lunes, 6 de marzo de 2017

Una empresa francosuiza reconoce que financió al Estado Islámico en Siria



El mayor grupo mundial en producción de cemento y materiales de construcción, LafargeHolcim, ha reconocido en un comunicado que su filial en Siria financió, a través de terceros, a milicias rebeldes en el 2013 a fin de mantener en funcionamiento su planta cementera de Jalabiya, la mayor de Oriente Medio. Su mayor beneficiario fue el Estado Islámico.

El grupo franco-suizo ha respondido así a las revelaciones de una investigación del diario Le Monde publicadas el 21 de junio del 2016 –y seguidas por otros medios franceses- según las cuales el dinero habría ido a parar al Estado Islámico, por lo menos en forma de impuestos, durante un año. En el 2013 actuaban cerca de la cementera de Jalabiya, el el nordeste de Siria, varias milicias que, según la firma, ponían en peligro su actividad y a sus trabajadores. La situación se fue deteriorando hasta que en septiembre del 2014 “la planta fue evacuada y cerrada”.

LafargeHolcim dice en su comunicado que, según su propia investigación, supervisada por un comité auditor, la compañía local siria “suministró fondos a terceros para llegar a acuerdos con cierto número de grupos armados” (la extensa nota no menciona ninguno en concreto, ni mucho menos al Estado Islámico) y que, a pesar de que “los responsables de las operaciones sirias parecen haber actuado en lo que creían era el interés de la compañía y sus empleados”, esas medidas eran “inaceptables”.



------------

No hay comentarios:

Publicar un comentario