viernes, 10 de marzo de 2017

Al pueblo de Cuba: ¿Está Washington orquestando un “golpe blando”? La cooptación de los intelectuales cubanos

Fidel Castro Ruz y Michel Chossudovsky, Octubre de 2010

Por Prof Michel Chossudovsky

Al pueblo de Cuba:

La Revolución cubana representa un hito fundamental en la historia de la Humanidad, pues cuestiona la legitimidad del capitalismo mundial. En las principales regiones del mundo, la Revolución cubana ha sido fuente de inspiración en la lucha implacable contra la dominación neo-colonial y el imperialismo estadounidense.
 
Hoy el mundo se encuentra en una encrucijada crítica. En este momento de nuestra historia, la mayoría de los movimientos progresistas “auténticamente” comprometidos con el socialismo han sido destruidos y derrotados por Estados Unidos y la Organización del Tratado de Atlántico Norte (OTAN) a través de guerras, intervenciones militares, campañas de desestabilización, cambios de régimen, golpes de Estado, “golpes “blandos”.
 
Los movimientos progresistas así como “la Izquierda” en Europa Occidental y Estados Unidos, en gran medida han sido cooptados, financiados regularmente por fundaciones empresariales de élite.
 
El proyecto socialista en Cuba, sin embargo, prevalece a pesar del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, las operaciones de espionaje de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y las triquiñuelas políticas.
 
Mientras el legado de Fidel Castro viva, no nos hagamos ilusiones, la intención de Washington no se restringirá solamente a la destrucción de la Revolución cubana, sino también buscará borrar la historia del socialismo.
 
Diseño diabólico elaborado en Washington
 
Actualmente hay indicios de que los políticos de Washington contemplan un “cambio de régimen” en Cuba. La administración Trump ha sido contundente en este sentido. Las repercusiones se harán sentir en toda América Latina.
 
Durante la campaña electoral, Trump “se comprometió a revertir la orden ejecutiva del presidente Obama presentada como “La normalización Estados Unidos-Cuba” (una misiva conformada por 12 páginas oficialmente conocida como “PPD-43″). (The Nation, Octubre 2017). Sin declaración alguna sobre el tema tras su inauguración presidencial, Trump aún no lleva a cabo la medida.
 
Es importante destacar la decisión de Trump de colocar a la doctora Judy Shelton al frente de la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés), un ‘think-tank’ financiado y encaminado a incentivar cambios de régimen. Como ex vicepresidente de la NED, Shelton estuvo “directamente involucrada en legitimar el otorgamiento de préstamos respaldados por Estados Unidos para la subversión en Cuba como parte de un plan que durante décadas ha buscado derrocar al gobierno de La Habana y ampliar la hegemonía estadounidense en la región caribeña”.
 
En cuanto a “La normalización Estados Unidos-Cuba” pensada por la administración de Trump, no cabe duda de que se trata de un intento de restauración del capitalismo a través de actos de sedición, infiltración, etc., combinados a su vez con la imposición de reformas económicas de tipo neoliberal, incluyendo una “poderosa medicina económica” que sería administrada por el Fondo Monetario Internacional (FMI). El aspecto crucial es cómo es que Cuba y el pueblo cubano, en el contexto actual, van a responder a estas amenazas.
 
¿Cómo planea Washington llevar a cabo este plan? Fundamentalmente a través de:
 
1) Medidas que contribuyan a desestabilizar la economía cubana y su sistema monetario.
 
2) Procedimientos que conduzcan a una eventual incrustación de la economía cubana en el entramado del FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio (OMC), incluida una serie de condicionamientos políticos que desmantelen los programas sociales en Cuba, el racionamiento de los bienes de consumo esenciales, etc.
 
3) Para alcanzar sus objetivos, Washington y sus aliados europeos han concebido durante años diversos mecanismos encubiertos de infiltración y cooptación con el fin de influir en los responsables políticos en el gobierno, los directivos de las empresas del sector público, así como en los intelectuales. En este sentido, Washington depende también de sus socios europeos que mantienen relaciones bilaterales con Cuba.
 
Este artículo se va a concentrar, fundamentalmente, en las actividades del ala derecha europea a través de fundaciones implicadas en el financiamiento de grupos de expertos y centros de investigación de origen cubano.
 
El objetivo es la cooptación de investigadores, académicos e intelectuales. El plan consiste en construir una “nueva normalidad” que abonará el camino para la incrustación del socialismo cubano en la lógica del capitalismo mundial. Mientras se mantiene la narrativa socialista, este proceso pretende en último término socavar la Revolución cubana, abriendo la puerta a la desregulación económica, la inversión extranjera y la privatización. El “visto bueno” de esta “nueva normalidad” entre los intelectuales cubanos es crucial para alcanzar el objetivo de la restauración capitalista.
 
