lunes, 31 de julio de 2017

Partido Comunista de Filipinas denuncia las atrocidades cometidas por las fuerzas armadas filipinas y yanquis a los pueblos de Marawi y Mindanao

 
 
El blog V.O. ha decidido traducir por su interés un artículo del Partido Comunista de Filipinas, publicado en su periódico Ang Bayan. Se trata de una editorial que  denuncia las atrocidades cometidas por las fuerzas armadas filipinas y yanquis a los pueblos de Marawi y Mindanao. Bajo la excusa de la “guerra contra el terrorismo” se saquea, oprime y masacra al pueblo Moro de Filipinas.
 

A medida que el asedio perpetrado por la AFP (cuerpo militar del gobierno de Filipinas), la ocupación de Marawi y la imposición de la ley marcial en toda Mindanao continúan, la niebla de desinformación y mentiras se hace más espesa.
 
 Los oficiales militares, Duterte, sus portavoces e instigadores, tejen diariamente grandes cuentos con el fin de enterrar la verdad.
 
Fabrican todo tipo de historias sobre Marawi y controlan el flujo de información. Arma en mano, la AFP emite amenazas contra cualquier persona que divulgue información, a través de la trimedia o de Internet, que juzguen perjudicial para su imagen o útil a las fuerzas que llaman enemigos o rebeldes.
 
Es tarea del movimiento revolucionario descubrir y revelar la verdad sobre el asedio y la destrucción de Marawi, así como sobre la imposición de la ley marcial de Mindanao que el régimen de Duterte, la AFP y los Estados Unidos buscan enterrar.
 
La guerra que Duterte y la AFP llevaron a la ciudad de Marawi se denomina una guerra contra el denominado Grupo Maute.
 
 El mismo Duterte afirma que los Mautes están involucrados en drogas, son terroristas o bien pertenecen al “ISIS”.
 
De hecho, la guerra prendió después de que los soldados de la AFP allanaron la ciudad de Marawi el 23 de mayo. Fueron parte de una operación que se cree estuvo dirigida por el ejército estadounidense para capturar al “terrorista extranjero” Abu Sayyaf, líder de Isnilon Hapilon, para así poderse embolsar la recompensa de 5 Millones de dólares. Pero al igual que la operación fallida de Mamasapano en 2015, el diluvio de soldados en la ciudad de Marawi recibió resistencia de varios grupos armados moros, incluyendo a los Mautes, una prominente familia de Butig, Lanao del Sur.
 
Casi un mes ha pasado desde que la AFP sitió a Marawi, pero no logró aplastar lo que llama un “pequeño grupo terrorista”. En la guerra, un grupo “pequeño” no puede persistir en una batalla prolongada si no cuenta con un amplio apoyo de otros grupos armados, líderes y gente de la zona.
 
Desde hace algún tiempo, los grupos armados han convergido en Marawi, centro de la cultura moro y el comercio. Estos son algunos de los grupos emergentes moros que desean seguir la revolución armada de Bangsamoro. Algunos grupos armados, como los Mautes, pertenecían al Frente Moro de Liberación Islámica (MILF), una organización cuyos líderes han declarado que ya no harán la guerra.
 
Algunos de estos grupos están furiosos con el ejército estadounidense y con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), a la que denuncian por entrometerse en la política local. La alianza del gobierno de Duterte, la AFP y EEUU alimenta rivalidades armadas entre clanes para dividir a los moros y debilitar su resistencia. La presencia militar estadounidense se ha ido incrementando desde 2003, cuando Estados Unidos declaró el área de Bangsamoro como el “segundo frente de la guerra contra el terror”.
 
La toma de las armas es la respuesta de la población moro a su continua opresión nacional bajo el Gobierno de Filipinas. El pueblo moro sigue sometido bajo el yugo del Gobierno, sufre la opresión, la violencia, la violación, el castigo y la desposesión a través de los hombres de la AFP.
 
 
Muchos de estos grupos están consternados con la Ley Básica de Bangsamoro elaborada por el Gobierno de Filipinas, el Frente Moro de Liberación Islámico y algunos otros grupos del Frente Nacional de Liberación Moro. Entre las cuestiones clave que enfrentan los moros se encuentra la cuestión de los recursos de Bangsamoro. Cientas de hectáreas de tierra están siendo codiciadas por grandes capitalistas extranjeros y sus socios locales para convertirlas en plantaciones.
 
El régimen de Duterte está presionando con pequeñas reformas  para atraer a los Moros a entregar sus armas y someterse al Gobierno Filipino, la AFP y el ejército de EE.UU. Una guerra sangrienta, como la destrucción de Marawi, es lo que Duterte promete a los que no estén de acuerdo con su plan.
 
