viernes, 17 de marzo de 2017

Capitalismo Vil y Repugnante: El negocio de la trata de personas y prostitución infantil en fotografias



En Europa, América, África y Asia mujeres, hombres y niños desaparecen sin rastro. Los familiares esperan una señal de vida, una llamada nocturna, una carta ansiada, incluso algún vecino que sepa el destino de aquél que ha desaparecido. Los resultados casi nunca son favorables.

Niña menor de edad que es prostituida en un bar en Camboya

El tráfico humano es cosa de todos los días y gracias a esos seres humanos que yacen secuestrados, el CAPITALISMO tiene un flujo constante de dinero. Los esclavistas engañan  con falsas promesas de un futuro mejor. Los involucran en planes que parecen una maravilla y después de encerrarlos en bodegas, apilados, deshidratados y casi sin poder moverse, los venden al mejor postor.

Chica vietnamita menor de edad prostituida en un bar de Camboya

Uno de los delitos más sucios y repugnantes del capitalismo se convierte en el mejor negocio para hombres y mujeres sumamente poderosos que, a través de mafias y la compra de poder, se enriquecen con algo tal vil y execrable.

Coche policial transporta a mujeres "rescatadas" en una operación contra red de prostitución en Camboya


Trabajos de esclavitud o explotación sexual son los principales motivos para vender humanos. Un negocio criminal internacional que cobra millones de víctimas. Las ganancias ascienden a unos 3 mil millones de dólares por año. Las víctimas no reciben un céntimo. Los más pobres y marginados son las presas más fáciles cuando aquellos que los secuestran prometen un futuro mejor.
 
Adolecentes muy jóvenes ofrecidas como mercancía  en la calle de Pattaya, Bangkok.
 
 
No sólo se trata de trabajar gratis. Las golpizas brutales, la constante pelea por un lugar dónde dormir, falta de higiene, de servicios de salud, una condición de vida estable… nada de eso es posible. No existe vida, sólo se trata de existir y sobrevivir.
 
El Capitalismo se enriquece a costa de este vil y repugnante "negocio"

 
Sreyeng de 19 años fue forzada a tener sexo con clientes y sobrevivió a un ataque con cuchillo de su padrastro. No tiene ningún contacto con su familia y continúa trabajando como prostituta en la calle mientras vive en unas ruinas en el área de Phnom Penh.
 
Las que tienen más posibilidades se enfrentan a subastas millonarias para ser esclavas del mejor postor: un hombre millonario y desalmado que seguramente la recluirá para servicios sexuales.
 
 
Sreyeng de 19 años, una chica adicta a las drogas. Fue vendida por su madre cuando tenía 14 años al dueño de un prostíbulo.
 
 
 
Otros hombres y mujeres, destinados a los peores trabajos, esperan un futuro a puerta cerrada en fabricas clandestinas. Probablemente sin ver la luz un día más. Su cama estará al lado de su lugar de trabajo, sus esperanzas de sobrevivir sólo aparecerán cuando ocasionalmente puedan descansar del vertiginoso trabajo en serie que los hará colocar etiquetas falsas a prendas suntuosas o simplemente pescar en estanques de sol a sombra.
 
 
 
Niña inmigrante ilegal proveniente de Camboya en la ciudad fronteriza de Poipet. La policía la encontró en Tailandia.
 
 
En Asia, este negocio fructífero y atroz, fue retratado por la fotógrafa Sandra Hoyn, quien se caracteriza por la crudeza de sus fotografías a color. Con cada serie nos cuenta tragedias distintas alrededor del mundo. Vidas que nunca quisiéramos tener pero que, con un grito interior, desearíamos parar.
 
Con series como la de los burdeles de Bangladesh, llamada “The Longing of the Others”, nos muestra la vida de ésas que no tienen otra opción que saldar sus deudas prostituyéndose hasta enamorar a un candidato que las saque de la miseria.
 
 
En esta serie llamada “Import-Export”, en referencia a las personas que entran y salen de un país como mercancía, plantea la crisis atroz que se genera con uno de los negocios ilegales más prolíficos del mundo. “En mis travesías por Asia, conocí a muchas personas que vivían en estas circunstancias. Comencé con la primera parte del foto-ensayo en Tailandia y Camboya. Camboya es un lugar donde se envían, reciben y transitan personas que forman parte del tráfico en la subregión de Mekong”.
 
Bar de "alterne" donde adolescentes son ofrecidas como mercancia

Pie de una prostituta vietnamita en Camboya
 
 
Camboya y Vietnam son ampliamente conocidos por su turismo sexual. De hecho, la ANESDAV (que cuida y protege los derechos humanos y forma severa de violencia de género) asegura que el 22 % de los turistas a Camboya lo hacen por motivos sexuales.
 
 
Niña de la calle pidiendo limosna frente al palacio Real, en Phnom Penh
 
 
Quienes están recluidos, muchas veces sólo son forzados a trabajo doméstico pero la mayoría son esclavas sexuales. Aproximadamente un tercio de las mujeres y chicas en la prostitución de Camboya son de Vietnam, las camboyanas en cambio, son vendidas a otros países como Tailandia y Malasia para los mismos propósitos. Nadie conoce a nadie y no tienen cómo huir.
 
 
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