martes, 13 de diciembre de 2016

Un pistolero ultraderechista de los GAL detenido en Segovia por enrolarse en el ISIS

 
Daniel Fernández Aceña en una foto reciente de su página de Facebook
 
 
La Guardia Civil ha detenido este martes en Segovia a Daniel Fernández Aceña de 57 años, ya condenado por matar a un ciudadano francés, por haber manifestado a través de las redes sociales "su determinación de cometer un atentado terrorista" en nombre del autodenominado Estado Islámico (ISIS, en sus siglas inglesas).
 
El detenido, Daniel Fernández Aceña, fue condenado a casi 30 años de cárcel por asesinar en 1984 con los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) al ferroviario francés Jean-Pierre Leiva en Hendaya (Francia).
 
Según ha informado el Ministerio del Interior, el detenido, nacido en Irún (Gipuzkoa), es considerado muy peligroso "y no se descarta que pueda tener acceso a armas de fuego, por lo que se ha activado a la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil para la práctica de la detención del mismo". Fernández Aceña, que estuvo preso 18 años, mantenía contactos a través de su Facebook con numerosas personas de religión islámica y está considerado por los servicios antiterroristas como "un lobo solitario".
 
Durante la mañana, los investigadores también han interrogado a un vecino de Valsaín (170 habitantes, Segovia) por su supuesta relación con el supuesto yihadista. Varios vecinos de la zona consultados por Efe han explicado que Daniel Fernández visitaba con frecuencia su domicilio en Valsaín e incluso aseguran que mantenía una estrecha relación con este hombre y que creen que llegaron a convivir durante un tiempo. Las mismas fuentes aseguran que el hombre interrogado, de 55 años, es "extraño y poco sociable" y ya había sido detenido en otras ocasiones por tenencia de drogas.
 
La agentes de la Guardia Civil han realizado registros en el domicilio del arrestado en Segovia y en otra vivienda de la localidad de La Granja (Segovia), donde esperan obtener elementos que ayuden a reconstruir posibles planes para atentar, y si para su ejecución contaba con ayuda de terceras personas, ya sea en España o en otros países. También se investiga si mantenía algún tipo de conexión con personas integradas dentro de la dinámica del ISIS.
 
El detenido se había autoadoctrinado "en el extremismo religioso de carácter yihadista, que realizaba labores de difusión de propaganda de DAESH [acrónimo en árabe del Estado Islámico extendido por las fuerzas de seguridad] y tenía la determinación de cometer un atentado terrorista". Había viajado a zonas de conflicto en Afganistán, Siria y Palestina, donde dijo haber estado dispuesto a cometer atentados suicidas si hubiera tenido la ocasión.
 
La investigación de la Guardia Civil permitió detectar la presencia de este individuo radicalizado, muy activo en redes sociales que actuaba en favor de organizaciones yihadistas. Desde el verano de este año había acelerado su proceso de radicalización, manifestando su apoyo a las acciones terroristas cometidas en Europa a lo largo de los últimos meses.
 
Según Interior, su alto nivel de radicalización le llevó, presuntamente, a intentar conseguir los medios para cometer un atentado terrorista, "estando dispuesto a realizar acciones suicidas de carácter indiscriminado contra medios de transporte".
 
Daniel Fernández Aceña: Un ultraderechista que hizo de pistolero para el 'GAL Verde' dirigido por Rodríguez Galindo
 
Perteneció a los llamados "niños protegidos de Galindo" y fue condenado por un atentado de los GAL Verde.

Daniel Fernández Aceña , de 57 años, es un ultraderechista nacido en Irún 1959.

Fue captado, al igual que un grupo de ultraderechistas de Irún, donde residían, por agentes de la Benemérita, lo que entonces se llamaba el 'Gal Verde'. Todos ellos estaban dirigidos desde el célebre cuartel de Intxaurrondo y con el apoyo económico de un conocido empresario ideológicamente afín a ellos de nombre Víctor Manuel Navascués.

