sábado, 8 de octubre de 2016

Chile - Caso Dávalos-Luksic: La Corupción es generalizada en el parlamento y el gobierno


Después de haber sido testigos del escandaloso caso Penta, con la posterior debacle de los involucrados —en particular la UDI— la opinión pública descubrió los lazos directos entre la Alianza y los grandes empresarios. Pero, más temprano que tarde la verdad salió a la luz, y se destapó la olla en la Nueva Mayoría, con el traspaso de altas sumas de dinero a la nuera de Michelle Bachelet (Natalia Compagnon), quien hizo la transferencia fue nada más ni nada menos que el Banco Chile, propiedad de Andrónico Luksic, uno de los empresarios más ricos de Chile y el mundo. Acto seguido, se desparrama otra serie de casos vinculados a la empresa Soquimich, así entre la Alianza y la Nueva Mayoría se destruyen entre ellos.
 
Era de esperarse y ahora es más que evidente que la Nueva Mayoría —al igual que la Alianza— está íntimamente ligada al gran capital monopólico-financiero de nuestro país, y que además la mayoría de los personajes de esta coalición se han enriquecido parasitando del Estado, haciendo uso de información privilegiada (como en este caso), o directamente con malversación de dineros fiscales (recaudados con impuestos de todos los chilenos, principalmente el I.V.A.).
 
La suma no menor de 10 millones de dólares —equivalente a 5.000.000.000 de pesos chilenos— fueron transferidos en forma de crédito desde el Banco Chile a la empresa Carval Ltda (empresa de Natalia Compagnon y Sebastián Dávalos Bachelet). Hasta aquí no hay ningún ilícito, pero se sospecha de tráfico de influencias y uso de información privilegiada.
 
Las redes de los grandes empresarios y monopolios en el bloque político neoliberal
 
Lo importante, más que si es ilegal o no, es que queda demostrado que los grandes empresarios, monopolios y oligopolios quienes dirigen los destinos de este país, no solo son dueños de grandes empresas, recursos naturales, escuelas, universidades, medios de comunicación, bancos, supermercados, etc. también son dueños y tienen sus “accionistas” en el parlamento y el gobierno. Tanto la Alianza como la Nueva Mayoría, forman parte de un mismo bloque político que administra el sistema capitalista y su modelo neoliberal, y que “indirectamente” obedecen a sus amos, son los representantes políticos del gran empresariado y no del pueblo. Los poderosos y ricos dueños de este país ejercen su dominación no solo por fuera del Estado, sino que también dentro de él, valiéndose de este para favorecer sus inversiones.
 
Por otro lado, el ala “progresista” de la Nueva Mayoría guarda silencio, ya que, buscan cuidar la institucionalidad (como ha dicho Teillier, presidente del falso Partido Comunista) y además están vinculados a casos similares como el del ARCIS, o los negocios inmobiliarios del ministro de justicia José Antonio Gómez (militante del PRSD).
 
Los grandes empresarios, monopólicos y trasnacionales son nuestros principales enemigos, enemigos de todos los pueblos de Chile, son quienes nos mantienen en condiciones de sobreexplotación, desigualdad, precariedad, sobreendeudamiento, etc. Por ende, ningún cambio podemos esperar de quienes obedecen a ellos, ya sea por negocios personales o por financiamiento de sus campañas políticas.
 
 
Es tarea de los verdaderos COMUNISTAS, desde el Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) avanzar en la construcción de una alternativa política de izquierda, unitaria y clara en cuanto a sus principios de luchar por los trabajadores y el pueblo, jamás venderse o ser cooptado por los grandes empresarios. 
 
¡Alianza y Nueva Mayoría, la misma porquería! ¡¡Que se vayan todos!!
 
Asamblea Constituyente autoconvocada para refundar Chile
 
Secretariado Político
Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria)
PC (AP)
 
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