martes, 20 de septiembre de 2016

¿POR QUÉ LA OTAN CONTINÚA EXPANDIÉNDOSE POR EUROPA?


¿Por qué la OTAN desarrolla en la actualidad una clara estrategia de expansión en Europa? ¿Se puede encontrar la explicación, tal y como afirman algunos analistas, en la intención de esta Alianza de salvaguardar el continente del peligro del terrorismo internacional?


En el año 2005, la web de Real Instituto El Cano publicaba un trabajo del entonces Jefe del Departamento de Estrategia de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas (CESEDEN) españolas, el coronel Miguel Ángel Ballesteros (*), en el que se analizaban las consecuencias para España de “la estrategia de la OTAN para la lucha contra el terrorismo internacional”

En sus conclusiones, Ballesteros aseguraba que “la OTAN es un magnífico foro para facilitar la formación de coaliciones ad hoc y para propiciar la colaboración internacional”.

Y agregaba, “las acciones que la OTAN puede realizar en beneficio de un país, en el caso de que haya sufrido un atentado de grandes consecuencias que desborde sus capacidades nacionales, son una muestra de colaboración internacional y un mejor aprovechamiento de los medios disponibles, además de un ejercicio de solidaridad, que a todos beneficia”. Este tipo de argumentaciones, utilizadas para justificar la presencia de los países europeos – y particularmente del Estado español – en la OTAN, forman parte del sentido común que maneja buena parte de la llamada opinión pública en Occidente.

Admitir que la Alianza Atlántica es, en realidad, el principal brazo militar de la globalización capitalista supondría acabar con la coartada “humanitaria” con la que los medios de comunicación y los gobiernos europeos venden sus intervenciones a su población.

La progresiva expansión de la OTAN en el “viejo continente” cuenta también una explicación mucho menos altruista que la invocada por el coronel español.

De acuerdo con el analista político Andréi Koshkin “es poco probable que Washington reduzca su presencia militar en Europa, ya que éste es el instrumento más eficaz con el que cuenta para controlar el continente”. En opinión de este analista, "la configuración geopolítica ha obligado a Estados Unidos a asirse de Europa más que de cualquier otra parte del mundo”.

“Esto le permite a Washington –continúa Koshkin- controlar además a África del Norte, Oriente Medio, Asia Central y las rutas comerciales en el Atlántico que rinden más de 4.000 millones de dólares anualmente".

Se trata -explica Andréi Koshkin - “de la única manera de 'vigilar' sus aliados en Europa: estar presentes en la región.

Por otra parte -añade este analista- que “Washington pague la mayor parte del presupuesto de la OTAN no es suficiente para cargar con los gastos totales”.

Por ello – concluye Koshkin - "la presencia física en los países y las maniobras conjuntas son los mecanismos que obligan a Europa a obedecer a EE.UU.”.

(*) Actualmente General de Brigada de Artillería y General Director del Instituto Español de Estudios Estratégicos (CESEDEN-Ministerio de Defensa).

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