Daniel Fernández Aceña, en una foto tomada en 1991. / TELEPRESS
 
El 1 de marzo de 1984 formando parte de un comando del 'Gal Verde' asesinaron en la localidad francesa de Hendaya, a muy pocos metros de la frontera, a un ciudadano francés, el ferroviario Jean Pierre Leiba, al que confundieron con un dirigente de ETA. Era el sexto asesinato de los GAL, pero por primera vez fueron arrestados pistoleros de nacionalidad española.

Daniel Fernández Aceña fue detenido junto a Mariano Moraleda Muñoz, Vicente Fernández Fernández y Juan Luis García Anuarde. El comando se lama 'Jauzubia' y, según las primeras declaraciones de los detenidos, los inductores del asesinato fueron Victor Manuel Navascués Gil, un ultraderechista contrabandista colaborador de Intxaurrondo, y un guardia civil, conductor a las órdenes del entonces comandante Enrique Rodríguez Galindo, al frente de la 513 Comandancia de la Guardia Civil en Guipúzcoa.

A este grupo de ultraderechistas de Irún, con Aceña a la cabeza, se le conocía como "los niños protegidos de Galindo", y estaban asesorados por el guardia civil del Servicio de Información, Enrique Dorado Villalobos. Lo primero que hicieron tras su detención fue llevar a Aceña a la comisaría de Irún, para controlar todo. Pero allí, el hoy reconvertido al yihaidismo, aseguró que fue un guardia civil, llamado en el argot Andrés, quien le había entregado el arma y le había señalado el objetivo.

El tal Andrés era presuntamente el chófer del capitán de Irún, una ciudad fronteriza donde por entonces algunos miembros de la Seguridad del Estado se ganaban un importante sobresueldo con el contrabando y la "guerra sucia". Luego el tal Andrés fue destinado a Intxaurrondo por su fidelidad a la Benemérita de Galindo y fue colocado como conductor del Servicio de Información.

Aceña reconoció en comisaría al tal Andrés mediante fotografías, pero se recibieron órdenes tajantes de no seguir por ese camino. También dijo que se había reunido con él en un bar del monte Jaizkibel y que allí lo convenció para que matara a Leiba. Luego, Aceña se reunió con sus amigos ultras en su lugar preferido de reunión, la discoteca Jennifer de Irún, a donde solían acudir todos para planificar sus fechorías. Pero la gran influencia del 'Gal Verde' logró parar toda la investigación e información.

La Audiencia Nacional solo condenó a Aceña (29 años de prisión) y a Moraleda en un proceso judicial que no aportó nada y resultó inocuo. Jamás se profundizó en la llamada "trama verde" que se escondía tras el asesinato y que, a día de hoy, sigue abierta en su investigación global en la Audiencia Nacional.

El escándalo del asesinato de Leiba por Fernández Aceña y los suyos dejó abiertos una serie de interrogantes que a día de hoy todavía no se han aclarado, pero si que obligó a salir a la escena pública al entonces vicepresidente del Gobierno de Felipe González, el todopoderoso Alfonso Guerra. Quién afirmó que se trataba de unos jóvenes que sólo hacían mérito para ingresar en los Gal, "pero que no pertenecían a ellos".

Durante el juicio salió absuelto el ultra Víctor Navascués, que permaneció huido de la Justicia durante siete meses, pero que se presentó ante la Audiencia Nacional después de que lograra que el resto de los encausados lo exculparan.

Y aunque el fiscal pidió 10 años para él, el testimonio de Aceña sirvió para que quedara absuelto. Víctor Manuel Navascués era, según la Fiscalía, el intermediario que presuntamente les pagaba a estos jóvenes entre 1,2 y 5 millones de pesetas por asesinatos de "refugiados vascos".


Aceña después de cumplir condena por el asesinato de Jean Pierre Leiba,  al que le pegó un tiro en el corazón, confesó a José Calderón, director del diario Ya que gracias a sus informaciones llegaron, atentaron y asesinaron a Juan Carlos García Goena (1987), la última víctima de los GAL.
 
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