lunes, 24 de octubre de 2016

La fragmentación del movimiento nacional palestino

 
 
 
¿Se puede todavía hablar en 2016 de un movimiento nacional palestino? La división entre Fatah y Hamas ha impedido celebrar incluso unas elecciones municipales
 
El derecho al retorno de los refugiados palestinos ya no está en la agenda de una moribunda Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Desde la firma de los Acuerdos de Oslo en septiembre de 1993, las fracturas inter-palestina no han dejado de crecer.
 
Un movimiento islámico dividido
 
Hamas y el Movimiento de la Jihad Islámica en Palestina (MJIP) son las dos principales formaciones islámicas. En marzo de 2005, firmaron los acuerdos de El Cairo con Fatah, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y el Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP). Estos acuerdos preveían la integración de Hamas y la Jihad Islámica en la OLP: todavía no se han aplicado hasta la fecha. Sin embargo, desde mayo de 2011, los dos partidos islamistas están integrados en el "marco de la dirección provisional de la OLP".
 
El paisaje islamista palestino está lejos de avanzar en su unificación: entre Hamas y la Jihad Islámica, los desacuerdos son numerosas. Hamas aboga por una solución de un sólo estado "bajo orientación islámica" en la totalidad de la Palestina de 1948, y se opone a una solución de dos estados, Palestina e Israel. Sin embargo, desde las elecciones legislativas palestinas de 2006, Hamas aspira a presidir la Autoridad Palestina, fruto de los acuerdos de Oslo. Su visión estratégica es una "tregua" a largo plazo con Israel con las fronteras de 1967. La Jihad Islámica ha adoptado la opción contraria: boicotea todas las elecciones palestinas, y sigue siendo un partidaria de la lucha armada frontal contra el ejército israelí. Los desacuerdos también conciernen a las alianzas regionales a establecer. Mientras que Hamas rompió con el Gobierno de Bashar Asad en febrero de 2012, la Jihad Islámica se mantiene próxima a Teherán, un aliado de Damasco. Sin embargo, la diplomacia iraní a restablecido sus lazos con Hamas: en febrero de 2016, su dirección viajó a Irán y se comprometió a abrir una "nueva página" con la República Islámica.
 
Las contradicciones de Fatah
 
 
El aparato y la dirección de Fatah se confunden con la Autoridad Palestina. Fatah es sin embargo un partido popular: que a veces juega con la imagen carismática de de Yasser Arafat y otras con el miedo a Hamas, y está implantada de forma mayoritaria en los campos de refugiados palestinos en el Líbano y en Cisjordania. Fatah ha islamizado su discurso, en la forma de un nacionalismo conservador. Cuenta con el apoyo de los principales países occidentales y del Golfo.
 
Fatah no está libre de contradicciones. Juega el juego de los acuerdos de Oslo y las negociaciones con Israel. Sin embargo, durante su sexta convención de agosto de 2009, los delegados se negaron a eliminar los artículos 12 y 13 de la Carta de Fatah que reivindican la creación de un "Estado democrático único" en todas las fronteras de la Palestina histórica. En Cisjordania, en el campo de refugiados de Balata, en Nablus, ex miembros de su ala militar, las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, dispararon contra los servicios de seguridad de la Autoridad Palestina. Fatah, finalmente, está dividida entre los partidarios de Muhammad Dahlan, ex jefe de los servicios de seguridad palestinos, y los del presidente Mahmoud Abbas. En el campo de Ain al-Hilweh, en el Líbano, las milicias de ambas tendencias se enfrentaron entre sí. Sin embargo, no hay diferencias estratégicas entre Dahlan y Abbas: es una pura lucha descarnada por hacerse con el control clientelar de la Autoridad Palestina.
 
La izquierda palestina: ¿el fracaso de una tercera vía?
 
La izquierda palestina, es plural y está fragmentada. FPLP, FDLP, el Partido Popular (antiguo Partido Comunista) y la Iniciativa Nacional Palestina han intentado presentar listas conjuntas en las elecciones municipales de octubre de 2016, que fueron canceladas por la Autoridad Nacional. Pero sus proyectos estratégicos son opuestos: el Frente Democrático y el Partido del Pueblo Palestino están a favor de una solución de dos estados, israelí y palestino, mientras que el Frente Popular defiende la idea de un único "estado democrático".
 
Estas organizaciones mantienen, sin embargo, un pequeño capital popular, a través de sus redes asociativas, sus ramas estudiantiles, o en la Unión General de Mujeres Palestinas (UGFP). El FPLP tiene una cierta fuerza en la Franja de Gaza: durante la agresión israelí en julio de 2014, sus Brigadas de Abu Ali Mustafá fueron particularmente activas y coordinaron sus operaciones con Hamas y la Jihad Islámica. En el Líbano, FPLP y FDLP mantienen aún "comités populares" y se han integrado a partir de febrero de 2015 en las Fuerzas Palestinas de Seguridad comunes (TSCF) para prevenir el surgimiento del Estado Islámico en los campos de refugiados. A pesar de su fuerte simpatía en 2011 por los levantamientos "democráticos" en el mundo árabe, el FPLP y el FDLP han mantenido lazos con el Gobierno sirio, y todavía tienen sus oficinas en Damasco. Por último, estas organizaciones siguen sin renovar a fondo sus direcciones, especialmente en términos generacionales. La izquierda es la imagen de un movimiento nacional dividido y sin proyecto estratégico alternativo.
 
npa2009.org. Traducción para Sinpermiso: Enrique García. Extractado por La Haine
 
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