Antecedentes: El intervencionismo de Estados Unidos
 
En los últimos años, las modalidades de intervencionismo de Estados Unidos han cambiado radicalmente: El impulso de la política exterior de Estados Unidos consiste en buena medida en la desestabilización de países soberanos a través de un proceso de “cambio de régimen” (también conocido como “revolución de color”). Este último consiste en la desestabilización de la economía local, la manipulación de las elecciones nacionales, la cooptación de intelectuales de izquierda, el soborno de líderes políticos, el financiamiento de los partidos de la oposición, violencia y apuntalamiento de los movimientos de protesta.
 
En América Latina, las dictaduras militares pro-estadounidenses han sido sustituidas por “democracias” pro-estadounidenses. A su vez, las reformas económicas neoliberales, bajo la dirección del Banco Mundial y el FMI, han servido para empobrecer a la población, produciendo así condiciones que favorecen la protesta, así como las luchas sociales y políticas.
 
Además del fraude en las elecciones en América Latina y el apuntalamiento de los movimientos de protesta, la cooptación de intelectuales de izquierda es financiada tanto por Estados Unidos, fundaciones europeas y Organizaciones No Gubernamentales (ONG), con fuertes vínculos con los aparatos de inteligencia estadounidense.
 
La Fundación Nacional para la Democracia (NED) creada en 1983 junto con otras fundaciones con sede en Estados Unidos ha tomado la batuta. Oficialmente, el mandato de la NED consiste en promover la democracia y los derechos humanos en los países en desarrollo.
 
Pero en realidad, la NED es un brazo no oficial de la CIA. Según el ex presidente de la NED, Carl Gershman:
 
“Sería terrible para los grupos democráticos de todo el mundo ser vistos como entes subvencionados por la CIA… no hemos tenido la capacidad de hacer esto, y es por eso que se ha creado la Fundación”.
 
En palabras del primer presidente de la NED, Alan Weinstein: “Mucho de lo que hacemos hoy ya se hacía hace 25 años por la CIA pero de forma encubierta” (The Washington Post, 22 de septiembre de 1991).
 
El Proyecto NED en Cuba: Intromisión a través de la “puerta trasera”
 
Mientras que la NED está prohibida en Cuba, no obstante realiza operaciones de financiamiento de modo indirecto -a través de fundaciones y diversas ONG ubicadas en Florida- en un gran número de los denominados “proyectos de la democracia”. Muchos de estos socios (localizados en Estados Unidos), que incluyen la Dirección Democrática Cubana (Directorio), el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa, y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, tienen vínculos con los servicios de inteligencia estadounidense. Históricamente, la NED ha funcionado a través de socios de la Unión Europea con vínculos bilaterales formales con Cuba.
 
En relación a Alemania, la Fundación Friedrich Ebert (vinculada al Partido Socialdemócrata), el Hans Böll Stiftung (Partido Verde) y la Hanns Seidel Stiftung (vinculada al ala derecha del Partido Demócrata Cristiano de Baviera (CSU)) mantienen acuerdos con Cuba.
 
Agente de Estados Unidos: La Fundación Hanns Seidel es un instrumento del ala derecha del partido CSU de Baviera
 
Este ensayo se centrará principalmente en el papel de la Fundación Hanns Seidel, haciendo referencia específicamente al papel que ha desempeñado en Cuba y Venezuela.
 
La Hanns Seidel Stiftung (HSS), a través de la derecha Baviera CSU, tiene una relación directa con el gobierno de Angela Merkel que, en muchos aspectos, es considerada un agente al servicio de Estados Unidos Históricamente, las actividades de la HSS han abarcado el apoyo a las políticas intervencionistas puestas en marcha por el ala derecha europea.
 
Muchas de las actividades de la HSS en los países en desarrollo así como en Europa del Este, se efectúan en colaboración con fundaciones estadounidenses, incluyendo la NED y la Fundación Open Society. La HSS también tiene vínculos con una gran variedad de grupos de pensamiento, incluyendo Chatham House (Instituto Real de Asuntos Internacionales) y el American Enterprise Institute. Es organizadora de conferencias, así como de programas de capacitación en colaboración con la OTAN, la Unión Europea y el gobierno alemán.
 
La Hanns Seidel Stiftung (HSS) ha intervenido en muchos países, de forma regular lo hace en colaboración con la NED y el Departamento de Estado de Estados Unidos. A principios de la década de 1990 participó en la llamada “revolución naranja” en Ucrania, provocando pobreza masiva y desestabilización de la economía ucraniana.
 
Más recientemente, la Hanns Seidel (HSS) ha construido fuertes vínculos con el régimen actual de Kiev, en gran parte con el fin de hacer frente a Moscú y llevar adelante la desestabilización de Donbass.
 
La HSS a través de su oficina de Washington realiza consultas de forma recurrente con el gobierno de Estados Unidos, el Congreso, grupos de expertos, incluidas las principales fundaciones asociadas.
 
 
-----------

No hay comentarios:

Publicar un comentario