viernes, 17 de febrero de 2017

Bangladesh: huelga disparó acusaciones de sedición, listas negras, y leyes de guerra contra obreras textiles


Trabajan para Benetton y Zara entre otras grandes marcas……fue hace un mes, pero las consecuencias persisten y los salarios de miseria también.
 
En Bangladesh se encuentra uno de los centros más grandes de confección de ropa. Marcas como GAP, Zara y H&M aprovechan los salarios más bajos del mundo para producir su ropa. Los trabajadores de la industria textil trabajan en condiciones deplorables por un pago mínimo. El cual no ha subido desde el 2013.
 

 
EN LOS PORTONES DE LA FABRICA PUEDEN VER LA LISTA NEGRA DE LOS TRABAJADORES ACUSADOS
 
El mes pasado, miles de trabajadores en Ashulia, Bangladesh, se unieron para protestar por un aumento de salario. Desde el 2013, tras el colapso de la fábrica Rana Plaza donde fallecieron 1,100 personas, no habían sucedido huelgas de esa magnitud. Los manifestantes protestaron de manera pacífica por un aumento de salario. El objetivo era triplicar el actual sueldo de 5,300 taka al mes (1460 pesos mexicanos). Aunque aun el salario estaría muy por debajo de ser un salario justo como lo marca JustJobs Network.
 
Sin embargo, la reacción frente a las demandas de los manifestantes no fue la esperada. La policía uso balas de goma para disgregar a los manifestantes. A las personas detenidas se les acusó bajo leyes de guerra; diseñadas para combatir amenazas a la seguridad del estado. Esta medida, tranquilizó los nervios de los propietarios de las fábricas que producen para marcas de moda rápida, como H&M y Benetton.
 
Alrededor de 50 fábricas cerraron sus puertas por más de una semana. Se realizaron arrestos y “despidos temporales”, de al menos 1,500 empleados, según fuentes policiacas. Sin embargo, Badul Akhter, director de la Federación de Trabajadores de las Prendas de Bangladesh, indica que la cifra real de despidos llega a los 3,000.
 
Los empleados viven preocupados por su seguridad aún después de las manifestaciones. Al volver al trabajo en las fábricas, cientos de empleados encontraron listas con nombres de quienes están “suspendidos” y cuyos nombres serán compartidos con las autoridades. Los trabajadores temen que los despidan y/o apresen de manera  injustificada. Sin mencionar la preocupación por la falta de ingreso que han tenido durante la huelga.
 
Pero más allá del aumento en el ingreso económico, Sabina Dewan, presidenta de la red JustJobs, considera que “este problema es mucho mayor que los salarios”. Para Dewan, la manufactura de bajo costo para productos cuyo valor en el mercado ha crecido, debería de beneficiar a los trabajadores. Es decir, no es justo que las tiendas suban sus precios y tengan más ganancias, pero sigan pagando pobremente y manteniendo condiciones laborales deplorables.
 
El esfuerzo de miles de trabajadores y líderes de organizaciones en pro de los derechos laborales, no han rendido fruto. Los empresarios han confirmado que no entraran en negociaciones salariales hasta el 2018.
 
La temporada decembrina es la época en la que más moda se consume, y por ende, hay más ganancias. Lo justo sería que las condiciones de trabajo para los empleados de la industria textil fueran mejores, con un sueldo justo y trato digno. ¿Qué tiene que suceder para que las grandes corporaciones tomen como prioridad la calidad de vida de los empleados? Esperemos que en las negociaciones del 2018 haya mejores noticias para los trabajadores de Ashulia.
 
 
---------

No hay comentarios:

Publicar un comentario