuda desbocada e impagable, un sistema de pensiones quebrado y un estado en bancarrota. Males estos que se agudizarán como consecuencia de la situación política internacional, donde la militarización y la guerra avanzan a pasos agigantados, el BREXIT seguirá mellando las economías de la zona europea y donde la caída de los precios del petróleo son el mejor indicador del frenazo que se está produciendo en la producción mundial.
 
Y es que, bajo el marco del capitalismo y del poder del estado de los capitalistas, el pueblo trabajador no tiene más salida que el hambre, la opresión, la represión, la explotación y la muerte, por ello,  objetivamente, no hay más salida que la Revolución Socialista, el socialismo y que el poder esté en manos del Proletariado y su estado. Por ello, el Partido Comunista Obrero Español continuará trabajando con la clase obrera, en los centros de trabajo, en el campo, en los barrios, en la construcción de órganos de poder popular del proletariado, uniendo las luchas de los distintos sectores del proletariado en una única lucha contra el capitalismo (Frente Único del Pueblo), y uniendo a los comités de empresa, delegados y trabajadores para conseguir que en sus manos esté la producción (ACDT).
 
En este sentido, el PCOE continuará, en virtud a nuestras fuerzas y grado de desarrollo, luchando por el Socialismo y por acabar con el capitalismo y su estado criminal, que niega el derecho a la autodeterminación de la nación catalana, vasca y gallega, que niega la democracia a los trabajadores y los despoja de todo derecho y los condena a la explotación y represión más descarnada, el paro y la miseria. Nadie vendrá a liberarnos pues la emancipación del proletariado sólo puede ser obra de nuestra clase social, armado de su partido, el Partido Comunista Obrero Español. Ante la agudización de la crisis del capitalismo, es momento de redoblar los esfuerzos para llegar a los obreros, jornaleros, jubilados, mujeres, estudiantes, en definitiva, a todos los sectores del proletariado y conseguir que hagan suya la política del PCOE, pues únicamente ellos, organizados bajo una dirección revolucionaria, podrán llevar a término la misión que les ha encomendado la Historia: Mandar al capitalismo al estercolero de la Historia y construir el Socialismo.
 
¡POR EL DESARROLLO DEL  FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!
 
¡POR LA REFORMA AGRARIA ANTILATIFUNDISTA Y ANTIMONOPOLISTA!
 
¡FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA Y DE LA OTAN!

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