Los diversos grupos armados emergentes moros son reunidos de diversas maneras por el Islam y la Ley Sharia (como el Frente Moro de Liberación Islámica hacía antes). Algunos de sus líderes miran hacia el ISIS (en el Medio Oriente), un grupo apoyado y financiado por los EE.UU. para derrocar al gobierno electo de Assad en Siria. Pero para los grupos armados moros, la cuestión básica detrás de su toma de armas es la lucha contra la opresión y la autodeterminación.
 
Al igual que los imperialistas, el régimen de Duterte aviva el “miedo negro” o la islamofobia (temor al Islam) para justificar la opresión de los moros y opacar sus problemas sociopolíticos.  Duterte califica a la actual resistencia armada mora de “extremismo” incluso cuando han luchado durante largo tiempo por el estado de bienestar y sus derechos.
 
Incluso sin una base sólida (excepto por volar la bandera negra que es el símbolo universal del Islam), afirman que los combatientes armados están bajo el ISIS. Los musulmanes son automáticamente sospechosos de “terrorismo”. Las comunidades moras en la ciudad de Davao y en Manila están sujetas a vigilancia. Los musulmanes en Marawi están sujetos a estrictas restricciones de la AFP.
 
Ni siquiera Duterte puede negar que la prolongada resistencia en Marawi indique la unidad del pueblo moro y los grupos armados. Esto está siendo ocultado por presuntos informes de ataques armados contra civiles. Tales ataques deben ser denunciados, si son ciertos. Para ganar el apoyo del pueblo, hay que evitar dañar a los civiles y utilizar las armas sólo contra los enemigos armados.
 
 
Duterte insiste en que, debido al “extremismo”, una guerra comunal entre clanes es inevitable. Por el contrario, la guerra encendida por Duterte en Marawi sólo logrará una mayor unidad entre los moros y los impulsará a abrir otro capítulo de la lucha armada por su derecho a la autodeterminación.
 
LA LEY MARCIAL PISOTEA los derechos de millones de personas. Los casos de abusos policiales y militares están en aumento.
 
El pueblo está harto de restricciones contra sus libertades y de la negación de sus derechos. Bajo la ley marcial, la guerra total de la AFP contra el pueblo ha empeorado.

El Partido denuncia enérgicamente el régimen de Duterte apoyado por los Estados Unidos, y el bombardeo y destrucción incesante de Marawi por parte de la AFP. Las casas de la gente han sido saqueadas y destruidas. La AFP insiste en que sólo 26 civiles han sido asesinados, a pesar de informes que indican que al menos mil cuerpos han sido llevados a las funerarias.
 
El sitio de Duterte-AFP-Estados Unidos de Marawi ha resultado en una grave crisis humanitaria. Más de trescientas mil personas de la ciudad y pueblos vecinos se han visto obligadas a evacuar y actualmente no tienen hogar ni medios de subsistencia.
 
Duterte ha desatado virtualmente un genocidio contra Maranaos y Moros de Marawi. Con poderes de la ley marcial de Mindanao, Duterte ha alimentado en Marawi a sus bestias salvajes de la AFP con la esperanza de domar a los militares. La bandera de la “guerra contra el terror” que Duterte planteó ahora está siendo utilizada por los EE.UU. para ampliar su presencia e intervención en Filipinas.
 
Duterte ha declarado su plan para imponer la ley marcial en todo el país. El Partido y todo el movimiento revolucionario se opondrán a este rigurosamente.
 
Las amplias masas de Marawi exigen justicia por todas las vidas muertas por las bombas, los cañones y por todas sus posesiones robadas. El pueblo filipino y el pueblo moro deben hacer que el régimen de Duterte pase cuentas por toda la destrucción de Marawi.
 
Todo debe hacerse para ayudar al pueblo de Marawi durante su evacuación y en su lucha por regresar a su ciudad; juntarse y unirse a su lucha para conseguir que sean justamente compensados por todos los daños resultantes del asedio de su ciudad.
 
El Partido pide a todo el pueblo filipino y moro:
 
! Prestad atención a los gritos de Marawi y Mindanao !
 
 ¡ Que termine el asedio y la ocupación de Marawi por la AFP !
 
¡ Acabad con la ley marcial en Mindanao ! 
 
¡ Saquen la AFP y las tropas americanas de Marawi !     
   
¡ Hagan que Duterte, los EE.UU. y la AFP paguen por todos sus crímenes contra la población Moro !

https://victoriaoprimidos.wordpress.com/2017/07/30/escuchad-los-gritos-de-marawi-y-mindanao/

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